Autor: Castro, Raimundo. 
   El ejército se define     
 
 El Imparcial.    06/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

EL IMPARCIAL

EL ministro de Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, presidió ayer los diversos actos de

celebración de la Pascua Militar realizados en los distintos cuarteles generales de los Ejércitos de Tierra,

Mar y Aire. En todos ellos, después de escuchar los discursos que pronunciaron los respectivos jefes de

Estado Mayor, se limitó a felicitar las Pascuas a los presentes y a pedir «¡vivas!» al Rey y a España ,que

fueron coreados masivamente.

VEGA RODRÍGUEZ: SOBRE LISTER Y MODESTO

El teniente general Vega Rodríguez, jefe del Estado Mayor del Ejército, pronunció el único discurso que

no había sido escrito de antemano. Junto a él estaban presentes el ministro de Defensa, los ex ministros

tenientes generales Antonio Barroso, Fernando de Santiago y Díaz de Mendívil y Félix Alvarez Arenas,

además del ex director general de la Guardia Civil Iniesta Cano y el director de la Escuela Superior del

Ejército, Villaescusa.

En un determinado momento de su discurso, la tensión se hizo notar en el salón donde el teniente general

efectuaba la charla. Fue precisamente al referirse a algunos mandos militares republicanos y decir que:

«En el bando opuesto a nosotros se destacaron muchos hombres que, de haber tenido ocasión de descubrir

tempranamente su vocación militar, a lo mejor ño hubieran pensado igual». «Me refiero —añadió— a

hombres como Modesto y Líster, que tenían algunas de esas virtudes militares que tanto nos interesan.»

Cerca de él, el general Iniesta Cano se santiguó.

FUNCIÓN SOCIAL DEL EJERCITO

En otro momento de su charla, improvisada sobre la base de un guión que sostenía en sus manos, el

teniente general Vega, después de manifestar el orgullo que sentía por los soldados españoles, habló de la

función social que realiza el Ejército, que calificó de «extraordinaria». «Ha erradicado —dijo— el

analfabetismo y puede contribuir a los fines sociales del Estado.» Y como ejemplo se refirió al paro

obrero que sufre el país, diciendo: «Con un Ejército voluntario podríamos solucionarlo, ya que es, sobre

todo, juvenil.» Pero añadió: «Eso sí, pagándoles un sueldo; lo que ganarían en FASA, vamos.»

Se refirió luego al problema que supone el que cada vez se agranden más las ciudades y los cuarteles

queden dentro de ellas,- con el consiguiente problema de tráfico. «Hay que descongestionar —dijo— las

ciudades, salir de ellas, pero eso es caro porque hay que hacer nuevos cuarteles. Hay una solución que yo

he pensado —señaló—, que es la transformación en cuarteles de los "cirs"».

«No tenemos conflictos internos, ni están en peligro las instituciones».

NO HAY CONFLICTOS INTERNOS

En varias ocasiones el señor Vega se refirió a la Prensa citándola como el cuarto poder, llegando en una

ocasión a explicar a los periodistas presentes que los militares no rehuyen el contacto con ellos y que sólo

las «vallas puestas por la disciplina nos impiden hablar, lo que sólo puede hacer el único cargo político

que hay en el Ejército, que es el ministro de Defensa».

Después de decir que el Ejército no es el cuarto poder, como se dice, en disputa con la Prensa, señaló que

«es una institución, y cuando´un oficial ha de ser reprendido se hace en secreto y hay que tener respeto

para silenciarlo». «No se puede atribuir —precisó— a una institución una culpa o un problema que es

individual o de algunos de sus miembros.» Se refirió a la misión del Ejército recogida en la ley orgánica

del Estado, en el sentido de que debe atender a la seguridad externa de la patria y a la permanencia de las

instituciones.

pero añadió: «Cuando las instituciones estén en peligro ya nos lo dirá quien nos lo tenga que decir, y

entonces es cuando debemos cumplir esa misión, no cuando nos lo digan tres amigos.» En ese momento,

el general Iniesta Cano sonrió a Villaescusa ante una mirada dura de Alvarez Arenas, que parecía indicar

la presencia de la Prensa. El teniente general Vega añadió: «No tenemos conflictos internos ni están en

peligro las instituciones; nos tenemos que dedicar a ser lo aue es el Ejército: una gran escuela de

ciudadanía.»

DISCIPLINA INTELECTUAL

Tras señalar diversos problemas técnicos del Ejército —«hemos cometido el error, dijo, de comprar el

mejor material del mundo cuando no podemos»— y precisar sus necesidades, se refirió a la disciplina

que, dijo, es común y permanente en las Fuerzas Armadas. «Pero —añadió— es necesaria e

imprescindible una disciplina externa y otra disciplina que es la intelectual y que nos hace olvidar

nuestros propios pensamientos para adoptar sin reservas mentales aquello que el superior ordena.»

AIRE Y MARINA

La primera visita realizada por el ministro de la Defensa. Gutiérrez Mellado, fue al cuartel general del

Ejército del Aire. Allí, el teniente general Ignacio Alfaro Arregui hizo balance técnico del año anterior y

expuso las líneas generales de actuación para este año. Destacó la entrada en vigor del sistema sem i

automático de defensa y .la compra de aviones, entre ellos ocho Phantom que entrarán este año en

servicio. Por otro lado, se adhirió a las palabras del Rey en su mensaje de Navidad, que recordó en su

alocución.

En el cuartel general de la Armada, el almirante jefe del Estado Mayor, Luis Arévalo Pelluz, emitió un

discurso que presidió el ministro de Defensa, Gutiérrez. Mellado, en el que destacó los logros y las

necesidades de la Marina. «Para mí —precisó en este sentido— el más alucinante de (os problemas es el

creciente déficit de unidades de combate que son indispensables para cumplir los cometidos que tenemos

asignados y que puede agravarse en años sucesivos.» Refiriéndose a los problemas de personal y de

escalafones, dijo: «Que nadie espere soluciones mágicas ni precipitadas.» Y añadió que los´ problemas

que sufren la Armada en ese orden no son privativos de ella, «sirio que abarcan a todos los órdenes y

estamentos sociales de España».

Estuvieron presentes en el acto los ex ministros almirantes Pita da Veiga y Pery y el también ex ministro

político Raimundo Fernández Cuesta, en su condición de ex general auditor de la Armada.

Raimundo CASTRO

 

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