Pueblo estuvo allí. 
 La noche tensa de los partidos     
 
 Pueblo.    16/06/1977.  Página: 9-10. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

LA NOCHE TENSA DE LOS PARTIDOS

Ayer, España vivió la jornada histórica del cambio democrático.

En cada ciudad, como en cada pequeña aldea, las urnas recogieron la voluntad de los ciudadanos que quisieron expresarla.

A las ocho de la tarde —con las excepciones de los colegios que abrieron sus puertas con retraso, y prorrogaron la jornada de votación— comenzó el recuento de voluntades." Y todo el país pasó

una noche tensa, frente a los televisores, en espera de noticias del recuento.

En Madrid, en cada sede partidaria, los estados mayores políticos permanecieron acuartelados junto a los militantes más incansables y a un ejército de periodistas españoles y extranjeros.

Entre ellos estaban Julia Navarro, Mercedes Jansa, Javier Echarri, Baúl del Pozo, Aguirre Bellver, Francisco Martínez Diego Carcedo y Vicente Romero, que elaboraron esta información para PUEBLO.

P. S. O. E.

Desde las ocho de la tarde, varios cientos de personas se congregaron ante la sede del P. S. O. E. para seguir .los resultados electorales que aparecían en una gran pantalla, colgada de una de las terrazas. A primeras horas de la madrugada eran ya casi un millar las personas que seguían desde la calle los escrutinios. Y los aplausos estallabaa Un grupo de ácratas sumó sus voces al coro socialista; después, varios miembros de la Candidatura de Unidad Popular, entre los que se encontraba Lola Gaes, se sumaron a la fiesta cali ei era,

—Salir de los cuarenta años de dictadura con un importante porcentaje socialista es una victoria para este pueblo —comentaba la actriz Gloria Berrocal—. EJ futuro no pue´de ser más esperanzador.

En la sede de la ejecutiva del P. S. O. E. se encontraba abarrotada de gente, militantes y periodistas españoles y extranjeros, amén de televisiones.

Felipe González se mostró optimista ante la llegada de los primeros resultados. Señaló que para que ea P. S. O. E. asumiera el participar en un Gobierno con otras fuerzas políticas tendrían que darse varias condiciones, entre ellas amnistía total, legalización de todos los partidos políticos y apertura de un proceso constituyente, y poder desarrollar el programa del partido.

—¿Entraría en un gobierno con Adolfo Suárez?

—NO se trata de un problema de personas, sino de programas de partidos.

Los periodistas le preguntaron sobre la posibilidad de que, en caso de que ganara el P. S. O. E. máyoritariamente y se dieran las condiciones necesarias, si ocuparía la presidencia del Gobierno, a lo que contestó: «Si el puebío lo decide y el partido cree que soy la persona más idónea, asumiría la presidencia del Gobierno.»

PUEBLO preguntó a Felipe González su opinión sobre el nombramiento del nuevo presidente de] Parlamento, a lo que respondió: «Me parece un nombramiento precipitado.»

En cuanto a los cuarenta y un senadores designados por el Rey. el primer secretario del P. S. O. E. opinó que de ningún modo son representativos.

Por otra parte, Alfonso Guerra, número ««dos» del P. S. O. E. y secretario de organización, declaró en una improvisada rueda de Prensa en el Palacio de Congresos que esperaba que el P, S. O. E. alcanzara el 30 por 100 de los, votos. También denunció que se habían cometido´ muchas irregularidades y que estas elecciones no podían calificarse de totalmente limpias. Señaló que el P. S. O. E., para gobernar, tendría que poner en aplicación su programa y que no se prestaría nunca a ser un partido testimonial.

CENTEO DEMOCRÁTICO

En ei salón turquesa de! bote! Euro-. buILding, cuarte! genera] del Centro Democrático durante la noche electoral, ei Ambiente era más de fiesta social que de oart.ido´ político. Actores, cantantes, boxeadores se turnaron ante ei micrófono para opinar sobre el tránsito democrático, ¡a opción suarista y el futuro

español. Micrófono en mano, Julio Cécar, el popular´ presentador de «Gente» en TV. E., entretenía a la concurrencia con entrevistas en las que se escuchó de casi todo.

El gran ausente era Suárez. Todos preguntaban .por su visita; pero los resultados, tardíos e incompletos, no permitían una visita triunfal del candidato-presidente. Sin embargo, el optimismo era nota común a todos; un optimismo que en algunos, casos llegaba a ser triunfal.

