Autor: Carro Martínez, Antonio. 
   La democracia de igualdad     
 
 Arriba.    11/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

LA DEMOCRACIA DE IGUALDAD

Hace pocos días vimos la confrontación televisiva entre Tierno y Fernández de la Mora. Fue un

ejemplo de Inteligencia, sentido común y capacidad de diálogo. La mayor parte de la Prensa afirmo que

se había producido un pleno acuerdo entre ambos Interlocutores.

Evidentemente, hubo acuerdo en las formas y en el mutuo respeto, También hubo acuardo en algunas

ideas; como en la deseable y razonable tendencia hacia el «partidismo. Pero es evidente que no hubo

acuerdo en todas las idead, puea es claro que ambos Interlocutores son personas muy representativas de

mundos Ideológicos diversos, y hasta contrapuestos.

Tal es el caso de la Idea de Ia deseable Democracia de Igualdad que propugnó Tierno y que Fernán daz de

la Mora no rechazó, pero tampoco aceptó. No hacia falta, pues habla que evitar una polémica

Intelectuallzada ante la gran masa de público que escuchaba ante los televisores.

Sin embargo, el concepto exprasado por Tierno de la Democracia de Igualdad hubiera merecido cierta

clarificación,, "que es lo que va* mos a Intentar, a través da estas lineas, y no con pocos riesgos.

Sobre la Idea da Democracia existía acuerdo fácil y pleno entre Tierno y Fernandez de la Mora. La

Democracia es aquel régimen político en que el poder es del pueblo, ejercido por el pueblo y para

satisfacer las necesidades del pueblo.

Esta Idea de la Democracia, para ser verdadera, debe darse dentro de un pueblo libre, y un pueblo igual.

He ahí los dos principios —libertad e Igualdad—, que tan indispensables son a la Democracia, y que tan

mala mezcla suelen hacer.

En efecto, la eterna tragedia de las sociedades políticas es que la necesaria Igualdad, y la no menos

precisa libertad responden a Ideas antagónicas, divergentes y absolutamente contrapuestas.

En realidad, la Iibertad de los hombres genera desigualdad, puesto que todos los hombres son distintos (la

Inteligencia, voluntad y fuerza de cada uno, son distintas de los demás), y del libre ejercicio de las

potencias y facultades de cada uno surge un modelo de sociedad profundamente desigual.

Por otra parte, la deseable Igualdad sólo se logra corrigiendo ortopédicamente las. distintas libertades de

cada cual, para que la resultante produzca una Igualación de las personas. Igualdad ante la ley. Igualdad

ante el trabajo, Igualdad ante las remuneraciones. Igualdad de oportunidades, etc.

SI el poder de un estado prima a la Igualdad es a base de restringir libertades, y en el caso de que se

restrinjan «todas» las libertades se produce una sociedad de esclavos.

La esclavitud es la forma de Igualación social mas perfecta que darse puede. Dentro de cierta linea

caricaturizada, as lo que se da en los países del Este, o en las democracias popularas o comunistas.

Por él contrario, si el poder de un estado prima a la libertad, es a base de tolerar desigualdades

.Indefendibles, e Injusticias exasperantes. Su fin natural es la revolución y la anarquía. La anarquía os la

forma mas perfecta de expresarse la libertad del nombre, Pero, en la medida que la anarquía social es una

fuente revolucionaria Indeseable para los liberales, no tuvieron más remedio que poner un tope a la

libertad. Este límite o tope fue la Justicia y el Derecho. El gran y más permanente descubrimiento de la

Revolución francesa de 1789 fue el denominado «Estado Liberal de Des pacho*, bajo cuyos principios

aún vivimos en el mundo occidental

.

Por supuesto que no creo que Tierno represente a la igualdad, ni Fernández de la Mora a la libertad, pues

creo que ambos están de acuerdo en que es preciso combinar ambos principios de manera que en nuestra

Democracia pueda darse la máxima libertad, dentro de la máxima Igualdad.

Pero ese equilibrio ponderada entre principios ten contrapuestos rasulta difícil de lograr, y es inevi

table que algunos inclinen el fiel la la balanza a favor de la libertad r otros lo dejen caer en beneficio de la

Igualdad.

Precisamente a esto se refería Tierno cuando afirmaba, que su ideal de Democracia era la tendente hacia

la Igualdad. Tierno era consecuente con su confesado marxismo, pues los regímenes marxistas slempre

priman a la Igualdad a costa de las libertades.

Y en esto es en lo que precisamente no podemos estar da acuerdo quienes no somos marxistas, pues si

bien la igualdad merece toda clase de respetas y apoyos, lo cierto es que para lograr el delicado y deseable

equilibrio entra Igualdad y libertad, es lógico que este último principio reciba un ligerisimo trato de favor.

Un trato de favor que no dasestabilice sensiblemente el difícil equilibrio, pero triunfo de la libertad al fin

y al cabo, por las siguientes razones:

Primera. Porque la prima de la Igualdad tiende a deslizar el sistema político por caminos compactos y

opresores.

Segunda, Porque la prima a la libertad —si es ponderada y suave— permite que el sistema político vaya

rompiendo poco a poco las formas Inertes de la Igualdad Imprimiendo a la sociedad un movimiento

evolutivo, que es la propia vida del sistema.

No obstante cuanto queda dicho, y marcadas, las diferencias, no disentimos totalmente de Tierno en el

sentido de que aún estamos muy tejos de unas Justas metas de Igualdad social, y en este sentido es claro

que nuestra futura Democracia ha de tener como una de sus principales preocupaciones llegar a una

estimable cota de Igualdad. Ahora bien, conseguido como en Occidente, esto es, por la vía de. la libertad,

y no como en Oriente, esto es, por la vía de una Igualdad opresiva.

II-I-78

Por Antonio CARRO

 

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