Autor: Gállego, Vicente. 
   La salida del túnel     
 
 ABC.    17/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC. VIERNES. 17 »E J U NIO DE 1977.

LA SALIDA DEL TÚNEL

Por Vicente GALLEGO

Representan estas elecciones la primera manifestación popular contabilizada tras cuarenta años de

régimen de excepción establecido por Franco como consecuencia de la penosa guerra civil, de sus

desmanes y de la extraordinariamente cruenta revolución roja. Grande y justificada inquietud inspiraban

los resultados de la consulta a un pueblo no habituado a estos torneos democráticos, que exigen entre-

namiento y costumbre. La democracia es muy sensible a las violencias, que fácilmente la quiebran, como

el español ha tenido ocasión de comprobar en tiempos anteriores. Decía Churchill que la democracia es el

peor de los sistemas políticos, con excepción de los demás. Desgraciado pueblo el que puede comprobar

en sí mismo tan amargo axioma. Todos los sistemas de Gobierno padecen sus crisis y sus perturbaciones,

como ocurre con la salud de los vivientes. Para esas circunstancias existen las dietas, las privaciones

temporales. Roma las tenía establecidas, pero sabiamente marcaba los plazos de duración para defender la

salud nacional. Nadie piense que la dieta impuesta a un enfermo ha de ser permanente. Superado el tras-

torno temporal, hay que volver a la normalidad de la tarea cotidiana, aunque comporte riesgos en la

certidumbre de que la vida es quebradiza y temeraria. Quien sufrió un accidente de circulación tendrá que

volver « transitar la calle, aunque el peligro aceche. El dictador aplica una terapéutica muy

particular, que consiste en eternizar su mandato; en el caso de Franco, hasta el limite de su vida. Fían más

en sus aduladores uue en sus consejero* leales. Ángel Herrera, que sucesivamente fue abogado del

Estado, director del diario «El Debate», párroco, obispo y cardenal, aconsejó a Franco que restableciera la

normalidad. «¿A qué llama usted normalidad?», presunto Franco sorprendido. «Por ejemplo, a que se

pueda publicar "El Debate", aunque el Gobierno no quiera, siempre que el periódico se ampare en una ley

previamente establecida.» La prolongación de una dictadura es la certidumbre de una cosecha revolu-

cionaria. En estas elecciones, los comunistas han tenido mucho mayor votación y más puestos que en

todas las anteriores: los socialistas han logrado más escaños, que en los Parlamentos precedentes. Esas

victorias no son fruto de sus propagandas ni de sus doctrinas, y mucho meaos de su obra de Gobierno,

olvidada, por fortuna para ellos. Recuérdese la disminución de diputados que tuvieron entre las primeras

elecciones legifedaitivas de la República y las croe las siguieron en 1933. Nuevas horizontes se abren

ahora en al política española. En la difícil travesía, la nave ha estado en muy certeras manos y en la

clarividente voluntad del Rey. Fiemos en ese carisma, mientras le ofrecemos con generosidad nuestra

ayuda —cada uno desde su puesto-r. seguros de que servimos a los mejores intereses de nuestra Patria—

V. G.

 

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