Autor: Ruiz Fuentes, Rafael. 
 El comportamiento electoral de los españoles (y II). 
 Satisfacción con los resultados     
 
 Diario 16.    08/07/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

Viernes 8 - julio 77/DIARIO 16

OPINION/5

El comportamiento electoral de los españoles (y II)

Satisfacción con los resultados

Rafael Ruiz-Fuentes (Director de la división Socio-Politica.de METRA/SEIS)

A la espera de un estudio más amplio sobre el comportamiento electoral dé los.españoles, METRA/SEIS

ha realizado una primera investigación, centrada en una muestra de 400 personas que habían sido ya

entrevistadas quince días antes dé las elecciones acerca de su intención de voto. Las razones de este

nuevo contacto —ahora telefónico-^ a la semana siguiente de las elecciones, eran las de contrastar los

posibles cambios producidos entre su intención de voto y su voto final j conocer el sentido de esos,

cambios y sus posibles razones. Por último, otro aspecto importante medido por el estudio fue el de

sondear el nivel de consenso alcanzado por los resultados electorales. La muestra de personas

entrevistadas cubre todas las regiones y nacionalidades del Estado español y está limitada al universo de

los españoles con teléfono. Hay, pues, un sesgo en los datos que no puede hacerse extensible > a todos los

españoles votantes sin más. Con todo, y a pegar del tamaño reducido de la-muestra (400 personas), los

resultados obtenidos son bastante indicativos del comportamiento de voto de los españoles y de las

circunstancias en que se ha desarrollado.

Cambio de votos

Uno de cada cuatro españoles consultados votó a un partido distinto al que dijo tener intención de votar

quince días afltes de las elecciones, pero esta proporción importante de cambios no tuvo un reflejo

paralelo en la estructura final de los resultados ea relación con la prevista en los sondeos pre electorales.

La razón es que los trasvases se compensaron en bastantes casos, dando como resultado pequeñas

variaciones en el cómputo final. La primera conclusión que extraemos de este hechores que las encuestas

sobre intención de voto pueden ser utilizadas como instrumento uta y fiable de predicción de resultados

en la medida en que esta hipótesis de "infidelidades" y compensaciones se mantenga en el futuro.

Basándonos en nuestra primera experiencia de comportamiento electoral, los partidos más afectados —en

termines relativos— por ese trasvase de votos han sido la FDC. AP y el PCE. Por otra parte, el sentido

ma-yoritario de los cambios producidos ha favorecido a los partidos situados entre el centro-derecha y la

izquierda no radical, fundamentalmente a la UCD, al PSOE y PSP. Si a ello añadimos que UCD y PSOE

han polarizado prácticamente —con ventaja para el primero— algo más del 7E| por 100 de los votos no

definidos (los "no sabe", "no- contesta" de las encuestas), sé justifica la enorme diferencia de votos

obtenidos- entre esas dos formaciones y el resto dé las opciones electorales, meras comparsas en el

reparto de la tarta electoral, a excepción de algunos partidos de ámbito exclusivamente zonal (PNV y

PD). Este comportamiento electoral sitúa claramente a los españoles en las antípodas de los extremos de

cualquier signo y muestra la inclinación mayoritaría por los espaqios políticos cubiertos entre la derecha

civilizada y la izquierda na radieal, espacios que tal como se ha desarrollado el proceso electoral no tenían

más representantes que la UCD y el PSOE. Sin embargo, esta polarización de votos no indica, según

nuestras apreciaciones, un respaldo definitivo a lo que Hoy por hoy representan,

Los motivos del cambio

La influencia de familiares o amigos —y de un modo especial la del marido entre (las mujeres casadas—

ha sido la razón que ha hecho cambiar la intención de voto de más españoles. Y en este sentido, la mujer

ha sido la gran protagonista de los cambios. .Algunas frases literales, recogidas y seleccionadas de

nuestro estudio, ilustran de un modo significativo lo que acabamos de decir: . — "Una amiga que iba

conmigo me dijo que votara a Súárez y por eso cambié de opinión." (Cambió FDC por UCD.)

— "No lo entiendo muy bien. Hablando con mí marido, me dijo que votara al PSP." (Cambió PSOE por

PSP.)

— Porque no sabía a quién votar y pensaba en el centro, pero mi marido me convenció para que votara a

un partido de trabajadores, porque nosotros también somos trabajadores." (Cambió UCD por PSOE.)

