Autor: García Escudero, José María (NEMO). 
   El pugil en su rincón     
 
 Ya.    17/09/1977.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 7. 

BUSTOS POLÍTICOS

EL PUGIL EN SU RINCON

APARECIÓ en TV a continuación de las "históricas" jornadas parlamentarias para rendir cuentas. Uno

diríaa que para recibir los últimos auxilios: agotado, abotargado, el rostro como tumefacto; hacia, pensar

en el boxeador que, después de un asalto donde ha sido vigorosamente castigado, pretende fatigosamente

recuperarse en su rincón. Esto es lo que hacía Felipe González, intentando encontrar una explicación para

lo inexplicable, un sentido a lo que obviamente carecía de sentido, inteligibilidad en unas sesiones

provocadas por el incidente del dipu´ tado señor Blanco, pero en las que se habló de todo menos del señor

Blanco, en las que el señor Blanco, con su 1,90 de estatura y sus frondosas barbas, desapareció, se

volatilizó, se esfumó; donde otro señor diputado llamó "corsario" a un ministro y el ministro le replicó,

evangélicamente, con un "querido Alfonso" que hizo las delicias de la Cámara; a las que se había entrado

para acusar a las fuerzas de orden público, pero en las que todo fueron alabanzas para las fuerzas del

orden público, hasta que se. acabó montando sobre los sufridos hombros del ministro del Interior un

debate cuya consecuencia, de haberlo ganado los promotores, habría. sido un relevo que ni el señor

González ni sus amigos estaban mínimamente en condiciones de asumir.

Todo eso tiene un nombre: irresponsabilidad. Es lo que explica el magullamiento (moral. se entiende) de

Felipe González, a quien de ningún modo tengo por irresponsable, y lo quebradizo de sus explicaciones,

en las que cada palabra llevaba el, sello inequívoco de la falta de convencimiento, pero al mismo tiempo

del sometimiento a lo que suele llamarse "la base", pero que llega tan arriba que se sienta a la izquierda de

él.

Lo más grave, lo verdaderamente grave, lo único grave de cuanto ha sucedido es que ha puesto de

manifiesto que a una máquina programada para que marche sobre dos ruedas le falta una rueda; y hay

quienes están empeñados en que no se ponga, sustituyendo el socialismo que se votó el 15 de junio por el

socialismo delirante que, una vez más, puede causar la ruina del propio partido y del país.

Aunque el mágico cubiletero que es "El País" (ahora con mayúsculas) sea capaz de convertir la. ridicula

operación parlamentaria del PSOE en la siniestra maniobra de unas derechas, se sabe para qué: para dejar

tan mal al Parlamento que todos acaben reclamando lo que la derecha ha pedido siempre: el cirujano de

hierro, ¿Será ya el caso del socialista Tierno Galván, que una vez más asumió el papeí de padre eterno y a

quien la derecha aplaudió¡ No tuvo que pedir ningún cirujano de hierro, le bastó con decir cosas sensatas.

Lo que la derecha ha pedido siempre ha sido sensatez. Lo malo es cuando la izquierda le responde como

ahora "El Socialista". Escalofría, leyendo el excelente artículo que Tusell ha publicado en YA sobre el

tema, comprobar que este socialismo y el de los años treinta se parecen como dos gotas de agua. Y

entonces había un don Julián Besteiro, un Fernando de los Ríos, un Prieto... No prevalecieron ante la

simplicidad fanàtica dç Largo Caballero, ¿Tiene ya su Largo Caballero el socialismo primitivo,

radicalizado, anacrónico, superficial, Indocumentado, rencoroso y revanchista, que se nos está destapando

un poco más cada día¡La conducta vociferante de sus diputados nos dice que, caballeristas, sí que tiene

ya.

