Autor: ;Fuertes, Sol . 
 Elecciones Generales. La TV francesa transmitió las elecciones desde D16. 
 Noche loca, loca, loca     
 
 Diario 16.    16/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

/ELECCIONES GENERALES

La TV francesa transmitió las elecciones desde D16

Noche loca, loca, loca

Juby Bustamante-Sol Fuertes-José Luis López

Con un piano junto a los tetipos, focos revueltos con máainas de escribir, cámaras, ordones, redactores que no ían, datos que pasaban sobre is orejas de Carrillo, un equio de TVE, otro de la TV suea, los veintitantos enviados de t RTV frácesa, los cien mil hijos de San Luis a saco en la redacción y "Jarcha" al fondo entonando a todo pulmón el Libertad sin ira", D16 vivió yer la noche más larga y tórida de su corta vida.

Para acabar un día nuevo-¡uevo-nuevo, una noche loca-oca-loca; Loca con cuatro ediciones en la calle y otra a punto de salir. Las crónicas de los corresponsales a espita abierta

1 la avalancha de información y datos más ingente que recuerdan los más viejos del lugar. Aquellos cuyo hito máximo lo marcaba la lotería del 21 de diciembre. Sudorosos todos: visitantes, técnicos, líderes, invitados y periodistas, la emisión "en directo" para Francia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y gran parte de Italia —Roma, concretamente— comenzó a las nueve de la noche y cuando pasadas las once las cámaras se fueron, la yerba teletipera comenzó a volver a crecer, penosamente.

Los primeros en llegar puntuales y responsables fueron el profesor Tierno Galván y Santiago Carrillo y Enrique Barón (tercero del PSOE en Madrid). Maquillados urgentemente, tomaron asiento en cuatro sillas preparadas en el centro de la redacción. Grave, amable, sudoroso, el profesor Tierno, con un traje gris a raya fina y chaleco, cruzó los brazos y se dispuso a esperar pacientemente el "se graba". A su lado, Carrillo, también de gris y alegre corbata, con sonrisa y soltura sobrada, saludaba a unos y otros y contestaba preguntas de los periodistas, Enrique Barón, saludaba a unos y otros y contestaban preguntas de los periodistas, Enrique Barón, el más joven de la fila ilustre, dejaba un blanco de dos sillas entre sus adversarios políticos y llamaba a cada rato por teléfono á la sede, de su partido para preguntar por Felipe.

¡Oh, Felipe!

¡Oh, Felipe, que vais a hacer!...", que dirían Tip y Coll. Por poco si al novísimo ganador —en términos relativos— se quedan sin verle los telespectadores franceses, y belgas, etc., ya que trabas sin cuento, dimes y diretes interminables retrasaban su presencia y precedían su aparición con el mar de rumores: "Que no viene, que si no viene Suárez, él tampoco." "Que se le ha subido el triunfo, vamos", decía la chiquita de la izquierda. "Que sí viene, que lo ha prometido." El tiempo pasaba, la televisión francesa

comenzó a grabar, los líderes a contestar en un francés muy inteligible a oídos hispanos, comedidamente optimistas y contentos, y la avalancha de público continuó haciendo del recinto una sauna en pleno funcionamiento. El público, ya sin recato, ocupó todo el espacio libre, y los pobres líderes quedaron reducidos a sus sillas, sin moverse. Se les medía la luz en la cara, se tomaba Tierno su té a sorbitos, y su whisky los otros compañeros; se pasaban los primeros papeles de cifras y sonreían como niños con votos nuevos.

"Yo me conformaba con un 12 ó 15 por 100 —decía el profesor—, pero no sé si lo conseguiremos.

Hemos hecho una campaña: paupérrima, apenas sin medios, así que el resultado, en todo caso, ha sido positivo."

Va bien el PC

Carrillo contestaba a la televisión francesa con la cabeza vuelta y hacia arriba. Postura dificilísima para cualquier cosa, y más para que te pregunten. Tamames tomó asiento a su lado, y volvían a pasarse los papeles. "En un colegio de la Latina, primero el PSOE, después Centro, después PC". Tierno comentaba: "Está quedando muy bien el PC, por encima de lo previsto."

Javier Solana, el número dos del PSOE, entraba abrazando, cordial y tan modesto que ni se asomó a las cámaras. El sociólogo Linz cruzaba ante las cámaras despistado cuando un brazo le paró en seco. El "Silence, silence" hacía mucho rato que había quedado atrás, y los presentes vociferaban de tal manera que no podía oírse una palabra de lo que los líderes decían.

Mapa en pared con redondeles ´de colores para señalar las tendencias, los verdes del PSOE y los azules del Centro se imponían. Un rojo, en Vallecas, situaba el empate entre el PC y los azulinas.

Felipe, aparte

Emoción en el graderío, susurros... Llega Felipe. Descamisado y con cara de agotamiento, Felipe se sienta aparte, contesta unas preguntas y se despide apresurado de los otros líderes. Ya ha ocupado la quinta silla de "la fila de honor" Joaquín Garrigues Walker. Grandes risas con Tamames y Santiago. Cuando se le pregunta, en francés, responde: "Ya saben que el comunista es el que habla francés, que para algo ha estado en Francia."

La mayor parte dé los presentes están a punto de licuarse. Viola, el pintor, bien conocido en Francia, se abanica con un periódico, al borde del colapso. La televisión sueca viene a entrevistar a Carrillo, y discretamente Tierno se aparta para no "robar cámara". Iñigo, desde los otros televisores de las paredes, presenta su "Fiesta".

El "Informe semanal" también mueve sus cámaras y pregunta a los presentes. Unos se ruedan a otros, y todos estamos tan rodados como ensordecidos.

"Mañana no sale el Diario 16, es imposible trabajar así", grita una voz desde el fondo. Pero una de las ventajas de un periódico Joven es que el caos no le perjudica, y esto es una mezcla de verbena con circuito del Jarama en su esplendor.

Los líderes se van a sus partidos. La televisión recoge el utillaje. En el primer piso quedan invitados. Y la redacción, en un tris tras, vuelve al ruido ensordecedor de cada noche. Pero sólo a ése. Lo anterior ha sido un paréntesis absolutamente enloquecido.

 

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