Autor: Revilla López, María Teresa. 
   Temas constitucionales: el poder, la libertad y la eficacia     
 
 Ya.    02/09/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Temas constitucionales: el poder, la libertad y la eficacia

«EL sentido más profundo del proceso constitucional es el or ganizar en el marco del Estado-Nación una

coexistencia pacífica del poder y de la libertad." (André Hauriou.)

TODOS estamos seguros de que la futura Constitución española ^ va a garantizar la coexistencia del

poder y de la libertad. .En la historia del constitucionalismo cato ha sido ¡siempre así, Siempre, claro está,

que el problema constitucional haya sido planteado desde la base de la aceptación de las reglas

democráticas. La técnica constitucional ofrece mecanismos probados que hacen posible esa .coexistencia,

el pueblo español lo exige y todos los partidos políticos copartícipes en la tarea constitucional han

manifestado su firme voluntad de conseguirlo.

SIN embargo, hay algo que nos debe preocupar. Muchas constituciones muy democráticas han fracasado,

y su fracaso se ha debido a que esta coexistencia,del poder y de la libertad, solamente se alcanzaba en

ellas gracias a un sacrificio fatal, el sacrificio de la eficacia. Constituciones como la de la IV República

francesa de 1946 o de la II República española de 1931, con su parlamentarismo exacerbado, o la de la

República Alemana de Weimar, de 1919, con el germen de la dictadura ya en sus entrañas, fracasaron por

esta razón. Sus órganos legislativo y ejecutivo, aptos posiblemente en circunstancias normales, no

tuvieron la capacidad necesaria para gobernar las crisis politicas o económicas que sufrieron,

NUESTRA Constitución, un décima de nuestra historia, va a nacer en un país ya inmerso en una profunda

crisis económica y, por lo tanto, las instituciones a las que ella dé forma han de ser eficaces desde el

principio. Necesitamos órganos de gobierno democráticos y eficaces al mismo tiempo.

EL problema no es insoluble. Recordemos la Constitución de los Estados Unidos de América con

doscientos años de existencia, habiendo sufrido una guerra civil, dos guerras mundiales y la tremenda

crisis económica de los años treinta; la Constitución Británica, cuyo origen se remonta a hace ochocientos

años, o la de la República Federal Alemana, de 1949, nacida en un país en ruinas. Son constituciones con

peculiaridades que las hacen no trasplantabas, pero en todas ellas se observan mecanismos diversos que

garantizan la eficacia sin detrimento de las libertades públicas. En España necesitamos un ejecutivo que

gobierne con decisión y un legislativo que legisle con rapidez.

Necesitamos una oposición que comprenda bien su papel, que es el de ofrecer una auténtica alternativa de

poder. La oposición no debe obstaculizar la acción legislativa o ejecutiva del partido en el poder; debe

criticar, denunciar o negociar ofreciendo siempre una alternativa, porque, en definitiva, su objetivo

fundamental y lícito debe ser el de ganar las próximas elecciones.

ESTAMOS en un movimiento pendular muy peligroso. De una dictadura que pudo ser eficaz, pero que no

lo fue por corrupción, podemos pasar a un régimen democrático que se puede perder en palabrería

demagógica.

María Teresa REVILLA LÓPEZ

 

< Volver