Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Los militares, en su sitio     
 
 Informaciones.    07/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Los militares, en su sitio

Por Abel HERNÁNDEZ

CUANDO don Juan Carlos concluyó su importante discurso a la plana mayor de los Ejércitos en el gran

salón del palacio de Oriente y uno de los militares gritó «Viva el Bey», se había llegado a la culminación

de un clima de mutua aceptación. La celebración de la Pascua Militar ha sido este año distinta. No ha sido

un acto social rutinario y protocolario. Ha sido un acto vivo, de hondas significaciones, en un momento

crucial de la Historia de España, cuando se percibía un cierto desconcierto y algunos brotes de malestar

en los cuarteles.

Un hombre clave en esta etapa de cambio a la democracia, el teniente general Gutiérrez Mellado, que ha

sido víctima de tantas incomprensiones por su honesta tarea de profesionalizar a los Ejércitos, sabiendo y

aceptando que él puede quemarse en el empeño, había hecho la gran defensa de la Corona y de la unidad

de España, y había apelado a la disciplina, a la lealtad y a la unión de las fuerzas armadas. (Por cierto, la

presentación del discurso del ministro de Defensa, con retazos empalmados, en TVE., fue absolutamente

lamentable.) El teniente general Gutiérrez .Mellado no: perdió la oportunidad de fustigar

implacablemente al terrorismo, cuyas acciones provocan con frecuencia impaciencias en las salas de

banderas.

El discurso del Rey, con el Gobierno presente, no tiene desperdicio. El Monarca, según nuestra

interpretación, pidió a los militares su respaldo al nuevo régimen democrático, nacido e impulsado por la

Corona.

V los militares, qoe ya lo han venido demostrando en los últimos tiempos, aceptan sin reticencias el

cambio y se erigen en defensores entusiastas de la Monarquía constitucional. El hecho es .importante.

Si él P.S.O.E. quiere realmente ser alternativa de Poder en España tendrá que arrumbar en el arca de las

nostalgias su republicanismo. Así parece que va a ser. Felipe González, que es un político lúcido, acaba

de declarar: «El Partido Socialista Obrero Español no es un partido esencialmente republicano, y lo digo

en el sentido fuerte de la palabra.» La gran tarea de Felipe González este año es convencer al sector

radicalizado del P.S.O.E. de esto y de otras cosas. La gran ocasión va a ser el congreso extraordinario del

partido. Ahí puede estar la clave de la pervivencia de la democracia estable en España.

El Rey pidió a tos militares «comprensión, serenidad y confianza». ¥ pidió a los políticos prudencia en el

ritmo del cambio, y «el tacto necesario paia saber dilucidar con acierto lo que ha de mudarse

necesariamente y lo que necesariamente debe conservarse, a pesar del tiempo que pase y de los sistemas

que se establezcan». Ni detenerse, ni correr demasiado, ni arrojar por la borda todo lo bueno del pasado.

Son palabras de un Rey prudente, que no conviene olvidar, inmersos en el griterío de este año

constitucional. Por lo demás, una cosa es clara: los militares no van a tomar partido político ni van a salir

de los cuarteles, a no ser que se lo pida el propio Rey, jefe supremo de tos Ejércitos.

 

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