Que los soldados olviden su militancia partidista. 
 Gutiérrez Mellado: La política, fuera de los cuarteles     
 
 Diario 16.    11/01/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Miércoles 11 enero .78/DIARIO16

Que los soldados olviden su militancía partidista Gutiérrez Mellado:

La política, fuera de los cuarteles

MADRID, 11 (D16).

El servicio militar debe reducirse al máximo, dijo ayer el vicepresidente del Gobierno y ministro de la

Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, a la comisión de Defensa del Congreso. Era la primera vez

que un alto oficial hablaba ante el Parlamento democrático.

Afirmando que el soldado español es "el mejor del mundo", Gutiérrez Mellado, en su sesión a puerta

abierta, pidió "un pactillo" a los´ partidos políticos: que ayuden a que los soldados olviden, durante su

permanencia en filas, su actividad política y se dediquen a ser soldados de España.

Esta propuesta fue bien recibida por los dirigentes parlamentarios presentes en la comisión. Santiago

Carrillo declaró en los pasillos estar de acuerdo en • que ;los soldados no deben hacer política mientras

prestan servicios en los cuarteles. Felipe González dijo que el planteamiento era "interesante", pero que

había que matizarlo, en el sentido de que el ciudadano no debe ser coartado en sus: derechos, aunque esté

en k milicia.

Manuel Gutiérrez Mellado compareció ayer ante ia Comisión de Defensa del Congreso, que preside el

diputado socialista Enrique Múgiea Herzog. La sesión, en contra de lo previsto en un principio, fue

pública y e ella asistieron los periodistas.

Leyes militares

Gutiérrez Mellado dijo, en síntesis:

— Entré las leyes que serán remitidas por el Ministerio de Defensa a la comisión figura la ley Orgánica

de la Defensa, prevista en el a n t e p royecto constitucional,, y otra ley Reguladora de la

Defensa ¡Nacional, en la que se situarán los niveles dé eom-tpet encía del Estado y del ´Gobierno

respecto a la Defensa.

— El Gobierno es el que ¡señala la política de defensa, para llegar a la política ¡militar, y después se

realir za, por medio de los Jefes de Alto^ Estado Mayor, el plan estratégico.

— España ño es una nación rica, por lo que se debe conseguir la máxima eficacia de los medios que

están a disposición de las Fuerzas Armadas. Estos medios están regulados por una ley. del año 1971, que

fijó su dotación para un plazo de ocho años. , Tanto las cantidades como los plazos han sido prorrogados;

para este año, el Ministerio de Defensa ha seguido las, pautas de restricción fijadas por el Gobierno.

—En cuanto á la reestructuración del Ministerio de Defensa: de los tres Ministerios se pasó a uno solo.

Ahora se crea una oficina de información y relaciones públicas con los medios de comunicación, "en la

que tengo fijadas muchas esperanzas. Confío en que haya una compenetración entre las Fuerzas Armadas

y los medios informativos".

—Entre las reformas del Departamento, al g u ñas de las cuales ya están terminadas, figuran: la ley de

ObJetores de Conciencia, sobre la que hay un proyecto prácticamente terminado, pero que no servirá de

hada si no se regula el servicio civil sustitutivo, lo que no parece misión del Ejército; la ley de

Responsabilidades y Misiones del Gobierno y del Estado, en estudio por una comisión de expertos; la

reforma del Código de Justicia Militar; una disposición referente a los militares republicanos, que ya

estoy repartiendo entre los ministros del Gobierno", y la sindicación de los funcionarios civiles al servicio

dé la Administración militar.

Coroneles más jóvenes

—En cuanto ai tema del Ejército profesional, en determinados casos de armamentos sofisticados es

necesaria la profesíonalizacíón del Ejército y unos auténticos especialistas, dijo Gutiérrez Mellado

durante su intervención. El Ministerio de Defensa, estudia ; también él tema de las ordenanzas militares,

por parte de una comisión de especialistas en historia, añadió.

