Estudiar medicina     
 
 Ya.    17/09/1977.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 5. 

ESTUDIAR MEDICINA

EL año pasado, por estas mismas fechas, comentábamos un encierro de no admitidos en Medicina de la

Complutense, acompañados por algunos de sus familiares. En años anteriores ya había habido problemas

de admisión en la misma Facultad. Este año nos vemos obligados a comentar exactamente el mismo

hecho.

LOS alumnos y sus padres se empeñan en que han superado un examen de ingreso en la Universidad que

les da derecho a una plaza en la Facultad elegida, sobre todo porque el decreto que les niega la entrada en

Medicina es posterior a las reglas de juego qite les prometieron luz verde. Creemos que ése es uno de los

grandes fallos de las autoridades: que aun teniendo razones de peso para restringir la matrícula

—como estamos seguros de que las tienen—, están obligados a avisar con tiempo a sus "clientes", en vez

de legislar tarde y en verano.

POR otra parte, la Facultad tiene toda una serie de argumentos muy importantes desde el punto de vista

social y desde la realidad que tenemos entre manos, que es ésta y no otra, por más que se elaboren

informes que resuelvan "teóricamente" las cosas. No se trata, en efecto, de que esta Facultad haya tenido

hasta ahora un desarrollo Óptimo y de repente lance un cerrojazo. Lo cierto es que su nivel académico

está deteriorado desde hace muchos años, que sus títulos ya no son fácilmente homologados en Europa y

que las últimas generaciones de medicos jóvenes tienen, en su parte más sensata, auténtico terror de ir a

los pueblos para enfrentarse ellos solos a la responsabilidad de curar a los enfermos y que por eso se

refugian en las ciudades sanitarias para "rehacer" su carrera y su especilidad de manera racional y

práctica, y al mismo tiempo, "amparados" por la fuerza de equipos que disminuyan la responsabilidad

personal. En todo esto está implicada toda la política sanitaria española, y en ella debe primar el derecho

del ciudadano a ser bien atendido en su enfermedad, y no toda la serie de intereses profesionales o

aspirantes a tales, sobre todo cuando partimos ya de graves deficiencias en la preparación de los jóvenes

médicos. En tal situación, no vale multiplicar el número de profesionales teóricos. Ya es hora, en nuestro

país, de terminar con políticas improvisadas que ponen los bueyes antes que el carro, la creación de

Facultades antes que las estructuras adecuadas para Impartir una enseñanza decente y la matriculación

alegre de futuros profesionales previsiblemente parados o Incompetentes.

AHORA que tan de moda están las ideas socializantes, lo menos que se puede pedir es que se reconozcan

los derechos de la sociedad a ser atendida con un mínimo de competencia profesional, aunque ello

suponga un sacrificio para presuntas vocaciones juveniles que a largo plazo agradecerán que ahora se les

salve de frustraciones irreparables en una edad más tardía. La Facultad de Medicina asegura que ya no

puede responder de la formación que recibirían unos alumnos masiva e incontroladamente admitidos.

Creemos que eso mismo lo están suscribiendo muchos médicos recientes que

se encuentran con muchos problemas para "rehabilitarse" a si mismos como profesionales responsables.

No es cosa de broma.

COMO se resolverá el conflicto planteado? Tal como están las cosas, es imprevisible. En todo caso,

cuando como ahora se enfrenta la letra de una normativa legal Incoherente y vacía con problemas reales

de la envergadura descrita, sería lamentable un predominio de la mera legalidad. Y Junto a eso, lo que sí

se nos presenta muy claramente es la enorme responsabilidad del Gobierno si, en lugar de plantear

acciones coherentes a largo plazo que resuelvan los problemas, se limita a seguir poniendo, año tras año,

parches veraniegos. ¿Que el tema requiere un debate y una planificación serias? Desde luego. ¿Que 1a

responsabilidad de lo que ahora sucede no es de los alumnos sino de los Gobiernos que lo permitieron?

También. ¿Que la irritación de los no admitidos es totalmente explicable? Así lo creemos. Pero un

problema que hay que decidir ahora mismo no se resuelve con estudios a medio o largo plazo o

previsiones teóricas muy diferentes de la realidad que tenemos. Es doloroso, pero no parece haber más

salida inmediata que restringir la oferta de enseñanza a sus actuales posibilidades concretas.

 

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