La Democracia Cristiana, la gran perdedora     
 
 ABC.    16/06/1977.  Página: 87. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

PAG. 87

LA DEMOCRACIA CRISTIANA, II GRAN PERDEDORA

Desmoralización completa en la sede d« la Federación de la Democracia Cristiana, en la que, a las cinco

de la madrugada, ya se ponía en duda la posibilidad de que el partido lograse colocar un solo diputado.

«A la vista de esta derrota —comentó Joaquín Ruiz-Giménez a un redactor de A B C—, los resultados

nos obligan a una reflexión autocrítica que nos llevará probablemente a una reflexión de nuestra propia

imagen. Nos ha perjudicado sin duda la división de la D. C. en España.» ¿No consideran un error no

haberse integrado en el Centro Democrático? «Si la U. C. D. no se hubiese apoyado tanto en el Poder,

podríamoc considerar que lo nuestro es un error. Pero pienso que no ha sido asi, y las elecciones no han

sido lo parciales que quisiéramos.»

«Hemos intentado construir un partido que actuase de elemento de diálogo entre las fuerzas

conservadoras y la izquierda marxista, y hemos fracasado. Ese es un resultado que nos obliga a la

reflexión. Creo que lo más notable de las elecciones es el avance socialista. La U. C. D. no va a tener más

remedio que pactar tanto a nivel constitucional como a nivel de Gobierno.» El esquema político español

se aproxima después de estas elecciones mucho más al francés, al belga o al alemán que al italiano.»

En un tono mucho más caustico, José María Gil-Robles (hijo) respondía: «Yo no pienso en el fracaso de

la fórmula demócrata cristiana como tal. Se trata más bien de que, desde el Poder, se ha planteado al

pueblo una alternativa que es falsa: o el poder actual, o. el poder anterior, o la izquierda marxista. Con esa

tripleta de opciones, el Centro pensaba que iba a ganar, pero se ha quedado corto. Eso plantea un pacto

muy difícil con les socialistas, pero esas son las consecuencias del planteamiento que ha querido hacer el

Gobierno.»

 

< Volver