Autor: Sánchez, Alfonso. 
   Los que deben repetir el curso     
 
 Informaciones.    17/06/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Por Alfonso SÁNCHEZ

Los que deben repetir el curso

AYER, a las tres de la tarde, en la Puerta del Sol, un comentarista extranjero grababa su gpmentário ante

una cámara de1 televisión. La circulación era escasa. Miles de gentes recuperaban en la siesta sus Ijoras

sin dormir. Unos contempláronla televisión´hasta´ tarde, otros recorrieron las distintas sedes d,é los

partidos* Fue una noche dé vigilia. Los candidatos iban de un lugar a otro para tener noticias, saludar a

los simpatizantes o-despachar entrevistas con corresponsales españoles y extranjeros. Algunos

desayunaron -chocolate con churros, qué* es bueno para la democracia. Siempre que espera trabajo duro

conviene desayunar fuerte. Lo aconsejaba el doe* tor MARAftON; aunque ese menú nó/le pareciera bien

para diario. Un día es un día. La chocolatada era servida en la,sede electoral, del P:S.P. Ya clareaba el

amanecer, pero todavía no esa complicada matemática de la proporcionalidad. Sin conocer aún los

resultados, él profesor TIERNO GALVAN declaraba:

—Estas elecciones no deben valer. Hay que repetirlas

Creo que Tierno Galván —y aquí lo he reflejado— ha dicho la mayor cantidad-de eo´sas sensatas oídas en

esta campaña electoral. Como ´profesor, estima que el alumnado no se sabe bien la asignatura

«Elecciones», y lo eficaz seria repetir el curso hasta aprenderla. No te falía del todo razón, pero es lusto

precisar. Entre 23 millones de electores, pocos habían votado antes en unas elecciones de este tipo.

Incluso personas con sesenta años cumplidos votaban por primera vez* Sin embargos más del 80 por 100

acudieron a las urnas. El número de abstenciones es infinitamente menor que el registrado en las

elecciones de otros países. Habían tomado conciencia de la importancia de las elecciones y cumplieron su

deber. Ya´es una nota favorable*. Otra, qué merece la calificación de sobresaliente, es la de ha-? berse

orientado bastante bien cuando todo se organt zaba para confundir a la mayoría. Tampoco los sondeos,

hechos en difíciles circunstancias, contribuían a orientar. Los resultados- prueban de modo concluyente el

sentido político, o el instinto, del ´censo electoral. Triunfa la U.C.D. Era lógico que, en la-situación actual,

la opción del gentro se presentara como la más atractiva. Quizá haya sido la que atrajo a mayor número

de indecisos. Eliminaba la aventura y permitía, al mismo tiempo,- progresar en la democracia. ADOLFO

SUAREZ ha recibido críticas por presentar su candidatura. Hasta un viejo político, cuyo mejor servicio

ahora sería permanecer en silencio, escribía que Adolfo Suárez institucionaliza la- anarquía. La votación

general demuestra el acierto tie Adolfo´Suárez al organizar un centro descompuesto por su excesiva

fluidez, y culto al «yo». ¡Anda que si no llega a presentarse. Triunfo también del P.S.O.E., fi partido más

coherente de´cuantos entraban en liza.-Si en coherencia-le puede igualar el P.C.E., el comunismo está en

minoría. El P.S.O.E. ha salido de la clandestinidad con sus cuadros experimentados y sus estructuras bien

organizadas. Y luego, FELIPE GONZÁLEZ ha realizado una eficaz campaña electoral, ´en´ la que se ha

revelado como un formidable «animal político». Ese censo electoral desentrenado, para las votaciones ha

visto con claridad estas dos opciones y les ha entregado sus votos. Ha .desdeñado, también los extremis-

mos, lección que´ todos deben tener en cuenta para lo sucesivo. Tampoco se sintió atraído por las figuras

conocidas- durante la etapa franquista. Tal vez no todos rechacen plenamente el franquismo, pero se

produce un fenómeno natural al desear Ver gente jiuevaí Son abundantes ´los signos que revelan el-

sentido común de los electores. Pienso que cada cual de los- que participaron eri la lucha electoral sacarán

sus" conclusiones, pero a efectos del comentario del profesor Tierno Galván, el ejercicio electoral del

pueblo español demuestra que merece el aprobado en la asignatura1 «Elecciones», y por él no es

necesario repetir el examen.. Quienes deben repetirlo, por no sabido, son los DO-líticos veteranos´ o

repentizados. Ellos, toan abrumado al fíuítalo español con su catarata de siglas. Concurrían a,la elección

162 partidos políticos, con casi seis mil candidatos. Algo como .para marear a, cualquiera. La corif usióíi

- se agravaba con una campaña electoral sin propuestas´ concretas, en la que se han derrochado w-picos

del .más viejo estilo, lugares comunes y unas ideas generales que nada aclaraban. Todos hablaban de los

mismos problemas, que son los planteados en.la realidad de esta hora —el económico, la inflación, el pa-

ro.-^,-pero sin ofrecer propuestas para solucionarlo^ Ha sido una campaña electoral sin .imaginación.

Felipe González podía apoyarse en la tradición del/Partido Socialista, y Adolfo Suárez, en su ejecutoria.

SANTIAGO CARRILLO, que también disponía de la tradición de su partido, se ha entregado a tanto

juego malabar qu§ sólo los incondicionales podían seguirle. El resto del Sja-norama, sólo el profesor

Tierno Galván lanzaba ideas comprensibles y atractivas, pero no dispone de un partido sólido.

La cantidad de errores cometidos por ciertos destacados´ candidatos es considerable, y no extraña, por-

éso, el fracaso de sus coaliciones. Los comentaristas políticos harén^lus análisis, Siri errores de

planteamiento no se comprende esa baja votación de MANUEL FRAGA IRI-BARNE, No es hoy aquel

político que abrió tan amplio crédito a su regreso de Londres. Cabe asegurar que si FRANCO se presenta

a las~ elecciones habría obtenido una votación cien veces superior a la lograda por los que han .´actuado

en su nombre. Tal vez por sacrificar lo importante´, a lo personal, JOAQUÍN. RUIZ-GIMENEZ no ocupe

él puesto que merecen su talento y su conducta. Los que deben repetir el curso, o sea, tes elecciones, no

son los electores, sino los elegibles. Al menos es lo que yo pienso, admirado profesor Tierno Galván.

 

< Volver