Autor: Gutiérrez Mellado, Manuel. 
 Defensa y democracia. 
 El Ministerio de Defensa y la prensa     
 
 Diario 16.    05/01/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

El Ministerio de Defensa y la prensa

Manuel Gutiérrez Mellado

Vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Defensa

Quiero, ante todo, agradecer a D16 su iniciativa de dedicar un suplemento a las Fuerzas Armadas con

motivo de la Pascua Militar, pues confío en que el tema será tratado con la seriedad y respeto que

merece y pienso que puede contribuir a un mejor contacto entre la prensa y las Fuerzas Armadas

como medio de acercar al conocimiento de la nación la realidad de lo que éstas .son, acrecentándose

con este conocimiento su contacto con el pueblo al que sirven y del que forman parte, y que éste las

considere como algo suyo. Al organizarse el Ministerio de Defensa los altos mandos militares y yo, como

responsable del Departamento, sentimos la necesidad de crear un órgano —la Oficina de

Información, Difusión y Relaciones Públicas de la Defensa— como forma de canalizar las relaciones

del Ministerio con los medios de difusión social, y complementarla con oficinas similares, en los

cuarteles generales de los tres Ejércitos, con misión análoga, aunque más restringida al

circunscribirse, fundamentalmente, a los aspectos militares técnicos.

Recientemente, y en esta misma línea de conseguir una mayor integración de los componentes del

Ejército con la sociedad, se ha suprimido mediante orden ministerial la necesidad de solicitar autorización

previa para que éstos puedan escribir sobre los temas que deseen ateniéndose a la responsabilidad que

pueda incumbirles según la legislación general y la específica militar, con la única excepción de tener que

solicitar autorización previa para aquellos temas que afecten a la defensa nacional, siempre y cuando se

.refieran a aspectos concretos de la misma, que puedan dañarla, o se utilicen datos sólo conocidos por

razón de destino o cargo en las Fuerzas Armadas.

Con todas estas medidas se ha pretendido que el tratamiento de los temas que afecten a las Fuerzas

Armadas sea por parte de todos ,serio y responsable. Es preciso por tanto que la difusión de noticias

referente a las mismas se haga, cuando los medios de comunicación crean necesario publicarlas, con el

respeto, objetividad y veracidad que merece una institución que, por su carácter, ha de estar sujeta a unas

normas de comportamiento y disciplina que son totalmente necesarias para conservar su propia esencia,

aun cuando, a veces pueden ser difícilmente comprendidas por los que no pertenecen a ella ; y,

consecuentemente, mal interpretadas.

Precisamente, llevado de ese profundo respeto que profeso a la institución y considerando que, a pesar de

no sentirme político en la acepción normal de la palabra, formo parte del Gobierno, solicité al ser

nombrado ministro de Defensa, mi pase a la situación de reserva, cuando todavía me quedaban cinco

años en situación de actividad.

Pensé que este sacrificio bien valía la pena si conseguía con ello preservar a los Ejércitos de toda crítica al

asumirla con carácter exclusivamente per s o n a 1. Pretendía también expresar públicamente mi renuncia

a toda actividad futura en un puesto dentro de la escala activa del Ejército. Sin embargo, deseo subrayar

que, en la adopción de mis decisiones, sólo me guía el bien del servicio y de los Ejércitos, mi lealtad a Su

Majestad el Rey y al Gobierno y mi profundo y sentido amor a la Patria.

Por todo ello me atrevo a pedir a todos los medios de comunicación ese tratamiento objetivo, veraz, serio,

responsable y respetuoso de los temas militares, así como que mantengan un estreclurcontacto con la

oficina de Información, Difusión y Relaciones Públicas de la Defensa y las de los cuarteles generales y

que no duden en pedirles cuantas aclaraciones precisen, con la certeza de que en ellas encontrarán

siempre respuestas que Se ajusten a la realidad y y que cuando la reserva sea necesaria para la seguridad

así´ se lo harán saber con el convencimiento de que ustedes sabrán comprenderlo.

 

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