El Rey, en la Pascua militar. 
 Os pido que sigáis haciendo gala de comprensión, serenidad y confianza     
 
 Ya.    07/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

EL REY, EN LA PASCUA MILITAR

"0s pido que sigáis haciendo gala de comprensión, serenidad y confianza"

Ni aferrarse al tiempo pasado ni ir más allá de lo que la prudencia exige • Asistir al proceso actual seguros

de nosotros mismos, sin excitación, nerviosismos, precipitaciones o temores infundados • Hay que evitar

que desde fuera de las Fuerzas Armadas se trate de politizarlas • Las Fuerzas Armadas y las de orden

público estáis dando una lección de patriotismo • Confiar en el mando, seguros de que tiene más

conocimientos, información y fundamentos para proceder como lo hace

El Rey felicitó ayer a las Fuerzas Armadas" en la Pascua Militar y pronunció un discurso en el que, entre

otras cosas, dijo:

"Quisiera deciros cuan lejos está de mi * ánimo considerar este acto como una ceremonia puramente

formularía. Porque, muy ai contrario, en este ambiente familiar que me es tan grato, pero con la

importancia que la ocasión niévete, desearía ser capaz de ex. presaros" con exactitud la sinceridad, el

calor y la emoción que inspiran mis pensamientos y MUS palabras. .Reiteradamente he afirmado con qué

fuerza me siento unido a los Ejércitos, era cuyas academias se forjó mi juventud y donde, a la vez que

otras singulares lecciones, aprendí leg elevados conceptos del deber de la Patria, y él honor.

Pero es que además, ahora, cuando han transcurrido dos intensos años desde que me correspondió

ostentar la máxima responsabilidad de los destinos de España y he asistido con una perspectiva elevada al

desarrollo, siempre difícil, de la transformación política de nuestro país; cuando he podido conocer los

sentimientos que animan y las inquietudes que preocupan en estos momentos cruciales a los componentes

dé nuestras Fuerzas Armadas; cuando tengo constancia ríe vuestra disciplina, de -vuestra calma y dé

vuestra presencia de ánimo, comprendo que está más justificada que nunca mi felicitación cordial como

jefe supremo de los Ejércitos y que más que nunca también merecéis, con mi agradecimiento, el

agradecimiento profundo de ese pueblo español del que procedéis y al que servís.

Yo os pido a todos que perseveréis en esa conducta y que sigáis. Como hasta el presente, haciendo, gala

de comprensión, de serenidad y de confianza.

Comprensión, para daros cuenta real de las circunstancias que viv i ni o s y de la necesidad de adaptarse a

los cambios producidos por ei transcurso del tiempo, por los impulsos de las nuevas generaciones, por el

anhelo de reconciliar al fin a todos los españoles en un empeño común del que nadie se siente marginado.

Dé la misma manera que el armamento y el material militar se perfeccionan y transforman; igual que ei

arte de la guerra tiene que sufrir innovaciones profundas, porque el inmovilismo sería absurdo y suicida,

también en otros muchos aspectos, y desde luego en el político,- hay que seguir la marcha dé la historia

para demostrar al mundo y demostrarnos a nosotros mism o s que somos capaces de vivir en la paz, en la

democracia y en la libertad. Pero hay que hacerlo. con el dominio necesario para condicionar, dirigir y

controlar debidamente los acontecimientos, a fin de que no sean sólo ellos los que nos dominen y

arrastren de. tal forma que nos conduzcan a excesos o a exageraciones tan perjudiciales como el

estancamiento o el retroceso.

Comprensión para saber -cuándo debe sacrificarse la voluntad de cada uno en beneficio de la voluntad

generalj y cuándo, por el contrario, hay que llegar al más grande de los sacrificios en defensa de lo que

para la Patria es permanente e irrenunciable.

Comprensión, para que los cambios tengan lugar con orden y equilibrio, sin quedarse aferrados al tiempo

pretérito, ni ir más allá de lo que la prudencia exige; sin dejarse .vencer por esos impulsos pendulares y

radicales tan propios de nuestro. carácter ni encontrar disculpas para interrumpir el trabajó y el esfuerzo

de todos los días. Serenidad para asistir al proceso que estamos viviendo, sin excitación,-sin

nerviosismos o precipitaciones, sin temores infundados, .perfectamente seguros de nosotros mismos.

