Autor: Gil, Francisco . 
 Tras 38 años de exilio, al Senado. 
 Un exiliado para el Rey     
 
 Diario 16.    17/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Tras 38 años de exilio, al Senado

Un exiliado para el Rey

Francisco Gil

MADRID, 17 (Dio).—Justino de Azcárate y Flórez, setenta y tres años, abogado, subsecretario de Justicia

y de Gobernación, ministro de Asuntos Exteriores por un día durante la República, miembro de la

Institución Libre de Enseñanza, republicano por convencimiento en ¡a circunstancia histórica de su

actividad política, de talante liberal e independiente, treinta y ocho años de exilio en Venezuela, ha sido

nombrado senador por designación del Rey Juan Carlos. Una llamada telefónica personal del Rey, a

escasas horas de la clausura de los colegios electorales, donde más de 23 millones de españoles decidían

su representación en las Cortes, lo confirmó a Justino de Azcárate la decidida voluntad de la Corona de

contar con él para la misión encomendada al Senado.

Un intelectual al servicio de la República

La paradójica elección de un republicano por decisión personal de) Rey la deshace así el abogado liberal

Azcárate: "Mi actuación política anterior a la República consistió en promover una agrupación al servicio

de la misma junto con Ortega y Gasset. Marañón y Pérez de Ayala. Mi incorporación a la idea

Republicana era, pues, la de un intelectual. Pero la actividad que entonces desarrollábamos estaba inscrita

en linas circunstancias completamente distintas. Lo que pretendíamos hacer en aquel momento coincide

exactamente con !a voluntad actual de la Corona. Mi planteamiento no era, a todo trance, el del

republicano por republicano. No rendíamos culto a las formas. Lo importante es el contenido de Ja

actuación. Y si la política de esta Monarquía constituye, como lo está demostrando, al restablecimiento y

consolidación de las libertades formales y al ejercicio democrático de las mismas, el planteamiento de las

formas de Gobierno es innecesario y hasta inconveniente." La postura de los republicanos "históricos"

representada por el grupo ARDE (Acción Republicana Democrática Española), cuyo presidente.

Francisco Giral, es gran amigo del nuevo .senador, es considerada con respeto por Justino de Azcárate,

aunque la estima falta de sen-tido práctico y político. Otra cosa es la impresión que le merece el

republicanismo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), cuyo secretario general. Felipe González,

goza de buen predicamento ante el que fue subsecretario y ministro de la República. "Creo —dice

Azcáraíe— que González es un gran político, perfectamente consciente de que el Rey Juan Carlos está

posibilitando lo que casi ni éi ni los demás líderes de la oposición soñaban hace meses. Un planteamiento

sobre la forma de Gobierno, ahora, no sólo O tiene sentido, sino que es contraproducente."

Canjeado por Fernandez-Cuesta

Justino de Azcárate, miembro de una dinastía de abogados liberales originaria de León fue encarcelado en

Valladolid durante la guerra civil española. Canjeado en 1937 por Raimundo Fernández-Cuesta, dirigente

de Falange Española, no quiso participar en la confrontación y se trasladó a Francia, donde entró en

contacto con la Asociación Paz Civil para )a Guerra de España, de la que, además de numerosos

intelectuales franceses, eran miembros Alfredo Mendizábal y Salvador de Madariaga, entre otros

españoles. En el año 1939 se trasladó a Venezuela, donde acupó por espacio de siete años, dentro del

Ministerio de Fomento, los cargos de asesor de la Cámara de Comercio y miembro del Comité Regulador

de Precios.

Venezuela: El sueño liberal)

El prestigio alcanzado en su gestión le llevó a relacionarse con uno de los industriales y benefactores más

preclaros de Caracas. Eugenio Mendoza. La similitud de la cadena de fundaciones sociales y .diluirá! es

de Mendoza con la añorada .Institución Libre de Enseñanza, proporcionó a Azcárate la oportunidad de

desarrollar el viejo sueño liberal. Más de veinticinco años de su historia se consagran al servicio de ayuda

al niño, desarrollo agrícola, fondo editorial, salas de exposición, viviendas sociales, asistencia contra la

polio y una fundación universitaria. Todas ellas con carácter absolutamente no lucrativo, .en las

cuales, aún conserva cargos de dirección y asesoría. De la extensa peripecia histórica de Justino de

Azcárate él pretende sacar partido favorable para la sociedad. "Tenemos que extraer provecho de todas las

experiencias —dice—; y nada mejor para ello como la desgracia. De la tragedia de la guerra civil y de la

emigración posterior se deben obtener innumerables .consecuencias prácticas para el ejercicio pacífico de

las libertades." En este sentido, el ponderado Azcárate cree que puede contribuir a la labor encomendada

al Senado e interpreta así la designación real. "Mi nombramiento de senador por el Rey Juan Carlos

constituye para raí un honor y un motivo de especial gratitud. Creo plenamente en toda política orientada

hacia la eliminación de cualquier contraposición que se pretenda resolver por la violencia. Servir a la paz

y, para ello, borrar cualquier sombra del pasado que la pueda amenazar es la primera e ineludible

obligación de todos los españoles." "Es evidente —añade— que la política del Rey se orienta hacia la paz,

se inspira en los principios liberales y se realiza por las vías democráticas, Por todo ello y con la mejor

voluntad prestaré mi lealtad al Rey y mi colaboración en el puesto de senador que él me ha conferido."

La tarea de las Cortes La elaboración de una Constitución actual y eficaz es la tarea más urgente que a

juicio de Azcárate, deben emprender las nuevas Cortes. Simultáneamente, deben ser abordadas las

medidas de tipo económico tan apremiantes en el actual momento político español. En este sentido, cree

que el programa de la agrupación de la Unión del Centro Democrático y del Partido Socialista Obrero

Español, "ambas, muy similares en el fondo", contribuirán decidicamente a solucionar los problemas.

"Y en cuanto a mi —concluye Justino Azcárate—, estimo que mi aportación más gustosa.será en el

ámbito de la cooperación hispanoamericana. No se olvide que la paradoja de ral nombramiento como

senador, real no está en mi condición de republicano, sino en mi carácter de "venezolano" nombrado

senador español."

 

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