Gutiérrez Mellado en TVE. 
 Ganar la paz     
 
 ABC.    22/07/1978.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

AB C.

GUTIÉRREZ MELLADO EN TV. E.

GANAR LA PAZ

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de la Defensa, teniente general don Manuel -Gutiérrez

Mellado, hizo anoche las siguientes declaraciones a TV. E.:

«Mis sentimientos ante estos hechos son de repulsa profunda como militar, como ciudadano español,

como hombre de paz y de concordia, ante unos crímenes cometidos por locos fanatizados, Menos de odio

y de rencor; de máxima condolencia y respeto por las familias de todas las víctimas caídas tal vilmente, y

en una tensa serenidad que pido asimismo al pueblo español para que no se deje arrastrar .por

catastrofistas y augures de malos presagios.

La Intimidación, el chantaje, el terror y el crimen no pueden nunca Imponerse a la voluntad soberana de

un pueblo que, como el español, manifestó clara y contundentemente su decisión de caminar por sendas

de convivencia pacífica, de entendimiento mutuo y de reconciliación.

Estos criminales atentados pretenden romper España, quebrantar nuestra moral, lograr que el Gobierno y

las fuerzas políticas pierdan los nervios, que la disensión sé produzca entre tos españoles, que las F. ´O. P.

se sientan intranquilas y que las Fuerzas Armadas duden.

Pero el pueblo español estoy seguro de que no puede caer, de que no va a caer, en esa trampa. Para ello es

preciso que sucesos tan trágicos no puedan ser objeto de manipulación-por ningún grupo, que no se

juegue con restos mortales que deben ser sagrados, ni que ceremonias religiosas se conviertan en

plataformas políticas.

La nación entera, unida como¡una pina, debe condenar sin ambages los actos terroristas. La sangre de un

español caído por la violencia debe merecer, sin ninguna ambigüedad, la repulsa de todas las fuerzas y

estamentos de la nación.

Nuestra repulsa es consciente y responsable; sin arengas ni homilías. Que un silencio total, como señalé

en alguna ocasión, invada a España entera como homenaje a las víctimas y como rechazo total para los

culpables. Que los creyentes recen de verdad, y tos que no le sean rindan un respetuoso homenaje.

Quisiera pedirles a los españoles en este momento que no se desanimen, que es mucho lo hecho y

logrado, aunque queden problemas muy importantes por resolver.

Pido a la nación, al hombre de bien español —que constituye la Inmensa mayoría de nuestro pueblo que

mire a sus Fuerzas de Orden Público como algo suyo, flue vela por su tranquilidad y par la defensa de sus

libertades básicas, y que confíe en sus Fuerzas Armadas, garantes de su independencia, de su soberanía y

del ordenamiento cívico y político que quieran darse a sí mismos.

Y, por último, que no nasa el juego a quienes quieren desprestigiarlas y aislarlas de la sociedad a la que

sirven.

Por su parte, las Fuerzas Aunadas darán pruebas, una vez más, de su proverbial disciplina, abnegación y

decisión de ganar a toda costa una época de paz.

El terrorismo nos ha escogido como víctimas. Considerémoslo como un honor, pero no caigamos en su

trampa, en su provocación. Nuestra entereza, nuestra voluntad de vencer, nuestra unión, nuestra lealtad al

mando, nuestro acatamiento a las órdenes legítimas del poder ejecutivo, nuestra fidelidad al Rey,

comandatílse supremo, debe prevalecer por encima de sentimientos y actitudes personales.

Es posible que puedan caer mas_; pues bien, por encima de todos está España, que no se va a romper por

eso. Cara al viento, pues, como nos enseñaron en nuestras academias y cuarteles, sin desmayos, ni

flaqueas, con voluntad de -wnqer, unidos y al servicio del pueblo español, que pide vivir en paz y en

libertad.- -Este será el mejor servicio que podamos prestar a España las Fuerzas Armadas.

 

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