Serenidad para qué la evolución imprescindible no desemboque . en el divido absoluto, de un pasado en

el que ha de basarse la experiencia ni conduzca a una total subversión del orden de los valores o a una

alteración de las. realidades históricas que no pueden borrarse. .

Eludir el error de politizarnos

A los militares se les exige mucho y se les limitan sus actividades en e¡ aspecto político porque lo elevado

de su misión, la dureza de sus deberes y la confianza que la. nación ha puesto en ellos así lo aconsejan.

Pero, en justa correspondencia, es preciso exigir también a los dejnás el respeto obligado para lo que es

tan respetable; el respeto, por parte de todos, para lias leyes y las disposiciones que. regulan las

actividades de los ejércitos y los derechos de sus miembros.

Si los militares deben abstenerse de intervenir en los problemas políticos de todos loe días y de manifestar

sus personales opciones de aquel carácter, también hay que evitar que desde fuera de las fuerzas armadas

se trate ´,de politizarlas, implicándolas en la política que a cacfa cual conviene o utilizándolas para apoyar

en uno u otro sentido sus intereses. Y mucho más aún es indispensable eludir el error de politizarnos

nosotros mismos desde dentro, precisamente por la obsesión exagerada de evitar a ultranza ¡a propia

politización.

Y os pido también confianza. Una confianza que. tiene que estar entretejida con la fe en el mando, con la

seguridad de que quien lo ejerce en cada escalón superior tiene más conocimientos, más información y

más fundamentos para decidir o proceder en la forma que lo hace.

Confianza vigilante, ´qué impida tanto las reacciones improvisadas como la despreocupada impasibilidad.

Con. comprensión, con serenidad´ y con confianza, iae fuerzas armadas españoías y las de orden público

estáis dando una nueva lección de patriotismo a través del delicado período gue nos ha correspondido

vivir. Yo estoy seguro de que con vosotros , estrechamente unidos, templada la pasión de la juventud con

3a reflexión y la experiencia de los hombres maduros; con vosotros como parte integrante e inseparable

de nuestro pueblo, -coronaremos la empresa en que estamos comprometidos.

Una empresa que, por no ser fácil, tiene ese valor excepcional que siempre ha servido de acicate a los

españoles. Una empresa que demanda la colaboración y la buena voluntad de todos y el tacto necesario

papa saber.dilucidar con acierto Lo que ha de Mudar necesariamente y lo que necesariamente debe

conservarse, .a pesar dei tiempo que pase y de los sistemas que se establezcan.

No olvidemos ese precepto breve y contundente de las mismas ordenanzas que reza así: "Ei que íenga

orden absoluta de defender una posición a toda costa lo hará."

Imaginaos, cuando la.posición es España, ´con qué espíritu, con que decisión y con qué entusiasmo_

hemos de entregarnos los españoles, sus fuerzas armadas y vuestro/Rey al frente de todos a defender para

nuestra Patria un futuro de concordia, de paz y (te progreso.

Otra vez os deseo muchas felicidades- para vosotros y vuestras familias dentro de ésta gran familia que es

la milicia, con mi especial consideración, mj agradecimiento y mi aprecio.

Finalizada la alocución real, las comisiones militares anteriormente citadas iniciaron el desfile de

salutación ante Sus Majestades, concentrándose en el salón de .Columnas. Concluido el desfile, don Juan

Carlos y doña Sofía se dirigieron también al salón de Columnas, acompañados por .el Gobierno y

miembros de la Casa del Rey, en donde fue servida una copa de vino español, conversando Sus

Majestades con los asistentes en un ambiente de gran cordialidad.

Celebración en las capitanías generales

En las capitanías generales tuvo lugar asimismo la celebración de tal festividad, siendo presidida en cada

caso la recepción oficial por los capitanes generales de cada región. Representaciones militares de los tres

Ejércitos participaron en tales recepciones siendo de destacar la presencia de las correspondientes

autoridades civiles.

El teniente general Süances de Viñas, en La Coruña, presidió, en el palacio de la Capitanía Militar, la

celebración, recibiendo al persona! dé guarnición en esta plaza.

• En .el salón del Trono de la Capitanía de Barcelona, el teniente genera] Coloma Gallegos expresó su

felicitación, a las fuerzas militares dte Cataluña a. su mando. Añadió que a pocos meses de la fecha´ en

que deberá pasar a, la escala B se sentía orgulloso de expresar su gratitud a la lealtad y espíritu .de

servicio demostrado por todos los militares en el tiempo que .lleva desarrollando su cargo de capitán

general.

 

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