Gutiérrez Mellado propuso ante el Congreso. 
 El Pacto militar     
 
 El Imparcial.    11/01/1978.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Gutiérrez Mellado propuso ante el Congreso

EL PACTO MILITAR Y PIDIÓ A IOS LÍDERES DE IOS PARTIDOS:

O Que los soldados no hagan política en los cuarteles y se dediquen a ser (soldados de España».

Medios imprescindibles para el rejuvenecimiento del Ejército sin eliminaciones discriminatorias.

Ayudas necesarias para hacer desaparecer el pluriempleo de los mandos. Respeto, apoyo y comprensión

para la actitud de las Fuerzas Armadas. Que se fomente la industria militar nacional y que sea motor del

progreso civil.

AHORA que se habla de pactos yo pediría este pequeño «pacti-llo» oficiosamente. Ustedes, que deben

tener influencia sobre sus bases, sobre los soldados en filas, que les ordenen que, cuando están prestando

el servicio militar, se olviden de la política. Pueden continuar afiliados y cotizando a sus partidos. Pero en

ese momento del servicio militar, que se dediquen a ser soldados de España. La política en los cuarteles

nos perturba grandemente.»

El vicepresidente para Asuntos de. la Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, compareció por

primera vez ante la Comisión de Defensa del Congreso. Lo hizo vestido de paisano y con puertas abiertas.

Durante cuarenta y cinco minutos realizó un informe vivo y apresurado de todos los problemas de. las

Fuerzas Armadas. Comenzó por explicar la gestión del Ministerio de Defensa y la organización actual del

mismo. Y dijo que la política de defensa la hará el Gobierno a propuesta de la Junta de Defensa Nacional,

con apoyo de la Junta de Defensa del Estado Mayor, que hará un plan estratégico que determinará los

objetivos del conjunto de los tres Ejércitos. Destacó que su propósito es conseguir la máxima eficacia con

los medios económicos que la nación pone a disposición del Ejército.

Gutiérrez Mellado dijo que tiene una´ gran fe en el papel que pueda cumplir el Centro Superior de

Información de la Defensa, que coordinará la actividad de las tres Armas, así como la Oficina de

Información y Relaciones Públicas con los medios de información, a lo que dio gran importancia.

«Creo que si la Dirección General de Armamento y Material llega a funcionar como queremos, se

resolverán el ochenta por ciento de los problemas de la defensa.»

«Estamos planteando los problemas —añadió-, no para resolverlos de golpe, sino con una planificación

cautelosa, por fases. Queremos que no haya que variar las grandes estructuras cuando sea necesario hacer

cambios. Vamos a mejorar lo que esté bien y corregir lo que esté mal.»

A continuación, el teniente general se refirió a las leyes en estudio que habrá de conocer la Comisión de

Defensa. Sobre la ley de Objetores de Conciencia dijo que «es un tema que no se puede resolver

uniltareal-mente por parte del Ejército, sino que, al pretenderse crear un servicio nacional equivalente al

servicio militar, esto ha de plantearse de una forma seria y ordenada, de modo que antes debe tratarse con

el Gobierno para ver que organismos civiles van a servir de cauce para cumplir este servicio nacional.

También mostró su preocupación el ministro por la conclusión de los trabajos para arreglar los problemas

de los´ militares republicanos, asi como de los mutilados.

Por lo que respecta al Servicio Militar, declaró que el tiempo de filas mínimo indispensable debería

reducirse, pero siempre que se asegure la eficacia y la combatividad de las Fuerzas Armadas.

Luego, el teniente general habló de un tema que, según él, había servido para que se le criticase: el

rejuvenecimiento de los cargos en las Fuerzas Armadas. «Se estudia -dijo— que para determinados

puestos se llegue a una edad de acuerdo con la eficacia y la juventud necesaria. Es el caso de los tenientes

coroneles y coroneles. Esto se realizará respetando todos los derechos.» Gutiérrez Mellado pidió ayuda

varias veces a los diputados presentes. Después habló del problema de la ubicación de los cuarteles dentro

de las ciudades. Dijo que se trataría de sacarlos de las, mismas, creando bases como las que hay en

Burgos y multiplicando los campos de tiro. Sobre el mantenimiento del material, dijo que había que

alcanzar tecnológicamente los techos de los países amigos. «Cuando dicen que las Fuerzas Armadas

costamos muy caras, nosotros diremos que somos un motor del progreso tecnológico. Nuestro, objetivo

debe ser importar sólo aquel material que nos sea imprescindible, aunque no tengamos siempre lo mejor;

a cambio, promocionaremos nuestra industria militar.»

Sobre el. problema de los sueldos, dijo que los militares tenían que tener la tranquilidad de que su

retaguardia esté tranquila. «Nuestra acción social es muy difícil. Necesitarnos casas, colegios, seguridad

social, medicina; todo esto hay que actualizarlo, hay que conseguir que se resuelva la situación social de

nuestros hombres para que se puedan dedicar completamente a su misión, porque mi propósito es que

desaparezca el pluriempleo de los militares. Esto no lo vamos a poder cortar de golpe. Respetaremos las

situaciones personales, pero es necesario llegar a una dedicación completa, lo que puede conseguirse si

los cuadros tienen sus problemas resueltos.»

Por último, se refirió a la moral de las Fuerzas Armadas. Insistió al respecto en lo positivo del alejamiento

de la política a los militares. «Pero también necesitamos que dejen de hablar de nosotros, que nos dejen

en un segundo plano y nos traten con más respeto.» Agradeció a los medios de comunicación, que han

demostrado respeto y cariño hacia las Fuerzas Armadas, salvo algunas excepciones. «No nos importa que

nos critiquen, pero sí que nos ataquen, y que sólo nos saquen los problemas pequeños; eso siempre

repercute en ia moral de las Fuerzas Armadas. No queremos meternos en política, por eso el soldado

español es el mejor soldado del mundo, tiene que ser un soldado de España; por ello pediría un pequeño

pacto a los líderes políticos: los soldados pueden estar afiliados a partidos políticos, pero durante el

tiempo en filas deben apartarse de ellos y dedicarse a ser soldados de España. Yo pediría a los mandos

políticos aquí presentes que así io ordenen a sus bases. Las Fuerzas Armadas —terminó diciendo— creo

que tienen una actitud meritoria por su serenidad y seriedad en los últimos tiempos. Por eso les pido

apoyo, paciencia y compresión, no sólo para las Fuerzas Armadas, sino para mi y para quien me

sustituya.» •

 

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