Un presidente de las cortes adecuado     
 
 Ya.    17/06/1977.  Página: 7,8. Páginas: 2. Párrafos: 2. 

UN PRESIDENTE DE LAS CORTES ADECUADO

LOS muchos elogios recibidos por el nuevo presidente de las Cortes—las nuevas Cortes—y del Consejo

del Reino, que ayer presto juramento, responden perfectamente al personaje y. configuran, a nuestro

juicio, el modelo del hombre adecuado para ocupar tan delicado cargo. Su palmares profesional, su

independencia política, su sentido de moderación y equilibrio hacen de don Antonio Hernández Gil el

prototipo teórico de un presidente de unas Cortes en las que, muy lejos ya de aquel órgano de asen-

timiento sistemático, tendrán que producirse momentos de suma delicadeza, fruto, precisamente, del

ímpetu que les da su cometido mucho más responsable. No va a presidir una Cámara. Tanto el Congreso

como el Senado tendrán sus presidentes, y elegidos por las propias Cámaras. El presidente de las Cortes

tiene que presidir las dos Cámaras conjuntamente. SE puede convivir sin coincidir—ha dicho alguna vez

el profesor Hernández Gil—, y se puede discrepar sin agredirse. Podía ser un buen.lema, creemos, para el

nuevo presidente. Lograr de los parlamentarios españoles esa convivencia fruc-tííera e incluso critica,

lograr que las discrepancias se produzcan sin agresiones y con sentido siempre constructivo, es todo un

programa que necesita, además, de la colaboración de todos cuantos han sido elegidos por. el pueblo para

la importante misión de representarlo y defender sus intereses. EL papel del presidente de las Cortes

tendrá que ser, en efecto, ése. Para desempeñarlo ha sido elegido un hombre que reúne todas las

cualidades deseables, incluida la de una comprensión abierta a todas las ideologías sin abdicar de la suya

propia. Esta es la verdadera independencia, base indispensable para poder desempeñar una labor

necesariamente moderadora, y más-aún, capaz de encauzar cuanto de positivo aporten los parlamentarios.

Ni que decir tiene que estamos seguros de que el profesor Hernández Gil es el hombre adecuado para

conseguirlo.

 

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