Conferencia de prensa. 
 No quiere a las fuerzas de orden público el que las excita     
 
 El País.    03/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Conferencia de prensa

"No quiere a las fuerzas de orden público el que las excita"

«A las Fuerzas Armadas sólo las representa Su Majestad el Rey», repitió en dos ocasiones distintas el

vicepresidente del Gobierno y ministro de Defensa, teniente general Manuel Gutiérrez Mellado, durante

una extensa conferencia de prensa que se celebró tras presentar a los medios informativos el informe

general del ministro para todos los cuadros de mando de los Ejércitos.

El teniente .general Gutiérrez Mellado respondió a todas las cuestiones que se le formularon y comenzó

expresando su condolencia por .las víctimas del atentado que sufrió EL PAÍS y por el industrial asesinado

ayer en Irún.

El ministro de Defensa hizo, entre otras, las siguientes afirmaciones, en respuesta a distintas preguntas:

— Nunca venderemos armas para la subversión. El Gobierno, en este tema, actuará de acuerdo con

nuestra condición de país libre y mantendrá relaciones comerciales con otros países igualmente libres e

independientes.

— El tema del rejuvenecimiento de las Fuerzas Armadas ha dado lugar a rumores sin fundamento desde

hace tiempo. Mienten, repito, mietiten los que dicen que se van a tomar medidas contra determinadas

promociones. Este tema es la serpiente de verano que aparece cíclicamente.

— Es evidente que determinadas incitaciones producen excitación entre la oficialidad. Pero yo estoy

muy tranquilo,- porque en España no habrá golpe de Estado ni ahora ni en el futuro. Parece que hay

gente que está triste porque no haya golpismo en el Ej ército. Yo les pediría a los vascos que traten de

convencer a sus paisanos terroristas de que sólo van a conseguir la ruina y la desgracia para su

pueblo.

— Hay un problema minoritario de ayuda al terrorismo, Me ha sublevado especialmente oír que se ha

llegado a gritar en algún momento «ETA, mátalos». Yo prefiero que haya quien mate a la cobardía de

que alguien pida que otros maten. Pero el pueblo vasco es algo más grande que todo eso. Tienen que

ser ellos los que se decidan a terminar con la situación, aunque no sólo ellos; tenemos que ayudarles

todos.

— No quiere más a las fuerzas de orden,público el que excita a la fuerzas de orden público. Su

comportamiento ha sido ejemplar, han pechado con la parte más dura del proceso político y, quizá, el

pueblo español no llegue a valorar nunca el sacrificio enorme que están haciendo. Tengo dé ellos el

mismo concepto que del Ejército, aunque la Policía Armada no sea militar más que en sus mandos, pero

comprendo que un guardia civil que está en su puesto de un pueblo se excite si se le está diciendo que a

nosotros no nos importa que maten a sus cámaradas, que damos órdenes para que no se actúe contra los

terroristas, que no íes permitimos disparar en un enfrentamiento con terroristas y que lo único que nos

importa es conservar nuestras poltronas. Yo no estoy aquí para defender al Gobierno, pero quiero

asegurarles que por encima de-todo somos españoles y nos importa mucho la sangre de cualquier

compatriota.

— En cuanto a quienes excitan concretamente al Ejército y a las Fuerzas Armadas puedo recordar el

episodio ocurrido hace tiempo en un hospital militar —se refería sin duda al incidente que él mismo

protagonizó frente a un capitán de navio en el hospital Gómez Ulla— en el que se habían infiltrado

personas ajenas con el- fin de soliviantar los ánimos y la temperatura fue subiendo. Yo ya he dicho

públicamente que en un acto de esos no me abollarán el coche. Me matarán. Pero no me zarandearán.

— En cuanto a ETA puedo decir que yo, de ceder por la fuerza, nada. Si dice que venimos de la

dictadura, no vamos a ir a parar a! la dictadura de las metralletas. Con la dictadura de las metralletas no

hay diálogo ni negociación posible. No merece darle a su acción el nombre de guerra, pero en todos los

manuales tácticos sé habla de guerra subversiva y hay que adoptar la denominación.

— Yo he recibido cartas en Jas que se me llama asesino, y he recibido otras en las que, por ejemplo, una

madre de cuatro hijos que no quiere dar ni su nombre dice que reza por mí todas las noches. Eso

compensa un poco de las otras.

— Yo soy optimista, aunque preocupado. Creo que es cómo mejor puedo definirme ante el futuro.

— La´Defensa es ajena a la redistribución autonómica del territorio, porque se basa en razones técnicas v.

por tanto, el dispositivo actual no variará en razón de la situación autonómica.

- ´El tema de la OTAN desborda mis competencias e incluso las del Gobierno. Es un tema para tratarlo a

nivel de Congreso y Senado por lo menos. Es una decisión que habrá que tomar en su día, y las Fuerzas

Armadas ofrecerán su opinión técnica.

— Es absolutamente falso todo lo que se ha escrito sobre la instalación de bases extranjeras en Canarias.

— La preocupación por las actitudes del Ejército ante la Constitución y el momento político es,

efectivamente, coyuntural. Coincido en que los problemas qué realmente interesan a la Defensa es

preparar un Ejército bien dotado. Es algo que no se conseguirá nunca a la perfección y no llegaremos a lo

que deseamos, pero por ese camino de perfeccionamiento profesional hay que andar, y en ello nos

esforzamos.

— En el viaje que hice a Estados Unidos planteé el tema del terrorismo. Encontré una gran preocupación

por el tema, y la respuesta, desde luego, fue de apoyo.

— Los militares que son senadores reales han ejercido un derecho con su voto. Pero ya he repetido que a

las Fuerzas Armadas co-jno tales sólo Jas representa el Rey.

 

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