Ha ganado España     
 
 Arriba.    16/06/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Ha ganado España

HOY en las urnas hemos tomado pacífica posesión de nuestro país. Sin temor y sin complejos, con aire de

fiesta, hemos recobrado nuestra soberanía. La soberanía de decidir eficazmente nuestro porvenir, nuestra

opción particular, nuestro compromiso con el pueblo, para la vida del pueblo, en uri gobierno del pueblo.

La vida pertenece a las generaciones vivientes, tal como estás generaciones la conciben y para los

propósitos que las animan. Este país, flagelado de siempre por cautelas y constricciones, alertado contra sí

mismo, ingobernable e inestable y por décadas sometido a severa tutela. Este país marginal, este país

diferente, que ha vivido bajo la excepcionalidad interminable de las dictaduras, los cirujanos de hierro, la

violencia, la proscripción y la emigración. Este país hoy ha logrado la paz en paz. Es la primera vez en

nuestra Historia moderna que toda la nación se moviliza para la paz. Hombres y mujeres, viejos y

jóvenes, ricos y pobres, en las grandes ciudades y en las aldeas, con tranquila alegría, han acudido a las

urnas a ejercitar su libertad de opinión, a vivir seriamente el rito cívico de la democracia en día de

estreno. Hoy hemos ganado todos, cualquiera que sea el resultado de las urnas. Hemos ganado de un

envite la consideración de hombres libres y autónomos, capaces de influir en nuestro destino colectivo y

la dimensión ciudadana del respeto propio y el respeto ajeno, valores sin los que no puede existir una

comunidad. Hemos ganado el respeto de los políticos y de las instituciones que habrán de someterse al

juicio de un pueblo políticamente maduro y exigente. Hoy se ha constituido una opinión pública

interesada vitalmente en la política, en los planteamientos y ejecución de los programas políticos. Como

consecuencia de los resultados del escrutinio conseguimos al tiempo un Gobierno representativo y una

oposición representativa, uno y otra sometidos a vigilancia pública. Las grandes opciones nacionales no

se debatirán en los despachos ni en las galerías, sino que estarán a la luz de la crítica pública, de forma

que todos los partidos, todas las corrientes de opinión tengan igual oportunidad de hacer oír su voz y sus

razones. Hay modos de vivir probablemente más cómodos que la democracia, pero ninguno de ellos es

digno del hombre. Por eso en las urnas, en una sencilla hoja de papel, se ha expresado el elemental,

primario y fundamentador de los derechos humanos, que incluye el de ser derrotado, porque antes fue

oído. La jornada de hoy debemos asumirla como la victoria de todos en el empeño de construir una nueva

y gran nación. Se han levantado los secuestros y los sellos de! dogmatismo, de la irresponsabilidad, de los

demonios familiares, del despotismo ilustrado o tecnocrático. de los principios inalterables e indiscutibles.

Todo ese comoac-to se sustituye por la conciencia irreversible de nertenecernos a nosotros mismos y de

confiar sólo en nosotros para decidir nuestro destino. Cualquiera que prometa felicidad sin el pueblo,

miente. Sólo en los trabajadores y empresarios, en las mujeres y en los hombres y en los jovenes, está la

posibilidad de vivir venturosamente, salvaguardando la paz en libertad que a tan duro precio hemos

conseguido. España nos pertenece. Tenemos un pueblo, tenemos libertad, nos orienta una Monarquía

democrática que ha probado hoy, en cumplimiento de promesa, su definitiva legitimidad popular e

instituciones leales al servicio de la sociedad. Con esos ejes podemos afrontar el porvenir desde esta

jornada, en la que hemos ganado todos.

 

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