Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
 Comentario al proyecto de ley sobre voto de censura y confianza. 
 Lo que falta y lo que sobra (I)     
 
 ABC.    27/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

27 DE SEPTIEMBRE DE 1977.

COMENTARIO AL PROYECTO DE LEY SOBRE VOTO DE CENSURA Y CONFIANZA

LO QUE FALTA Y LO QUE SOBRA (I)

Por José María RUIZ GALLARDON

El domingo por la mañana los españoles nos pudimos desayunar con el Proyecto de Ley sobre voto de

censura y de confianza enviado por el Gobierno a las Cortes. El tema, cuya regulación se pretende en este

proyecto, tiene por lo menos las siguientes características que subrayan su importancia:

1. Es indispensable en un régimen democrático. Afirmado que la soberanía popular reside en las

Cámaras, el Gobierno debe rendir cuentas ante ellas. No se entienden cohonestables, régimen

democrático e independencia absoluta del Ejecutivo frente al Legislativo. Las relaciones entre uno y otro

poder —o, si lo prefieren, entre una y otra función—, exigen de forma inmediata su regulación.

2. La finalidad última de un tal proyecto de Ley debe partir de un claro entendimiento de cuáles son

las competencias respectivas de uno y otro instituto. Dicho con otras palabras: qué debe ser objeto o

materia de ley y, por consiguiente, debe reservarse su tratamiento a las Cortes, y cuál es la competencia

del Gobierno, preservando también a éste de injerencias perturbadoras en su tarea por parte del

Legislativo.

3. Consecuencia del punto anterior. Todo Gobierno —por mucho que verbalmente proclame ser otro su

deseo y aún su convencimiento— intenta eludir la acción —no siempre suficentemente rápida y ágil—

del Legislativo. En función de este deseo se inventó el procedimiento del decreto-ley. Pues bien, si, en el

caso español, se va a poder seguir legislando y gobernando por decreto-ley, el voto de censura pierde un

tanto por ciento muy alto de su natural eficacia. Y lo cierto es que, hoy por hoy, se utiliza el decreto-ley

con más intensidad y frecuencia que en los últimos tiempos. Falta, pues, una norma con rango de ley, que

delimite lo más clara y exhaustivamente posible, cuándo, cómo y de qué manera se pueden producir

decretos-leyes. Sin esa norma —tan importante, por lo menos, en una democracia, como la reguladora

del voto de censura y del voto de confianza— el panorama quedará siempre incompleto y la balanza

inclinada en favor del Gobierno.

Pero, como veremos mañana, hay muchas otras materias de indeclinable tratamiento en el Proyecto de

Ley que comentamos y que ni de pasada se rozan en él.

J. M. R. G.

 

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