"Hay un tema por el que se me ha criticado —dijo el ministro de Defensa-—: el rejuvenecimiento de los

cargos en las Fuerzas Armadas. Se estudia que, para determinados puestos, se llegue a una edad de

acuerdo con la eficacia y la juventud necesaria. Es el caso de los tenientes coroneles y coroneles. Esto se

realizará respetando todos los derechos. Un problema difícil y prácticamente sin solución —dijo— es la

situación de los oficiales de la escala B.

Otro problema es ia situación de los cuarteles en los cascos urbanos. Cada vez que debe salir el personal

de los cuarteles se originan grave problemas de tráfico. Se tiende a construir cuarteles fuera de las

ciudades, como en el caso de Burgos. También existe el problema de los campos de tiro y el del

mantenimiento del armamento. Es importante que se fomente una industria militar nacional. En muchos

casos el Ejército puede ser un impulso para la industria tecnológica. Se trata de ir cubriendo" en lo posible

las necesidades del Ejército reduciendo las importaciones (se refirió a la fabricación en España de los

carros de combate AMX, de patente francesa, y de fragatas y submarinos, lo que, dijo, es un gran impulso

para nuestros astilleros). Dijo no creer en la industria de investigación militar, salvo que esté integrada en

tó tecnología civil.

No al pluriempleo

Debe desaparecer el pluriempleó entré los. miembros de las Fuerzas Armadas,- pero ello no se puede

cortar de golpe —dijo-. Los miembros de las Fuerzas Armadas deben tener una dedicación completa.

Ha sido un gran acierto alejar de la política a las Fuerzas Armadas. A éstas les gustaría qué se les tratase

bieri. Es lógico que existan pleitos dentro de una familia, pero pido que se hable más de lo bueno que de

lo malo. Admito que se critique, pero en un plano cons-itructivo —dijo— advirtiendo que las Fuerzas

Armadas sufren en su moral con algunos comentarios periodísticos. "No nos duelen las críticas, sino las

deformacjones." Anunció visitas de parlamentarios a unidades militares y al CESEDEN.

A la OTAN sin esfuerzo

Tras la exposición de Gutiérrez Mellado se abrió un turno de preguntas al ministro de la Defensa,

comenzado por el socialista Luis Solana, especialista en temas militares del PSOE. Solana felicitó al

ministro por haber realizado la sesión a puerta abierta, aunque agregó que, a su Juicio, no había expuesto

cuál es la política de defensa del Gobierno: "No hay una política de defensa, pero tampoco tenemos

todavía una Constitución; sin embargo, sí hay una política militar", te respondió Gutiérrez Mellado.

El vicepresidente del Gobierno aludió a la posibilidad de instalar una base militar en Canarias, aunque

dijo que el tema está pendiente de- las dotaciones presupuestarias correspondien. tes, ´Aseguró que no

existen cláusulas secretas en los tratados con-Estados Unidos y Portugal. Reconoció que es necesaria una

formación más humanista para los cuadros militares, y anunció que se ha levantado la censura previa para

los militares que quieran escribir sobre defensa en cualquier medio. En una respuesta a Jaime García

Añoveros, de PCD, Gutiérrez Mellado dijo que la posible integración española en la OTAN no exigiría un

esfuerzo adicional extraordinario: "to que tenemos que hacer es que él dinero que gastemos, en defensa

lo gastemos bien."

Se mostró relativamente optimista ante una posible tensión o conflicto: estaríamos en condiciones de

defendernos según quien nos atacara. "Naturalmente —dijo con cierto humor—, ante la bomba atómica lo

único que se me ocurrió es aumentar el número de curas castrenses. "

Pérez Llorca patina......

Una vez concluido el turno de preguntas, José Pedro Pérez Llorca, de UCD, pidió que la comisión votara

una resolución manifestándose de acuerdo con los principios que inspiran la reforma de la defensa

nacional y con el papel de las Fuerzas Armadas. El socialista Múgiea, presidente de la comisión, se opuso

a que la resolución fuese votada, entendiendo que excedía los límites del reglamento. Felipe González

intervino para señalar que, aunque la propuesta debía ser tenida en cuenta por la mesa, debe ser debatida

previamente por los grupos parlamentarios; El comuna E t a Simón Sánchez Montero estuvo de acuerdo

con el dirigente socialista. Pero Pérez Llorca volvió a insistir, fracasando ante la firmeza de Múgica.

 

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