Nuevo presidente de las Cortes     
 
 Pueblo.    16/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Nuevo presidente de las Cortes

EL Rey, haciendo uso de sus prerrogativas, ha nombrado al nuevo presidente de las Cortes. El nombramiento ha recaído en la persona, de don Antonio Hernández Gil, .catedrático de Derecho Civil en la Universidad Complutense. La personalidad y el historial del profesor Hernández Gil ha cen de él un presidente de Zas Cortes difícibneníe mejorable. La independencia, preparacion íntelectual y madurez personal son cualidades notorias del nuevo presidente de las Cortes.

La, posición de arbitro, de moderador imparcial, que corresponde al cargo es la función principal del presidente. Canalizar los debates conjuntos, dar su oportunidad a cada uno y limitar tos intervenciones de mantera que la discusión resulte equilibrada, y fértil:, y no se desvíe por derroteros estériles de partamentarísmo vano.

En unas declaraciones recientes, que ahora recuerdan las agencias, se definía así:

*No he dado ningún pasó hacia la política ni me considero adscrito- a ningún grupo ideológico. Esto quiere decir independencia; pero en la- independencia no veo uno pwerta de escape para evadürme o eludir, el compromiso, sino el modo de na poner límites a la comprensión de toda y tíe todos...´

En sus declaraciones ct raíz del nombramiento apárece su entendimt&nto cloro de jo necesidad ds distinguir, en el proceso que ahora se inicia, «na serie de grados de evolución Que garanticen el acceso al cambio continuo, a través de Id democracia.

Un jurista en la presidencia de las Cortes es una buena garantía de ecuanimidad, de respeto a las reglas de juega, pona conceder o ¡os miembros de las mismas su opción. Una persona, generalmente respetada, con un prestigio forme y, por su formación facultativa, singularmente preparado para desempañar un cargo tan necesitado de persona con capacidad de diálogo, mediación y sentido de la realidad y con visión clora de ios pasos necesarios para acceder a una situación de democracia estable, en la qud el país encuentre un cauce de desarrollo político, en el que quepa el pacifico ejercicio de sus derechos y deberes ciudadanos.

Auguramos al señor Hernandez Gil tina acertada gestión en tan delicado cargo, al que llega por la confianza real, que ha sabido ver en él unas cualidades de todas conocidas.

Viene este nombramiento coma un importante símbolo de la definitiva puesta en marcha de un mecanismo constitucional que. mi tiempo que se renueva, se sucede a si mismo, en una continuidad normada par las leyes que es la garantia más firme de la validez de las instituciones. De alguna manera, después de la dimisión de la persona que desempeñó este cargo a través de etapas difíciles, la designación del señor Hernández Gil es otro hito de progreso en la estabilización de un proceso de transformación político gwe irá cubriendo, sucesivamente, iodos los hitos previstos en las leyes.

 

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