Autor: Pérez Varela, Jesús. 
   Los generales Prieto, Vega y Gutierrez Mellado     
 
 El Imparcial.    03/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Los generales Prieto, Vega y Gutierrez Mellado

POR los tendidos se quiere saber esto:

¿firmó o no firmó el Rey el cese del general Prieto?

A estas alturas el respetable público cruza apuestas sobre este asunto de aqui para allá con el rumor sin

ninguna fuente oficial que se lo confirme. Me lo preguntaron a mí, pero yo no soy Mortadelo y, por tanto,

no puedo disfrazarme de polilla y penetrar en los documentos oficiales y reservados. Asi que, si el

Ministerio correspondiente no quema los papeles, el asunto puede quedar para los historiadores. Pues

claro que yo también hice mis gestiones y, toquen madera, quedé prendado del rumor del público: mis

fuentes aseguran, que efectivamente, el Rey no firmó ese real decreto, aunque es lógico que el Rey no

firme de puño y letra todos los decretos que aparecen en el «Boletín Oficial». Tendría que «tirarse» una

mañana entera firmando y leyendo prosa leguleya. Lo curioso es que el descubrimiento surja en un asunto

tan polémico como el cese del general Prieto, al que como ya había anunciado, se le dará un cargo

próximamente.

EN otro orden de cosas todo parece indicar que estamos como e! año pasado: a la expectativa

Lo que si parece confirmarse es que el teniente general Vega, hombre fuerte en la actual situación, se

entiende a las mil maravillas con los diputados de la Comisión de Defensa, y más exactamente, con su.

presidente, señor Mújica Herzog. Este año puede ser, en el terreno militar, el año de Vega Rodríguez que,

aunque no logró situar a un hombre de su confianza en la división acorazada «Brúñete», la división que

hasta ahora dirigía Milans del Boch; si bien no logró situar a un hombre de su confian za en ese puesto, a

la contra, paralizó el nombramiento de otro militar que patrocinaba, al parecer, el teniente general

Gutiérrez Mellado. Las relaciones entre uno y otro general no parece que sean muy gratas, como se sabe,

el mando de la división acorazada está vacante desde que fue ascendido a capitán general de la III

Capitanía, el general Milans del Boch.

YA digo, la situación es de expectativa. Continúan los rumores de ceses y nombramientos a distintos

niveles. Pero habrá que esperar a que pase la enorme resaca de estas fiestas para confirmar con los

hechos, lo que en los medios políticos se da como seguro.

PÉREZ VÁRELA

 

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