Un pueblo vota en paz     
 
 ABC.    16/06/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

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ABC

Un pueblo vota en paz

AYER, España entera se endomingó, consciente et pueblo español de que protagonizaba una fecha

histórica. No se conocen aún los porcentajes definitivos de votantes, pero la afluencia fue

abrumadoramente mayoritaria, sin distinción de provincias, zonas rurales o aglomeraciones urbanas.

España entera apresuró su trascendental visita a ios colegios electorales, y a las tres de la tarde el 50 por

100 del censo había votado.

Sólo dos significadas personas, los Reyes de España, se abstuvieron. Pero no hubo sorpresa en ello. Los

españoles saben que la Monarquía es de todos y que está por encima de partidismos, albergando la

pluralidad toda de las opciones que pretenden una España democrática.

Dejemos para después el comentario de los resultados. Ayer, todo el pueblo español resultó victorioso,

triunfante. Y su triunfo residió en el orden, en la serenidad y en la responsabilidad con que cumplió con

su deber de votar, ejercitando su derecho a conformar políticamente el país. Nada, salvo la propia

conciencia, obligaba ayer a volar, a manífestar, con voto igual y secreto, !a propia opinión. Después de

cuarenta y un años, !os españoles se comportaron ante las urnas como una encarnación múltiple de fray

Luis de León con el «decíamos ayer...». Y por esa normalidad absoluta cabe expresar el aplauso unánime

del país a un proceso iniciado con el regreso de la Monarquía.

Luego vendrán los comentarios a las cifras concretas, a ias opciones de gobierno y de poder que los

españoles han elegido. Las confirmaciones y las sorpresas pertenecen, con su indudable trascendencia,

como expresión de un presente y proyecto de un futuro, a una segunda reflexión que, lógicamente,

vaticinamos amplia y en profundidad. Lo primero, sin duda, es subrayar que ayer un pueblo, sobre el que

se habían vertido toda clase de calificativos de incivilidad y de ausencia de solidaridad, votó

unánimemente y en paz.

Falta ahora que, una vez conocido el espectro de preferencias políticas de los españoles, una vez que

todos sabemos quiénes somos y lo que queremos, todos también aceptemos los resultados y aprendamos a

conformar a ellos nuestros afanes existenciales, preparándose los vencedores para cumplir sus promesas y

los vencidos para colaborar lealmente con ellos mientras llega, una segunda oportunidad. Hoy, primer día

de ¡a democracia en España, el país entero debe estar dispuesto para iniciar una nueva singladura marcada

por un absoluto incremento de responsabilidad para todos y cada uno de sus ciudadanos. Comenzando por

sus líderes, los hombres que tan duramente han batallado en IBS últimas semanas para ofrecer su propio

proyecto de un mañana democrático.

Ayer, en suma, el pueblo español señaló un componente esencial de su forma de entender la derqocracia.

En paz votó y en paz quiere asistir al desarrollo obligado de su manifestación.

 

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