Autor: L. P.. 
   No sabemos votar, pero sí respetarnos  :   
 La lentitud del escrutinio ahogó la noche de TVE. Nunca en España ha interesado tanto la actualidad. 
 Ya.    17/06/1977.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

NO SABEMOS VOTAR, PERO SI RESPETARNOS

la lentitud del escrutinio "ahogó" !a noche de TVE • Nunca en España ha interesado tanto la actualidad

NO sabemos votar, pero sí respetarnos; ayer quedó patente. Cuarenta, años sin elecciones Han pesado mucho en la memoria, a la hora de las urnas. El anecdotario del miércoles reflejó un pueblo completamente convencido de sus objetivos, pero ingenuo y bisoño en la técnica del voto.

El propio Gobierno, en las palabras de Rodolfo Martín Villa, se disculpó ayer públicamente del retraso en la información de los resultados, después de que la "noche más larga" de nuestra historia moderna finalizara con el mismo "suspense" con que empesó.

A estas alturas es imposible encontrar responsables directos de las pequeñas dificultades que sufrió el proceso electoral. En definitiva, la campaña dejó patente la limpieza del proceso, los borrones finales hay que achacarlos por fuersa, a la falta de experiencia, en iodos los niveles. El Gobierno quiso garantizar al máximo su neutralidad apartándose del control de la campaña; los -servicios especiales creados para realizarla, a pesar de la, intensa preparación y los ensayos cumplidos, se vieron superados por ios acontecimientos.

Noche en blanco para Televisión

El montaje especial preparado por Televisión se vino abafo por falta de información. Su larga noche quedó vacía de datos (a las $eis de la mañana no se habían computado ni el SO por 100 de los votos, cuando se esperaba poder ofrecer resultados a las ocho) y todo el despliegue de programas especiales, a la postre, no tuvo rasan (le ser. El propio ritmo de los programas-.—nada menos qué un telefilme en tres entregas—y el retrasó en el cómputo anularon las po sibilidades de la noche televisiva. Por. la mañana-, el paréntesis habitual de la programación contribuyó-a aumentar el -desconcierto popular.

Mientras, en las redacciones, la vela de informadores y el despliegue de medios batallaron toda la noche con la-desesperante len titud del escrutinio. El máximo esfuerzo periodístico sólo sirvió para adelantar el triunfo de "Unión de Centro Democrático y Partido. So-cialista Obrero Español, con porcentajes aproximados.

Durante el día, en la calle, ante los quioscos de prensa y en cualquier tertulia .espontánea,, los ciudadanos revelaron un interés extraordinario y un indudable desconcierto. ¿ Quién ha ganado ? Se puede afirmar qué nunca en ^España ha interesado tanto la actualidad, la última noticia. Cada, edición especial de los periódicos tenía cien únanos dispuestas a recibir la información.

Prueba de convivencia

En todo caso, a pesar de cualquier detalle de inocencia política (hombres que han querido votar al Rey, hombres que han querido votar a Franco), el sufragio ha. arrojado una definitiva prueba de convivencia.

Las pequeñas anomalías registradas (retraso en la apertura de colegios, falta de papeletas) son achacables a errores de organización e incluso a la acción de pequeñas minorías ancladas en métodos de coacción. Pero la unánime reacción popular, la paciencia de que hemos dado prueba en cada cola y ante cada error, es el auténtico triunfo de las elecciones. Si por la fuerza de viejas ideologías nos teníamos ´aún algo de miedo, hemos demostrado—otra ves—que sabemos respetarnos.

L. P.

 

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