Autor: Apostua, Luis. 
   Reflexión senatorial     
 
 Ya.    21/06/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Reflexión senatorial

HA acabado el largo escrutinio de los senadores por Madrid. Las cifras finales faciliten algunos puntos de

reflexión porque siempre Jas cosas de la capital Sel Keino catapultan con especial fuerza ciertos hechos.

Uno ha sido la elección de don Manuel Villar Arregni, en la cual han concurrido circunstancias Se

relieve. La primera de ellas e« que ka. ganado a pesar del deliberado torpedeamiento cíe que le hizo

objeto el señor Carrillo en nombre del PCE. Es tontería esperar gratitud de un político; el señor Carrillo y

sus hombres deben al señor Villar Arregai un inestimable apoyo humano cuando eran perseguidos. Pero

dentro de la política, con unos criterios que hay que aceptar, el comunismo prefirió "castigar" a este

hombre, pero los electores han opinado todo lo contrario y lo han catapultado al Senado, de donde se

demuestra que cuando se tiene una carrera inequívocamente democrática y un prestigio personal

suficiente, no hacen falta para nada los apoyos comunistas. Para seguir explicando más claramente este

caso, hay que lamentar seriamente un silencio, el de don Joaquín Ruiz-Giménez. Cuando el comunismo

apalea a un hombre que siempre ha servido lealmente en las filas de Izquierda Democrática,, este partido

guarda un silencio se.puleral OTRO punto de Interés es la votación de los candidatos q«e procedían del

antiguo régimen, cuyo máximo representante era don Carlos Arias. El antiguo presidente del Gobierno ha

conseguido poco más de la cuarta parte de votos que el vencedor, el liberal don Joaquín Satrústegui.

Cuando se presentó, con el estruendo de ¡a portada de "A B C", dijimos en esta misma sección que el

señor Arias, con todo el respeto personal que le guardamos, era un nombre que ayudaba poco a la ya

tambaleante coalición de Alianza Popular. Eran ganas de resucitar imágenes que el pueblo deseaba

olvidar. De hecho, en la estra;-tegia de su campaña, los aliancistas olvidaron que la gente tiene memoria;

eso fue todo. AYER noche acabó un plazo complicado, el de presentar las cuentas. Para las formaciones

vencedoras-Unión de Centro y Socialistas—la cosa es simplemente un problema, contable. Pero las

derrotadas tienen un problema muy grande, porque muchas personas, con entusiasmo loable, pero con

escasa prudencia, han embarcado intereses personales en forma de préstamos y avales. Vamos a volver a

los tiempos en que se decía que las tres formas de arruinaTse eran las mujeres, la agricultura y la política.

Y que é«ta era la peor de todas.

Luis APOSTUA

 

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