Autor: Sánchez-Vicente López, Consuelo. 
 Raymond Carr, tras las elecciones. 
 Esperaba el triunfo de UCD     
 
 Arriba.    17/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 25. 

Esperaba el triunfo de UCD

Raymond Carr, tras las elecciones

• «La gran sorpresa, el fracaso de la Democracia Cristiana

• Los probkmas fundamentales de España son el económico y elde las nacionalidades. Ambas son

fáciles de solucionar en una dictadura, pero en una democracia es más difícil

Raymond Carr, inglés, historiador, especialista en temas de la Esparta contemporánea, ha estado en Espa-

ña estos días. Motivo, ias elecciones generales; ver el ambiente «in person», porque está escribiendo un

libro sobre la transición dictadura-democracia en nuestro país.

—.Pero no de historia política, porque la verdad es que la historia polí-tica «nvpteza a aburrirme. Voy a

incidir preferentemente sobre los cambios de infraestructura que se han producido en los «res últimos

años, * todos los niveles, no soto a nivel político: quiero hablar del cambio cultural, del sociológico, del

sexual incluso.

—¿Qué es ´lo que «ñas le ha sorprendido del resultado de tes elecciones?

—Pues mire, el terrible fracaso de la Democracia Cristiana. Recuerdo que hace cuatro o seis años el

lamoso sociólogo español Juan Lmz publicó un artículo diciendo que en el futuro próximo España tendría

dos grandes partidos: uno, el de la Democracia Cristiana, y otro, de izquierdas.

El espacio del «centro»

—¿Qué ha pasado?

—Mire, la Democracia Cristiana, en toda «Europa, es un partido de centro, y aqui el espacio del «centro»

lo ha cubierto 4a Unión del Centro Democrático. Parte de, la culpa del fracaso la han tenido las múltiples

divisiones que ha habido en el seno del «centro»; primero, la negativa de parte de la Democracia Cristiana

a presentarse con el Centro Democrático. Después, las tensiones de Gil Robles-Ruiz Giménez...

—¿Esperaba usted que el PSOE tuviese la gran cantidad de votos que ha tenido?

—Hace unos días escribí un articulo e» Inglaterra en el que hablaba precisamente de esto. Ya dije

entonces que era de esperar ef triunfo del Centro Democrático, y que, sin duda, el segundo puesto seria

para el PSOE. Lo que de verdad no pensé es que consiguiese tantos votos. Hace más o menos diez años,

toda la organización del PSOE quedó rota. Por un lado, la rompió Franco; por otro, las divisiones que

hubo entre los socialistas que vivían en España y los exiliados. Lo que los votos del PSOE han venido a

demostrar es que la tradición socialista en España es muy fuerte y. muy profunda.

—Algunos militantes representativos del PSOE han comentado que si el partido saliese fortalecido de

estas elecciones, la línea >a seguir estaría más cerca de la del francés Miterrand que de la del alemán

Brandt. ¿Qué piensa usted de esto?

—Como todos los partidos socialistas, menos el alemán; incluso como el Partido Laborista inglés, el

PSOE tiene una ala izquierda y un ala derecha. En ambos casos, tas bases son bastante más {radicales que

los fideres, y, quieran éstos o no, les terminan arrastrando. Durante la segunda República española, por

ejemplo, esto fue muy evidente: el Frente Popular arrastró, tras las elecciones, a Largo Caballero hacia la

izquierda; dejando a Prieto en eI ala moderada parlamentarista. Esto suele pasar, pero si eI PSOE queda

su-ficientemente fortalecido en el Congreso, el peligro de que ocurra es menor. Con más de cien escaños,

su peso puede ser grande en la vida política española.

Gobierno monocolor

r-Por lo visto, unión del Centro Democrático Q ha afirmado que, si obtenían mayoría, pensaban gobernar

solos...

—Yo no sé si UCD gobernará solo. Es una especulación.

—(¿Podría formar coalición con Alianza Popular?

—No creo; vamos, no. Si excluimos a AP, le queda Tierno Calvan. Hay, además, otro sistema: se puede

gobernar en minoría con apoyo parlamentarlo de otros partidos, sin que esto quieta decir que miembros de

esos partidos tangán que tener un puesto en él Gobierno. Esto, por ejemplo, ha pasado alguna vez en

Inglaterra. Ahora bien, España no es Inglaterra, y, realmente, ¿UCD prefiere a Tierno? Esto, todavía, es

un misterio. Lo que yo no entiendo demasiado es la afición que hay por Tierno en este país. & otro día

preguntaba a algunos taxistas que a quién iban a votar. .Me dijeron que UCD. ¿Y si no, a quién votarían?.