Otro factor de cierto peso en el cambio de intenciones ha estado motivado por la-búsqueda de un voto

táctico-que ayudara a inclinar la balanza en un sentido u otro o a equilibrar supuestos "desequilibrios"

poco favorables en la situación política actual. Como ejemplo de esta actitud podemos citar un par de

casos ilustrativos:

_ «Pensé que no convendría. Por los sondeos, el socialismo saldría más alto y voté al centro para

compensar." (Hombre. Cambió PSP por UCD.)

- "Quería a uno de los dos socialistas. Como al-PSOE le sobraban votos, pues ayudé al PSP." (Mujer.)

Como una variante del voto "táctico" cabría incluir el comportamiento de algunas personas qué

cambiaron su intención en la búsqueda de un voto útil o efectivo, inclinan-iJose por aquellas opciones con

más posibilidades de obtener escaños en perjuicio de otras, quizá más próximas a ellas pero con pocas

posibilidades, de éxito. En este sentido han salido perjudicadas opciones como AP a nivel del Estado y,

sobre todo, partidos de ámbito regional en competencia con otros nacionales con representación en la

zona:

— "Porque posteriormente pensé que tenía mayores posibilidades la UCD." (Hombre. Cambió AP

por UCD.)

— "Porque me pareció mejor votar a. un partido grande que agrupara a todos que no a uno que por ser

tan pequeño y poco conocido no hubiera podido hacer nada." (Mujer. Cambió PSP por PSOE.)

El conocimiento de las diferencias en el contenido de los programas,o en los planteamientos ideológicos

tuvo escasa incidencia en las variaciones de voto, lo cual confirma la -hipótesis de que —salvo en algunos

casos—1 no han sido los programas elementos decisivos a la hora de inclinarse por una opción u otra.

Claro que tampoco los partidos hicieron formulaciones demasiado explícitas en este sentido ni, por otra

parte, el electorado tuvo tiempo suficiente para informarse y digerir todo lo referente a ellas. Lo que,

sí.tuvo aiás incidencia fue el cambio de imagen experimentado, por algunos ¡líderes, a título personal o

como representantes de algún grupo político. Y ello pudo ser producto, bien de contestadas acciones de

gobierno (en el caso específico de Súárez), bien de intervenciones en mítines o, sobre todo, en TV.

Hemos seleccionado al respecto algunas.frases ilustrativas:

— "Súárez hizo una eosa que no me gustó," (Hombre. Cambió. UCD por PSOE.)

— "A última hora, cuando los vi en TV y Tierno Galván no dijo nada, y además vi a los del PSP por

Vizcaya que tiraban un poco a la izquierda, por eso cambié." (Mujer. Cambió PSP por UCD,)

— "Cambié por otro más de izquierdas, PSP, porque a última hora, cuando los vi en TV a los nueve

partidos, me gustó su forma de actuar, de hablar´y de decir las cosas." (Hombre. Cambió ASD por PSP.)

Por último, el confusionismo, la desorientación y, sobre todo, la apatía y desinterés provocados por la

inercia política acumulada en tantos años —junto a´ la ignorancia— fue-.ron otros factores

desencadenantes del cambio, como puede apreciarse á través de estas respuestas:

— "Porque no sabíamos nadie a qué votar y daba igual." (Hombre. Cambió AP por UCD.)

— "Salí sin comer y no llevaba gafas, y como me cansé, cogí la papeleta de Súárez." (Mujer. Cambió AN

18 de Julio por UCD.)

— "Me trajo una vecina el sobre preparado. Mi intención era votar al PSOE, pero no sé." (Mujer.

Cambió PSOE por UCD.)

Españoles satisfechos

De las 400 personas contactadas por METRA/SEIS sólo 21 —un escaso 5 por 100—• hubieran votado a

otro partido en la hipótesis de salón de haber conocido de antemano los resultados de las elecciones. Esta

mínima proporción de "arrepentidos" da idea de hasta qué punto han aceptado los españoles el resultado

de los comicios. El dato ea sí es importante, ya que al no existir discrepancias significativas entre lo que

se esperaba y la realidad de los hechos, el proceso democratizador y la democracia, en suma, podrán

estabilizarse sin grandes riesgos. Otra conclusión derivada es, finalmente, el aprobado en ciudadanía y

madurez política que esa actitud sugiere.

 

< Volver