La Pascua Militar     
 
 Informaciones.    06/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA PASCUA MILITAR

CELEBRAN hoy las fuerzas armadas su primera Pascua Militar en una sociedad plenamente

democrática. Este decisivo hecho es el que define por ai solo el especial momento de transición que vive

el Ejército español, tanto en el orden político como en el técnico-profesional. Las fuerzas armadas de hoy

ya. no sea las de ayer, pero tampoco son aún las de mañana.

Existe unánime acuerdo entre todas las fuerzas socio-políticas sobre el importante papel jugado por los

profesionales del aparato militar en el actual proceso democratizado ir. Desoyendo, serena, y

patrióticamente, voces interesadas en manipularlos políticamente han practicado lo «ue un Ilustre teniente

general denominaba, como política de «neutralidad multídireccional», en tanto han constatado que el

cambio de las formas del régimen no atentaba contra la Corona, la unidad de España y el propia prestigio

militar. En clara sintonía con los añílelos de la inmensa mayoría de la sociedad española, su decisiva

actividad pasiva es nao de los factores claves a la hora, de explicarnos el original proceso político

español.

Su profunda fidelidad al Rey, con el consiguiente respeto a las instituciones cívicas democráticas, ha ido

paralela a una creciente introversión sobre sus propios problemas internos. Una vez que ha desaparecido,

la retórica halagadora, la saciedad española descubre la dura realidad de unos profesionales que, sin

contar con los medios económicos adecuados, intentan hacer frente a las ineludibles transformaciones

logísticas que requiere el mundo moderno. La potenciación dé la capacidad bélica de nuestras fuerzas

armadas es boy una necesidad nacional, dada nuestra singular situación geopolítica en nn mundo dividido

en bloques militares. La reforma técnico-profesional se convierte asi en uno de los puntos claves de

nuestro procesa democrático.

Todo ello hace que la tradicional identidad entre nuestra sociedad y su Ejército sea cada vez más estrecha,

al existir una total simbiosis entre las necesidades democráticas de todas las clases y capas sociales y la

necesidad técnico-profesional de todos los Cuerpos militares. La próxima Constitución va a reflejar

claramente en esta dirección el papel constitucional de las fuerzas armadas y las obligaciones militares de

nuestra sociedad. Si bien es verdad que ana democracia no puede permanecer sin un Ejército cualificado

que garantice su ejercicio —como ocurrió en el pasado 15 de junio—, no lo es menos que la fuerza

esencial de un Ejercito radica en las convicciones de todo su material humano.

 

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