Íes pregunté. Y me respondieran que a Tierno, porque era «un hombre serio y honrado». Decían que a

Felipe González, ni hablar. Teniendo en cuenta que la UCD rechaza el marxismo, ¿cómo puede una

persona que va a votar a UCD optar, entre Tierno y González, por Tierno si, a nivel teórico, Tierno es

más marxista que González...?

—«¿Vio alguna Intervención de Fraga Iribarne?

—Sí, Grao que ha estado demasiado suspicaz. Fraga —que personalmente e* «migo mío, aunque en

política no coincidamos— ha querido ser un conservador a lo británico, y le ha sido imposible, porque

esto «o es Inglaterra, y aquí «u pretensión no era «íes que una utopia política.

—Suárez ha sido figura determinante para captar votos para UCD. Felipe, igual para el PSOE; Tierno,

para el PSP...¿no ha ´habido demasiados personalismos?

—Sí, estoy convencido de que el voto español ha sido, en su inmensa mayoría, un voto a la persona más

que a| partido; pero esto no debe extrañar a nadie: la figura del candidato en unas elecciones es muy

importante.

Los pactos, necesarios

—Hablando de personalismos, ¿cree usted posible que, a la vista de los resultados de ´´as votaciones, se

produzca algún tipo de pacto parlamentarlo o coalición gubernamental?

-Espero que sí que lo haya. Mira, su país tiene un montón de medidas urgentes —al margen de la

Constitución— que tomar. So» temas capitales, que no pueden esperar más; que no pueden seguirse

ignorando como en tos últimos seis meses. £1 primer paso del nuevo Gobierno tiene que ser bajar, como

sea, el índice de inflación, llenen otro problema que también ios inglese» tenemos: los regionalismos.

Tanto los problemas económicos como los regionalistas son fáciles de suprimir en los regímenes

dictatoriales: Franco, por ejemplo, reprimió los regionalismos vasco y catalán por la fuerza, y, durante los

años 54-56, cambió radicalmente la política económica de Ja autarquía por la economía de mercado. En

un sistema democrático, la solución de estos problemas, en contra de lo que cree la gente, es mucho más

difícil; porque existen unos grupos de presión institucionalizados que están ahí, y cíon los que tiene que

contar cualquier Gobierno.

—Hablemos de posibles soluciones al problema de ´las nacionalidades.

—El regionalismo es algo muy difícil de solucionar en una estructura democrática. Por esto, el Gobierno

debe intentar como sea pactar: por un lado, cara al saneamiento de ía economía, con Jos sindicatos, a

pesar de lo difícil que tes va a ser. La política económica de UCD defiende una economía de mercado con

justicia social, y González, como socialista, no puede creer en una economía de mercado. La verdad es

que no veo cómo, en este terreno, la UCD -y el PSOE pueden coincidir.

—(¿Cree que el PSOE, si no hay acuerdo, ejercerá una política de obstrucción a todos los proyectos del

Gobierno?

—¡Yo creo que no. Desde luego, como ser posible, lo es; pero tenga por seguro que si el PSOE sé

constituye en un obstáculo para llevar a cabo la Constitución, sanear la economía o cualquier otra

cuestión fundamental para el buen desarrollo de la vida de ustedes en paz, perderá parte de sus

simpatizantes. No de sus militantes, ¡ojo!, pena el PSOE, hoy por hoy, tiene más simpatizantes que

militantes. Otro peligro, que no es demasiado improbable, es que el PSOE llegue a la radi-calización y,

consecuentemente, a te obstrucción, por presiones de sus bases.

Regionalismo

-HHemos hablado de pacto social como solución a la crisis económica. ¿Qué hay para el regionalismo?

—Si UCD forma Gobierno, no creo que posibilite una solución federal. Harán una Constitución que, sin

llegar a los estatutos de autonomía del 32 ni de lejos, sea algo parecido a una autonomía. Aunque Suárez

estuviese dispuesto, una solución federal es difícil de imaginar: ¿un Estado federal con dos

nacionalidades... —la vasca y la catalana, que son las únicas fuertes—? La solución de este problema es

muy urgente. A corto plazo puede servir algo parecido a un estatuto de autonomía, pero la verdad es que

no tengo idea de qué es lo que tiene pensado para este problema. Espero, eso sí, que hayan pensado algo,

ponqué es muy serlo.

—l¿EI desarrtíllo dé te campaña y los posteriores resultados de las votaciones arrojan, a su juicio, un

saldo positivo o negativo?

—La campaña y las elecciones han sido pacificas. Esto, pienso, es una cosa prometedora. El balance que

se puede hacer pienso que, en principio, es positivo. Muy positivo.

Consuelo SANCHEZ-VICENTE

{Foto Julio MARTÍNEZ)

 

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