Autor: Miguel Calatayud, Jorge J.. 
   Los sondeos electorales han aportado una valiosa orientación  :   
 El gran problema de los sondeos ha sido la falta de opinión de los entrevistados. 
 Ya.    26/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Los sondeos electorales han aportado una valiosa orientaron

El gran problema de los sondeos ha sido la falta de opinión de los entrevistados • En un futuro próximo

habrá una aproximación mayor a la realidad Como ha ocurrido en tantos otros países que han ido

recoriendo el camino de la democracia, también en España se abre un nuevo proceso de Galileo para los

sondeos preelectorales. Al menos; cinco institutos de. opinión pública han dado a conocer en huestro país,

entre los.días 9 al 14 da junio, encuestas relativas al comportamiento electoral. Como, cabía suponer, de

poco han servido las salvedades que los responsables de cada organización formularon, en los originales

entregados a la prensa, del carácter no predictivo de los sondeos, de su condición de "instantánea" y de

que frente al valor efímero del dato de la encuesta lo que queda es el resultado electoral. Los

comentaristas, con excepción, hablan de "acierto", o más bien de "falló" de los sondeos electorales.´

. . . ¿Fallo en los sondeos? Vamos á verlo: En primer lugar hay que decir que, si bier todos los sondeos de

este tipo se plantean el mismo y concreto objetivo^ conocer las intenciones de voto, no todos tienen las

mismas características ni, obviamente, la misma calidad. En el ánimo del lector estarán, puesto que han

sido objeto de amplia difusión, la diversidad de tamaños y d i s eños muéstrales utilizados por los dis-

tintos institutos en sus trabajos, como la posibilidad de llegar o no llegar a ofrecer en los resultados de

cada encuesta una información probabilística a nivel provincial, lo que en algún caso ha permitido el

cálculo de escaños por partidos. Junto a estos aspectos técnicos de cada sondeo es preciso tener en cuenta

la presentación de- los resultados. En términos generales, los institutos pueden optar entre la presentación

simple y directa del resultado matemático del proceso de muestreo o la sofisticación del tratamiento de

,los datos, otorgarido pesos y haciendo ponderaciones que puedan llevar a un análisis más afinado y, en

consecuencia, a su ajuste más científico de los resultados. Este ea el supuesto que se da cuando el instituto

se decide a atribuir a las distintas formaciones políticas el llamado "rechazo"; es decir, Iws "no sabe, no

contesta", auténtica pesadilla de todos los estudios de la opi- " nión pública en base a la ley de los grandes

números. La calificación y cuahtificación de tal conjunto, en ocasiones de enorme dificultad, es decisiva a

la hora de enjuiciar el rigor de los datos ofrecidos. Dicho esto, y dicho también que se han presentado a la

opinión pública española algunos trabajos excelentes, tanto en lo que se ha podido saber de su

planteamiento como de sus resultados, vamos a observar los datos obtenidos por ICSA Gallup con-la

realidad de las urnas. Realidad relativa y oficiosa, puesto que en estas fechas todavía hay que trabajar con

un escrutinio no oficial que sólo alcanza al 96,12 por 100 del censo. El martes 14 de junio, una vez

finalizada la campaña electoral, los 11 periódicos regionales que forman el grupo de suscriptores de las

encuestas Gallup recibieron un sondeo de signo impensadamente favorable a los grupos de izquierdas,

particularmente en cuanto a la oosición que podría alcanzar el PSOE de Felipe González. Efectivamente,

frente a la falta de opinión de los entrevistados, que había sido v el gran problema de., los demás sondeos

preelectorales dados a conocer, ICSA Gallup, con una muestra teórica de 1.200 electores, sólo dejaba sin

situar estadísticamente el 11,3 por 100 de los yotos^ pero llegando a advertir que los mismos "se prevén

de tendencia conservadora, y que podrían alterar las posiciones de dichos dos grupos", refiriéndose, clara

está, a la tfí!D y al PSOE. ai que el sondeo otorgaba un 28,9 por 100 de los votos. En base a ello,

atribuyendo pro-porcionalmente dicho 11,3 por 100 de votos conservadores de la encuesta al Centro de

Suárez (+ 9,2 por 100) y a Alianza Popular de Fraga (+ 2,1 por 100), lo que estaba claramente dentro del

tratamiento lógico según la información transmitida, tenemos´ la situación siguiente- junto a los resultados

de la elección. Siempre los Partidos Comunistas de los países de Europa occidental van tres o cuatro

puntos por encima de lo que miden los sondeos. En contra de lo que se podía pensar, esa ley se ha

confirmado en España. ¿Fallan realmente los sondeos? Lo que no cabe poner en duda es que una vez más,

junto con la polémica, los sondeos de opinión han aportado a los electorales, a los comentaristas espe-

cializados y a los políticos, una valiosa orientación que quizá mereció ser mejor aprovechada. Y, sobre

todo, ser tenida en mayor estima.

Jorge J. Miguel CALATAYUD

Presidente de ICSA Gallup

 

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