Autor: Andoain, Luis de . 
   Cuando un militar habla de orden     
 
 Informaciones.    16/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

CUANDO UN MILITAR HABLA DE ORDEN

Por Luis DE ANDOAIN

Alas diez en punto de la noche, hora límite para regresar a casa los adolescentes, con la puntualidad y

precisión de una, maniobra militar, el vicepresidente del Gobierno, general del Ejército español, se dirige

al pueolo para decirnos que «e¡ Gobierno va a garantizar el orden después de las elecciones». Cuando a

través de la pequeña pantalla contemplamos la finura de un militar vistiendo su uniforme, nos inclinamos

más a pensar que Quien habla es el soldado y no el político; si además se refiere a «garantizar el orden»,

no podemos menos que recordar la, fórmula de juramento de la bandera que dice: «... en defensa del

honor e independencia de la Patria a el orden dentro de ella...».

Mucho se ha escrito últimamente sobre cuá) es la postura a adoptar por ta Institución Fuerzas Armadas

frente a la política. Mucho se ha escrito y legislado respecto a la participación política de ios militares,

pero bien poco se ha dicho de esa triple función que sintetiza la razón de ser de los Ejércitos: honor,

independencia y orden.

Un militar desde su alta magistratura nos recuerda la palabra orden, y de alguna manera nos da una defini-

ción dí su verdadero contenido: «Si personas o grupos pretendieran imponer decisiones al resto de la

sociedad por otros medios que los estrictamente legales...» Quizá algunos grupos puedan manipular el

término, asociándolo a la palabra «represión», con intención peyorativa.

Cuando un fnilitar habla de orden hay que situarlo en su verdadero contexto, hay que pensar —y perdón

por ia reiteración— en la fórmula de juramento de la bandera, hay que desligar el término de cualquier

significado político e incluirlo dentro de un marco sociológico. Los que de alguna manera ven sus

pretensiones ex-3¡uidas por la ley y argumentan con ia fuerza, no deben de extrañarse al enfrentarse con

otra fuerza, muy superior a la de ellos, y que representa la legalidad, expresión de la voluntad suprema de

un pueblo inde-oendiente y con honor.

Los hombres que forman las Fuerzas Armadas son conscientes de la misión que tienen encomendada.

Hoy más que nunca necesitan tener presente las coordenadas que marcan su ünea de actuación Durante

tos últimos tiempos han sido buen blanco de políticos de centro, derecha e izquierda: cada ideología ha

tratado de difundir y confundir la imagen de¡ Ejército acorde con sus conveniencias políticas. Figuras

militares han sido utilizadas para conseguir reacciones en sectores determinados de opinión. Se ha llegado

incluso a decir que el verdadero peligro para un normal desenvolvimiento de la vida política estaba en los

militares. Se ha hablado, por qué no decirlo, de un golpe de Estado militar.

Pero lo que nadie ha hecho es tratar de comprender lo que un militar llama «el alma de los Ejércitos».

Nadie reflexiona sobre el verdadero ser de una institución que, .mal que les pese a muchos, es la única

capaz de garantizar lo que en el fondo anhelan todos los españoles: un Régimen que permita un normal y

digno desenvolvimiento de la vida ciudadana.

Si se han celebrado unas elecciones, si en una época vital para el desarrollo futuro de nuestro país ha sido

posible caminar sin demasiados sustos, si hemos alcanzado metas hace unos años insospechadas, es

porque los militares han sido conscientes del verdadero patriotismo que corresponde a las Fuerzas

Armadas.

Cuando el teniente general GUTIÉRREZ MELLADO habla del Orden, es al militar a quien vemos. Hoy

más que nunca, España necesita de su Ejército; hoy más que nunca, «garantizar el orden» es tarea vital

para todos los españoles. Todos sabemos que las tropas están en sus cuarteles, no velando armas, como

malintencionadamente se ha dicho, están preparadas porque la situación así lo aconseja, porque España

así se lo pide, porque sabiendo de su presencia, es probable que más de una inconfesable intención se

abstenga de manifestarse, La existencia dei Ejército es !a garantía de que la decisión suprema de la nación

se va a cumplir.

 

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