Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Análisis. 
 Legalmente no hay fecha señalada para la celebración     
 
 ABC.    19/06/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LEGALMENTE NO HAY FECHA SEÑALADA PARA LA CELEBRACIÓN

EL real decreto-ley de 8 de octubre de 1976, que aplazó las elecciones municipales y provinciales, decía

que, «de conformidad con lo dispuesto en 1» vigente ley de Régimen Local, las elecciones para renovar

parcialmente Ayuntamientos, Diputaciones provinciales y Cabildos Insulares deben celebrarse en «1

tercer trimestre del presente año y en el primero del año 19?7. «Es un hecho notorio, sin embargo —

añadía el decreto ley—, qne dichos procesos electorales me encuentran profundamente relacionados con

la duración del mandato de las Cortes Españolas, que fue prorrogado hasta el 30 de junio de 1977.

«La circunstancia de esta prórroga de la legisilatura, la conveniencia dte no acumular jwocesos electorate

aue, incluso, po-d´rian llegar a solaparse, aconsejan proceder a un aplazamiento dte las referidas

elecciones municipales y provinciales, pos-•pondéndolas a la celebración dte las elecciones legislatóvas

generales. -En su vlrtuid, a propuesta del Consejo de Ministros, en su reunión (leí 8 de octubre die 1976,

se a´UitoiFiza al Gobierno para aplazar la convocatoria de las elecciones OJue debieran realizarse en.

1976 y 1977 para renovación paroial dte Ayuntamientos. Diputaciones provinciales y Cabildos Insulares,

respectavamente. hasta después de lia celebración dfe las primera,» elecciones legislativas. El mandato de

los concejales, diputados provinciales y consejeros dle Cabildos Insulares que ocupan actualmente cargos

ante habrían de ser renovados en 1976 y 1977, de conformidad con las disposiciones en vigor, oueda

prorrogado hasta tanto se constituyan las nuevas Corporaciones «me resulten elegidas en virtud de 19.

convocatoria que se efectúe tras las primeras elecciones legislativas...»

POSICIONES OPUESTAS.

Del texto crute transcribimos se desprende ame no existe fecha, señalada para la celebración de

elecciones encaminadas a la renovación de Corporadomes locales y provinciales. Fueron aplazadas,

simplemente, hasta eme se celebraran las elecciones a Cortes, oue amaban de tener lugar. Según eso. está

cl´aro aute la renovación de las Corporaciones de Régimen Local podría acometerse Inmediatamente.

Pero, ¿es esto posible? Se enfrentan acml posiciones contrapuestas: tusábanlos dte mmiprobar que unas

elecciones constituyen un proceso indluda-Memenite muy costoso. Para algunos medios políticos la Idea

de entrar en otra campaña electoral, cuando el país apenas ha tenido tiempo de reaccionar ante la oue

acaba dle celebrarse, supondría una sobrecarga política y económica que ni los partidos, ni la economía

general parecen preparados para soportar. Para otros medios, en cambio, se «xosl-dfira lógico QUE los

partidos políticos triunfantes ezi estas elecciones generales a Cortee, deseen £¡prove«har —cuanto an-

tes— el clima die éxito y dle apoyo «on-segoilrio en estos comicios, porque entíen-den que cuanto más

tiempo transciísra i más se dfetfawden las eltecciones rnuinlcJpa-ies del actual olinia dfe euíoria. menones

pedirían ser sois posibilidades de conseguir mi nuevo triunfo.

BASE LEGAL.

Esas dos tendencias van a enfrentairse, en estos meses próximos, y es miuy posible que las Cortes sean el

escenario donde los partidos planteen la batalla del nuevo llamamiento general a las urnas. Y tiene aue ser

allí, preclsa-mentíe, porque es evidente ctuie los hechos políticos oue acaban de producirse en *1 país dte

jan compléteme nte absoletíis no pocas de las concepciones aprobadas en la ley dte Baees dte Régimen

Local, donde «e definen unas Corporaciones locales orgánicas y unas elecciones Indirectas de alcades con

las que seguramente, no estarán miuty dte acuerdo las nuevas Cortes. Adaptar toda esa base legal & la

nueva situación reoiuierirá algún tiempo.

H. P. V.

 

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