Democracia a la francesa     
 
 El Alcázar.    18/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DEMOCRACIA A LA FRANCESA

DESMONTADO, desde fes mismas áreas del poder que lo usufructuaba, el sistema políticq heredado del

Generalísimo Franco; se encaminó la nación hacia un sistema de democracia inorgánica, dominada por

los partidos políticos. Buscando ejemplos europeos que pudieran parecerse al resultado previsible tras las

primeras elecciones,- era creencia generalizada que, de no ganar las fuerzas fieles a las esencias del

anterior Régimen, posibilidad descarta-jble desde el momento que un presidente .del Gobierno procedente

del franquismo encabezaba la coalición del llamado Centro, embasé natural del voto conservador, la

situación más parecida a la que se preveía era la italiana. Se basaba este criterio en la pluralidad de

partidos políticos que concurrían a las elecciones, en~ la postura de izquierda adoptada por la Democracia

Cristiana y en la confusión existente en los sectores socialistas y comunistas, donde el marxismo se

desdibuja en los comunistas, y en cambio, sorprendentemente, se refuerza en unos socialistas que se

presentan como amigos y aliados xte quienes en Europa hace tiempo que han dejado de ser mamstas y no

saludan nunca con el puño cerrado. Después del resultado electoral, la distribución de fuerzas y sus

actitudes presenta un cuadro que al que mas se parece es al de la V República Francesa. Vamos a

examinar semejanzas y diferencias por lo que pueda tener de orientador. En Francia la mayoría guber-

namental la ostenta, desde el nacimiento de la V República, un conglomerado de fuerzas conservadoras,

creadas unas bajo la sombra personalista de los herederos del general De Gaulle, y oirás bajo un concepto

indeciso de "republicanos independientes". No tiene el conglomerado un programa político definido y

funciona simplemente como una alianza electoral y de gobierno, en la que no faltan tensiones, como las

producidas en ocasión de la elección del alcalde de París. £1 parecido de esta alianza con el Centro De-

mocrático de Suárez es .tan evidente, que no necesita ser explicado, Por si algo faltaba, la desaparición de

la Democracia Cristiana corno fuerza electoral sigue también el modelo francés: A la izquierda, en

Francia, está la Unión de las izquierdas, alianza electoral formada por el Partido Socialista, el Comunista

y una -fracción radical (de nombre, no de acciones). Aunque el planteamiento es parecido en España, hay

diferencias apreciables. La princical que el PC francés, con un 22% de los votos es mucho más fuerte que

el PC español, que sólo alcanza el 8%. La segunda, que el Partido Socialista español es mucho más Inerte

que el francés en relación con el PC, hasta el punto de que puede prescindir de su apoyo o dictarle

condiciones, cosa qué en Francia no ocurre. A la derecha de la´alianza gubernamental hay en España

tuerzas sociológicamente más fuertes y con mayor potencialidad que en Francia, que pueden colaborar

con ella, aunque no parece que entrañara cambios políticos importantes. A la izquierda del PC hay en

España, como en Francia, grupos mar-xistas radicalizados, de efectivos similares, capaces de hacer de

detonador de una situación revolucionaria, pero no de cambiar el equilibrio de fuerzas. Si examinantes el

modelo francés, como el más homologable con nuestra situación postelectoral, resulta evidente que la

dinámica parlamentaria de relevo de mayo-rias en el poder, va a obligar a la formación de. una opción. de

izquierdas, que prepare el relevo de la opción derechista vencedora. Esta opción va a ser difícil que el

PSOE pueda formarla sin aliarse con el PC, ni aún en el caso de que absorva, corno es probable, las ótrps

formaciones socialistas. Las doscientas y una opciones teóricas de la sopa de letras, quedan reducidas*

dos, como en Francia: Alianza de Derechas, Alianza Socialista. La teoría, de querer evitar con la creación

del Centra Democrático una división de los españoles en dos bloques, podía haber sido cierta si Afianza

Popular hubiera sacado una fuerza parecida a la del PSOE. Pero, con ios resultados obtenidos, el Centro

ha dejado de ser Centro, para ser derecha. Si el PSOE se decide, como parece lógjco, a preparar la

alternativa de izquierda, vemos difícil que con el nombre de "Unión de Izquierdas´´, como en Francia,

ocon otro cualquiera, no se vuelva a un Frente Popular, cuya evitación ha servido de justificante a la

política del Presidente Suárez.

 

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