Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   Yo, adjunto     
 
 ABC.    17/06/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

VIERNES, 17 DE JUNIO DE 1971.

De Ayer a Hoy

YO, ADJUNTO

ESTUVE de adjunto en mi distrito electoral y fu ara da un caso de mala educación (auténtica) no hubo

««cándalos, pataletas ni curiosidades. El recinto era un aula. En la pared, entre otras huellas del curso

escolar, había un dibujo «na?f» de Mao con una sucinta referencia a la «gran marcha», obra, a todas

luces, de un niño soñador. Pero como el apoderado de Alianza Popular no dijo nada... Bastante gente

menos de veintiún altos se acercaba a la mesa para situarse un poco a la sombra de las urnas en flor. Estos

chicos podrían Ir al patíbulo, seguramente, pero no pueden votar. Es una especie de «pucherazo»

biológico que se aguantará muy mal el vuelve a darse en las municipales. La Jornada, desde mi situación

de funcionario público, resultó brutal. Empecé a trajinar a las ocho de la mañana del miércoles y termine

a las cuatro de la madrugada del jueves. Cuando ´ entré a mi casa no vi los muros de la patria mía si un

tiempo fuertes hoy desmoronados (como diría algún templarlo, tirándole a Quevedo del rabo), sino que vi

en la televisión que una cosa cantaba algo y a Iñigo que hablaba. Et un caso típico de crueldad ostrogoda.

Venia de ver la noble gravedad y naturalidad con la que se acercaban los españoles a las urnas, y me en-

cuentro con ese cáliz. Personalmente no merecía ese trato. Antes había sabido de tos senadores del Rey, y

mi alegría, en algunas partes de la relación, fue doble. La alegría natural de oír,nombres como el de

Camilo José Cela, Julián Marías, Guillermo Luca de Tena, Ortega Spottorno, Víctor de la Serna, Ollero y

Martín de Riquer, y ta sobrenatural de saber a quiénes sustituyen. Es de esperar que estas personas hagan

practicables las relaciones Señado-Congreso, porque tal como van tas cosas no me parece que vayan a ser

idílicas. A todo esto eran ya las dos de la madrugada y. el escrutinio, y las actas, y tas coplas de las actas

iban saliendo adelante. Quinientos cincuenta y im electores, de un censo de seiscientos catorce, habían

puesto en las manos de mis companeros de mesa y en las mías el cómputo «fe su libertad. Puede no

grabarse en bronce esta frase, pero yo Jurarla que es buena. Como dije, Suáréz resultó el hombre que fue

Jueves. Soto que ta Izquierda es viernes, y sin ella no podrá sobrevivir, como Robmaon Crasos no hubiera

sobrevivido ata ta ayuda de otro hombre que se ñamaba, precisamente, Viernes. Pe* n eete Viernes ya no

le dirá «amo» * RoMnsoa Eso to sabe hasta DanM •atoe^-CANDIDO.

 

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