Autor: Hernández, Antonio. 
 La Jornada Electoral de Madrid. 
 Adelante     
 
 Informaciones.    16/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ADELANTE

Por Abel HERNÁNDEZ

AYER pagamos un poco el desentrenamiento de cuarenta y un años. La verdad es que, a pesar de las deficiencias y de los pequeños fallos de organización, la función salió casi redonda. E} pueblo nunca se equivoca e intuye lo que¡ quiere y lo que necesita. En la histórica jornada del 15 de junio, el pueblo español ha dado una soberana lección de madurez y de equilibrio.

Los ciudadanos españoles, en una proporción suficientemente representativa, han dado su respaldo al presidente Suárez y a su gestión al frente del segundo Gobierno de la Monarquía. Dentro de anos días tendremos el tercero. La Corona ha quedado consolidada. El Rey ha sido efectivamente el motor del cambio y es la suprema garantía de la estabilidad democrática, asentada en la soberanía popular. El pueblo ha preferido el cambio al cambiazo.

Poderosas razones impulsaban a los votantes a inclinarse a la izquierda. La propia dinámica social empujaba, en términos hegelianos, a la antítesis. Tras muchos años de Gobierno y de política de derechas, y siendo necesario el cambio, la izquierda radical tenía las puertas abiertas; ha habido, además, en estas elecciones, con la irrupción en la arena del presidente Suárez. una reacción espontánea de muchos ciudadanos hacia candidaturas lejanas al Poder, por simple reflejo de autodefensa. Pero, sobre todo, estas históricas elecciones del cambio se han llevado a cabo en medio del torbellino de una seria crisis económica. La izquierda no podía tener mejor baza y ha intentado jugarla. La tercera gran conclusión es que este pueblo admirable no tiene ninguna gana de convertirse en una estatua de sal, y prefiere no volver la vista atrás. El franquismo murió con Franco.

Este paso decisivo hacia !a democracia —la democracia no es ana conquista de un día, sino de cada día— es el comienzo de -ina apasionante tarea de saneamiento nacional. Ahora hay que gobernar. Los senadores de) Rey van a ser un magnífico factor de equilibrio en la Cámara Alta. Prestigiosas figuras de la cultura, de la milicia y d» las finanzas se sentarán en los escaños del Senado. Ellos atemperarán las calenturas partidistas e impondrán el sentido común. Estando en el Senado Camilo J, Cela, Julián Marías, Víctor de la Serna y otras prestigiosas figuras, la Cámara Alta se convierte en algo muy serio. Para que esto haya podido ocurrir, algo inconcebible hace un año ha pasado en este país ahora. Es de esperar que la nueva Constitución será, por lo menos, escrita en buen castellano, que no es poco.

Aparte fabricar la Constitución, que va a ser pactada con todas las fuerzas políticas, los dos grandes problemas acuciantes son: tratar de poner remedio a la situación económica (inflación y paro, sobre todo para lo que se va a contar coi) nodérosas ayudas exteriores, y organizar las autonomías regionales Es la hora del pacto político y del pacto social; es e! momento de elaborar una verdadera política exterior Hay que mirar hombro con hombro hacia adelante.

 

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