Autor: Gómez de Pablos Maristany, Amaro (LAVERN). 
 Elecciones 77. 
 Dicho y Oido     
 
 Arriba.    17/06/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DICHO y OIDO

ME dice CAMILO JOSÉ CELA, «mi primera impresión al ser nombrado senador por el REY,

personalmente y por teléfono, es la de que, en un país donde se tienen en cuenta a los escritores, cabe la

esperanza para muchas cosas más».

—Y cómo quieres que se te llame ¿académico o senador?

—A mí llámame CAMILO JOSÉ, como siempre.

JEAN MICHEL BAMBERGER, corresponsal de «París Match», me dijo: «Europa se asombró del

civismo español, se interesó por las elecciones y acabó aburriéndose de un incomprensible retraso en los

resultados de] escrutinio de votos; los ordenadores y sus responsables han perdido la mejor campaña

publicitaria de España en el mundo.» MANOLO FRAGA concluyó la jornada electoral afirmando que en

Inglaterra era más sencillo por haber sólo dos partidos políticos. Y el gran asombrado de la jornada,

ausente de listas, fue JOSÉ MARÍA AREILZA, un verso perdido que no supo encontrar su estrofa.

Poesía.

EL Ministro REGUERA me dijo en la noche más larga de España que en el Consejo de Ministros de hoy,

presidido por Suárez, y al que van todos los miembros del Gobierno, «pondremos a disposición del

Presidente nuestros cargos, como es habítual tras unas elecciones generales». La memoria de Andrés

Reguera es fantástica, pues lo de «habitual» data de hace más de cuarenta años. Así que la semana

entrante estaremos con un Gobierno dimitido y un Presidente con amplio respaldo parlamentario. Vamos

a ver qué pasa.

LOS corresponsales de las principales agencias de noticias y periodísticas extranjeras acreditadas en

España coinciden en el asombro sobre el desarrollo de estas elecciones generales en nuestro país y en la

tranquila campaña electoral. Como me dijo MARCELO ONGANIA, de la agencia Ansa, «se ha puesto de

manifiesto la madurez de este pueblo que nunca quiso reconocerle el Antiguo Régimen y que justifica,

por sí solo y plenamente, su acceso a la democracia». FRANÇOIS PELOU, de France Press, me decía,

«no he visto en ninguna parte del mundo unas elecciones donde no haya habido algún muerto por el

simple hecho de pegar carteles». Y es que España asombra siempre.

EL profesor HERNÁNDEZ GIL, que se ha ganado la difícil Cátedra Parlamentaria, juró su cargo «en

pie» ante el Rey, el Crucifijo y la Biblia. Parece que el protocolo también se moderniza. La puntilla

periodística a estas elecciones fue el «broche de oro» que se dio a los corresponsales de Prensa, radio y

televisión extranjeros, a los que echaron del Palacio de Congresos sin haberse terminado el escrutinio de

votos. A las nueve y media de la noche se dio el cierre y los periodistas, agotados y cabreados, se fueron

sin entender nada. ¡Y viva España!

LAVERN

 

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