Autor: Otaño, Alberto. 
 Elecciones Generales. La larga espera en el Palacio de Congresos y Exposiciones. 
 Aburrimiento nocturno y protestas por falta de datos e información     
 
 Diario 16.    16/06/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ELECCIONES GENERALES

La larga espera en el Palacio de Congresos y Exposiciones

Aburrimiento nocturno y protestas por falta de datos e información

Alberto Otaño

MADKID, 16 (D16).—La escasez de datos reveladores durante la noche hizo que la mayoría de los periodistas acreditados en el centro de prensa abandonasen sus puestos de trabajo en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid, a primeras horas de la madrugada.

"¿Qué ocurre?", era la pregunta >jue todos los informadores se hacían a la vista de que, tras la predicción hecha por el ministro de la Gobernación, Rodolfo Martín Villa, a las diez y media de la noche, de que á partir dé la una de la madrugada comenzarían a conocerse resultados provisionales, pasaba el tiempo y los porcentajes escrutados eran insignificantes.

Se proddjó un auténtico embudo de información. Un hueco inexplicable para los cientos de periodistas que, tras sufrir el correspondiente cacheo, habían hecho del centro de prensa su estratégico lugar de trabajo. Los ochocientos enviados y corresponsales extranjeros tuvieron que enviar las crónicas ´a sus respectivos países únicAmente con los datos ambientales de la Jornada electoral, ya que de votos hada.

D16 trató en vano de saber qué ocurría; personal vinculado a estamentos oficiales informó que lo sucedido era lógico, debido "al cansancio en el agotador escrutinio y la aglomeración de comunicaciones desde todos los puntos de España a la misma hora".

Sin embargo, consultas hechas entre los propios colegas de la información apuntaban otras causas a la demora. Mientras .los cantantes de "Esta noche fiesta" atronaban los oídos de los informadores, las pantallas gigantes del auditorium ofrecían insignificantes datos procedentes de las terminales de los ordenadores de Tráfico y de Correos.

Tres verdones

Entre cante y cante y, más tarde aún, entre "puntata" y "puntata" de un serial italiano, tres versiones se apuntaban en los corrillo^ periodísticos d« los que aún no sé habían quedado dormidos: la selección para ofrecer los datos durante la noche de las mesas "propicias" al triunfo de´la moderación del Centro en las diversas" provincias españolas, 9oh el fin de que el personal no se asustase demasiado; dificultades técnicas en los ordenadores y en~ la recepción d& datos, y una cierta.retención por parte de la Junta Electoral y d* «presentantes de los partidos.

Las escasas intervenciones del subsecretario´ ,de Gobernación, Eduardo Navarro, a través de las pantallas de Televisión Española a lo largo de la jornada nocturna, también llevaron la confusión a los profesionales. Tras Ja primera, ocurría que con los porcentajes señalados por el subsecretario no se llegaba .a cubrir el ciento por ciento aúe sería de rigor. Ello hizo que Alfonso Guerra, del PSOE, se personase en el centro de prensa para intentar que explicasen lo inexplicable. "Sumad, sumad, y veréis que sólo sale un setenta por ciento."

Luego, - Eduardo Navarro aclaró por la televisión el malentendido, que daba un porcentaje de partidos o coaliciones regionales :o independientes que no se habían señalado. Y a partir de ese momento todo se resolvió. Curioso: Los datos ofrecidos por el subsecretario de Gobernación no eran conocidos con anterioridad por ios informadores, a través del circuito cerrado. Informadores y televidentes nos enterábamos al mismo tiempo. O sea, que la noche en blanco podíamos haberla pasado tumbados en el sofá.

Causó asombro también el que sigan sin aparecer datos reveladores de Madrid y de Barcelona. La hipótesis dada en círculos periodísticos es que se pretendía retrasar lo más posible los resultadas de las dos provincias, con el fin de que no se produjeran algaradas callejeras de madrugada por parte de los partidos vencedores (o menos perdedores).

Evidentemente, si éste era la intención, se consiguió plenamente. A las ocho menos cuarto de esta mañana, los periodistas hemos reclamado. La respuesta ha sido toda una lección de relaciones públicas: "Sencillamente, porque aún no se conocen datos reveladores." Y la, reacción de: los informadores ha sido la propia de doce horas de trabajo sin dormir y sin nada que llevarse a la boca periodística: un fenomenal pateo que ha acallado el sonido de la televisión.

El caso.es que Rodolfo Martín Villa dijo que sobre las ¡siete de la mañana habría datos, provisionales claro, pero prácticamente definitivos. El caso es, también/ que, de pronto, .los ordenadores comenzaron a escupir porcentajes escrutados ya , del tipo de un 80 por 100 en bastantes-provincias, a partir de las seis y media de la mañana.

El caso es que, cuando ya amanecía en toda España y el personal iniciaba su Jornada laboral, los partidos de izquierdas comenzaron a hacer su aparición «ja las pantallas gigantes, i obteniendo resultados que hasta entonces parecían "ordenadamente" impensables.

Arespacoehaga seguirá

Y el caso es que, además del ministro de Agricultura, Abril Martoréll, a las siete y media, de la mañana se personó en el centro de prensa el alcalde de Madrid y recién nombrado senador, el alianzapopu-lista Juan de Arespacoehaga., "No voy a dejar de ser alcalde por él hecho fie convertime en senador designado por el Rey. Lo del Senado me llevará unas tres horas de trabajo, el resto del tiempo lo dedicaré a Madrid." ¿Pero es que antepone Madrid a su puesto senatorial? "Pues ahora mismo, sí."

Y se fue tan campante el madrugador Arespacochaga, que como otros muchos nombrados, recibió la llamada personal del Rey ayer por la mañana. Así que ya digo: cacheo y aburrimiento en el centro de prensa. Aquí había previstas posibles ruedas informativas con líderes de partidos y nadie se presentó. Aquí´se anunció a las cinco de la madrugada que se esperaba al candidato presidente, Adolfo Suárez, y no compareció. Aquí sólo estuvo Martín Villa, que hasta la hora de comer no . volverá a hablar.

 

< Volver