Autor: Galarza Sánchez, Felipe. 
 Defensa y Democracia. 
 La Junta de Jefes de Estado Mayor     
 
 Diario 16.    05/01/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

La Junta de Jefes de Estado Mayor

Felipe Galarza Sánchez

Teniente general jefe del Alto Estado Mayor

La, Junta de Jefes de Estado Mayor es el órgano colegiado superior de la cadena de mando militar de los

Ejércitos y está compuesta por un presidente, que además es Jefe del Alto Estado Mayor, y por los Jefes

de Estado Mayor del Ejército, de la Armada y del Aire. Su institucionalización por decreto-ley de 8 de

febrero de 1977 ha venido a satisfacer la necesidad d´e unificar la acción de los Ejércitos, originada por la

polivalencia de las armas modernas y la complejidad de los conflictos actuales.

No hace aún muchos años las grandes naciones se clasificaban como potencias navales o terrestres, según

su política militar fuera preferentemente orientada a la creación y dotación de armas navales o terrestres.

La fortaleza de las grandes potencias tenía por base principal la fuerza organizada de un solo Ejército. La

estrategia naval y la terrestre pertenecían á dos mundos distintos.

Actualmente la capacidad de las armas utilizadas por los Ejércitos les permite actuar en campos que

antaño eran privativos de otro ´Se ellos. Más especialmente, el nacimiento de la Fuerza Aérea, que actúa

desde un medio que se extiende uniformemente por tierras y marea, ha incidido profundamente en la

organización de las Fuerzas Armadas, exigiendo su coordinación a los más altos niveles.

Aunque pueden encontrarse tímidos antecedentes mas lejanos, la pasada guerra mundial y todas las que

siguieron han mostrado de forma incontestable que la preparación y la organización de las Fuerzas

Armadas, en tiempo de paz, han de hacerse de acuerdo con el hecho de que las guerras separadas en

tierra, mar y aire se fueron para siempre y, en consecuencia, los planes estratégicos y tácticos de los

ejércitos han de ser unificados y las fuerzas combatientes organizadas dé forma que puedan ser dirigidas y

preparadas para luchar en equipo.

La acción unificada de los ejércitos se logra, en el escalón más elevado, por la unidad del Estado,

representada por Su Majestad el Rey, mando supremo de las Fuerzas Armadas; por la autoridad del

presidente del Gobierno, ejercida a través del ministro de Defensa en lo que corresponde a la parte

político-administrativa, y a través de la Junta de Jefes de Estado Mayor en la parte operativa, y por el

planeamiento y direcciófl estratégicos realizados conjuntamente por la Junta de Jefes de Estado Mayor.

A nivel de fuerza, la acción •unificada se logra por la creación y asignación de medios a los mandos

unificados o especificados (es decir, formados por fuerzas de varios ejércitos o por las de uno solo), que

han de ejecutar el plan estratégico conjunto; por la congruencia de dichos mandos con planes y directivas

comunes, y por la propia organización interna de estos mandos.

A lo largo de esta cadena de responsabilidades corresponde a la Junta de Jefes de Estado Mayor,

principalmente, redactar el plan estratégico unificado adecuado a la defensa de los intereses nacionales

derivados de la política nacional y someterlo al Gobierno para su aprobación. De aquel plan se deducirán

las necesidades de fuerza que exige la política adoptada y que servirán de orientación a la política militar,

creadora de la fuerza.

En consecuencia, las misiones asignadas a la Junta de Jefes de Estado Mayor se pueden encuadrar en dos

grandes bloques:

— Analizar la amenaza y formular y proponer al Gofa i e r n o el correspondiente plan estratégico

unificado. Aprobado7 éste, ejercer la conducción estratégi e a en caso de guerra.

— Asesorar técnicamente a la Junta de Defensa Nacional en la elaboración de la política militar que

debe proponer al Gobierno.

Para completar este bosquejo de la Junta de Jefes de Estado Mayor, me referiré, en grandes rasgos, a la

forma en que se realiza la función:

— Por su dependencia del Mando Supremo, mantiene informado a Su Majestad el Rey de los grandes

temas de su competencia.

— Por su dependencia política recibe del presidente del Gobierno las directrices necesarias para la

redacción del Plan Estratégico Conjunto, y le informa y asesora sobre los temas que puedan tocar las

esferas de acción de las Fuerzas Armadas.

La Junte de Jefes de Estado Mayor no es, por tanto/ un órgano de mando propiamente d i e h o. Su

cometido principal es asesor. Propone al Gobierno la estructura, composición y misión de la fuerza, de

forma que responda eficazmente a la amenaza que pueda derivarse de la política nacional. La capacidad

de decisión, ´atributo del mando, reside en el Gobierno. Sin embargo, la actividad de la Junta de Jefes de

Estado Mayor permite afrontar dos problemas fundamentales: adecuar la fuerza a las necesidades de la

nación, en beneficio de la utilización eficaz de su potencial militar, y presentar al Gobierno las

servidumbres militares que implican las diferentes opciones políticas para que este dato sea incluido en el

proceso de sus decisiones.

Como presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor quiero terminar esta declaración (que no persigue

otro objeto que el de contribuir al conocimiento que el conjunto de la nación tiene derecho a poseer sobre

las Fuerzas Armadas), eon la afirmación de que los Ejércitos, bajo el mando su* premo de Su Majestad el

Rey y la dependencia poli* tica del presidente del Gobierno, conscientes de su responsabilidad en el

proceso que hoy vivimos, sabrán cumplir su misión, que no puede ser otra que la de garantizar la

independencia dé la Patria, la integridad de sus territorios, la soberanía del Estado y el respeto al orden

constitucional.

Asi lo sienten sus componentes y así saben que lo demanda la Nación. Teniente general, presidente de la

Junta de Jefes de Estado Mayor.

 

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