Autor: Urbano, Pilar. 
   La mansa euforia socialista     
 
 ABC.    18/06/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Hilo directo

LA MANSA EUFORIA SOCIALISTA

El Blasillo de Forges lloraba una sola lágrima «porque en España empezaba a amanecer..., y, de verdad,

amanece.» A Umbral la tos del «vicio demócrata de Ir de urnas» se le emocionó entre los bronquios y el

corazón. Nuestro Cándido estuvo de adjunto en una «mesa» hasta las tantas... Volvió a casa roto, pero

oliendo a «galán democrático». Los otros hombres-pluma, periodistas, digo, no han tenido tiempo ni

humor para sutilezas, después de dos noches de insomnio inútil en el centro de datos del palacio de

Fernando Gallo (perdón: de Exposiciones y Congresos), por causa-culpa de la exasperante lentitud del

proceso. computador. De todos modos, vendrían a decir: «Delendus es franquismo», remedando al pueblo

soberano que lo ha dicho también.

• FELIPE: FRAGATERIÁS

Estuve en «casa P. S. O. E.» y me dieron un montevlejo y «olivas sevillanas». Había allí un alegre

cansancio, una euforia mansa, un vigor joven de acometida para muchas tareas. Se hablaba de «prepararse

para...», «pasado mañana, pronto...*. Múglca contaba su triunfo en Éuzcadi, y Alfonso Guerra el suyo en

Sevilla. Yo le pregunté a Felipe dónde, cuándo y cómo se Iría a descansar. Se echó a reír... «¡Eso

quisiera* yo saber! Me Iré al campo, ahora, este fin de semana. Pero... no a León a pescar; al campo-

campo, al de la tierra y el tractor, que es lo que a mí me gusta.» Yo Iba a contar otra fragatería de Felipe,

no la de la pesca. Fue cuando, ayer, en plena rueda de Prensa, con un calor de sofoco multitudinario, se

levantó y anunció: «Señores, voy a hacer un gesto fra-gulsta, pero ´sin aquellas Intenciones...». Y se quitó

la chaqueta

• Y AHORA LAS CUENTAS CLARAS

Un miembro de la Junta Electoral Central, a quien no menciono porque no le gusta, me decía: «Sí, los

partidos tienen su auditor económico; pero, a elecciones celebradas y proclamadas, a ver quién es el

guapo que las hace reversibles, por poco claras que aparezcan algunas cuentas.* Y mientras los

malparados en las urnas lanzan sus «S. O. S.» para financiar la derrota (García López, Ruiz-Giménez.

Allanta Popular), los socialistas vencedores han hecho números: «Nos sale ganancia. De verdad:

habíamos calculado gastos sobre unos noventa escaños. Y al conseguir caei el doble, entre lo que

reingresemos por votos y escaños y lo recaudado en venta de recuerdos..., la campaña nos habrá, hecho

ganar.»

• MINISTRABLES INCIERTOS

Suárez, presidente de arriba abajo y de abajo arriba, se reunió casi tres horas con la Ejecutiva del Centro.

Creo que «no hablaron del futuro Gobierno». Pero en la calle política ya no se habla de otra cosa.

González se pertrecha en su oposición parlamentaria, fcln ánimo de coalición. Y, según dicen,

permanecen Oreja, Martín Villa, los tenientes generales (o un solo ministro de Defensa, que sería

Gutiérrez Mellado), Luis Ortiz y Abril Martorell, aunque en otra cartera o en alguna vlcepresl-dencla.

Cabanlllas, Jiménez de Parga, Fernández Ordóñez y Garrlgues Walker parecen los hombres más

mlnistrables. Hay una Incógnita sutil: Calvo-Sotelo, ¿líder de U. C. D. en el Parlamento o vicepresidente

económico? Aún es pronto... Volveremos a hablar de ello.—Pilar URBANO.

 

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