* * *

ACOMPAÑARON a F e l i p e **• González en TV los señores Pérez Llorca, que, lógicamente, no pudo

llenar, ni alli ni en la Cámara, el hueco que deberta haber ocupado el presídente Suárez; Fraga, entero y

coherente, como suele, y Carrillo, de quien siempre se espera que diga algo inteligente, y lo dijo, y con

humor además, porque allí donde los socialistas no han aprendido ni olvidado nada, él si que ha

aprendido. Escuchando a Fraga y a Carrillo, el oyente se decía: /He aqui a dos políticos! Pero, ¡ay!, dos

políticos sin votos. Escuchando a Felipe González, que ha tenido los votos, yo me preguntaba, una vez

más*´ i Habrá ahí un político f i Pero lo dejarán los suyos llegar a serlo f

Porque él sabe que de los golpes que viene recibiendo desde hace tiempo, ni uno solo le ha llegado de

enfrente, sino de los que tiene a su lado y detrás. A lo mejor porque de esta manera resulta más fácil darle

el puntapié,

—como estamos seguros de que las tienen—, están obligados a avisar con tiempo a sus "clientes", en vez

de legislar tarde y en verano.

POR otra parte, la Facultad tiene toda una serie de argumentos muy importantes desde el punto de vista

social y desde la realidad que tenemos entre manos, que es ésta y no otra, por más que se elaboren

informes que resuelvan "teóricamente" las cosas. No se trata, en efecto, de que esta Facultad haya tenido

hasta ahora un desarrollo Óptimo y de repente lance un cerrojazo. Lo cierto es que su nivel académico

está deteriorado desde hace muchos años, que sus títulos ya no son fácilmente homologados en Europa y

que las últimas generaciones de medicos jóvenes tienen, en su parte más sensata, auténtico terror de ir a

los pueblos para enfrentarse ellos solos a la responsabilidad de curar a los enfermos y que por eso se

refugian en las ciudades sanitarias para "rehacer" su carrera y su especilidad de manera racional y

práctica, y al mismo tiempo, "amparados" por la fuerza de equipos que disminuyan la responsabilidad

personal. En todo esto está implicada toda la política sanitaria española, y en ella debe primar el derecho

del ciudadano a ser bien atendido en su enfermedad, y no toda la serie de intereses profesionales o

aspirantes a tales, sobre todo cuando partimos ya de graves deficiencias en la preparación de los jóvenes

médicos. En tal situación, no vale multiplicar el número de profesionales teóricos. Ya es hora, en nuestro

país, de terminar con políticas improvisadas que ponen los bueyes antes que el carro, la creación de

Facultades antes que las estructuras adecuadas para Impartir una enseñanza decente y la matriculación

alegre de futuros profesionales previsiblemente parados o Incompetentes.

AHORA que tan de moda están las ideas socializantes, lo menos que se puede pedir es que se reconozcan

los derechos de la sociedad a ser atendida con un mínimo de competencia profesional, aunque ello

suponga un sacrificio para presuntas vocaciones juveniles que a largo plazo agradecerán que ahora se les

salve de frustraciones irreparables en una edad más tardía. La Facultad de Medicina asegura que ya no

puede responder de la formación que recibirían unos alumnos masiva e incontroladamente admitidos.

Creemos que eso mismo lo están suscribiendo muchos médicos recientes que

se encuentran con muchos problemas para "rehabilitarse" a si mismos como profesionales responsables.

No es cosa de broma.

COMO se resolverá el conflicto planteado? Tal como están las cosas, es imprevisible. En todo caso,

cuando como ahora se enfrenta la letra de una normativa legal Incoherente y vacía con problemas reales

de la envergadura descrita, sería lamentable un predominio de la mera legalidad. Y Junto a eso, lo que sí

se nos presenta muy claramente es la enorme responsabilidad del Gobierno si, en lugar de plantear

acciones coherentes a largo plazo que resuelvan los problemas, se limita a seguir poniendo, año tras año,

parches veraniegos. ¿Que el tema requiere un debate y una planificación serias? Desde luego. ¿Que 1a

responsabilidad de lo que ahora sucede no es de los alumnos sino de los Gobiernos que lo permitieron?

También. ¿Que la irritación de los no admitidos es totalmente explicable? Así lo creemos. Pero un

problema que hay que decidir ahora mismo no se resuelve con estudios a medio o largo plazo o

previsiones teóricas muy diferentes de la realidad que tenemos. Es doloroso, pero no parece haber más

salida inmediata que restringir la oferta de enseñanza a sus actuales posibilidades concretas.

 

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