—En estas elecciones quedan patentes dos grandes fuerzas políticas en España: el centro y el socialismo

—declaró Fernández Ordoñez a primeras horas de la noche—. Se ha producido una bipolarización similar a la que existe en Europa, pero en vez de ser \entre fuerzas extremas, aquí lo es entre dos bloques que parecen ser los más cercanos, Centro y P. S. O. E.

FUERZA NUEVA

—España amanecerá roja...

La frase, escuchada de una militante en ta sede de Fuerza Nueva, resume perfectamente el sentimiento —entre temor y certeza— que se respiraba durante la noche de ayer en el seno de la extrema derecha española. Sin embargo, no habla moraJ de derrota.

—En 1936 la Falange no fue capaz de colocar un diputado, y cuando llegó ei alzamiento cien mil personas se pusieron la camisa azul para empuñar las armas en defensí) de España --explicaba Pepe de las Heras—. Eso demuestráxque las elecciones no son significativas.

Para ei secretario de organización de F. N., muchos de sus simpatizantes han votado por Alianza Popular, pero «sus mejores gentes vendrán después con nosotros». Sus planteamientos del futuro español, a las primeras luces de estas urnas recién abiertas, pueden calificarse de catastróficas: nueva guerra civil en el plazo de pocos meses.

—Pero si ustedes no creen en las urnas, ¿para qué han concurrido a las elecciones?

—Había que entrar en el juego para defender a España Además, se trataba de ganar - la inmunidad parlamentaria para Blas Pinar, inmunidad que, de alguna forma, se reflejaría en él partido.

Los hombres ´de F. N. reconocen/ ante el periodista que muchos de sus militantes han actuado como servicio de orden de A. P., «porque pagan bien y no tenemos dinero...». No fue una sorpresa para el periodista. La única sorpresa en la sede piñarista estuvo en escuchar a dos mujeres cantando, con voz baja y gesto contrariado, en una amarga ironía, aquellas estrofas izquierdistas de «mañana, España será republicana».

ALIANZA POPULAR

Doscientas cenas y mil cafés se sirvieron en la sede de Alianza Popular a lo largo de la noche electoral.

Periodistas, militantes, interventores y simpatizantes de A. P. compartieron unas horas tranquilas, moderadamente pesimistas, en las que ios líderes brillaron por su ausencia Antes de que se supieran los primeros resultados, Fraga Iribarne se retiró a descansar, anunciando sus propósitos de pasar unos días pescando en León, después de su agotadora campaña. Antes, durante cuatro horas. Fraga había recorrido nerviosamente las dependencias partidarias cenándose dos bocadillos de tortilla y was cerveza, sin detener su caminar de leór enjaulado: hizo una pausa para salir a orai en una iglesia cercana, donde fue reconocido por los fieles, y regresó ai piso dt A. P. para conceder numerosas entrevistas periodísticas.

Cuando le llegaron los resultados adversos para su partido de Ceuts y Melilla comentó lacónicamente: «No es raro.»

A tas once de la noche corrió un rumo) alarmista entre los alíandstas, según e cual la Joven Guardia Roja estaría atacando algunos colegios electorales. lAovu sobre mojado, después del incidente di ayer en la sede de A. P. Y la alarma se mezcló coa el temor y la desilusión, cuando la madrugada comenzaba a levantar si telón de la España nueva, centrista y escorada a la izquierda,N que sucedía al Estado autoritario.

P. C. E.

«A estas horas y con datos muy incompletos parece haber una votación favorable al P. S. O. E. y que va a.convertirsa en el segundo partido. El P. S. O. E. se favorece así de la tendencia a la izquierda de este país. Todavía hay sectores amplios con cierto temor a la propaganda anticomunista de los últimos cuarenta años. Ahora les llega él momento de la práctica política. Ahí se va a ver a cada partido. Creo que a partir de ahora cada partido debemos medir cuidadosamente los pasos. Los progresos de aluvión pueden ser luego retrocesos. Por otra parte —según Santiago Carrillo—, el progreso del P. S. O. E. tranquilizará a la política atlántica.»

Santiago Carrillo, fumando, descamisado, hablaba informalmente esta madrugada en la sede del P. C. E. (calle Castelló). Una gran tranquilidad reflejaba el rostro del secretario general del P, C. E.

Ante la consternación de los periodistas extranjeros —especialmente europeos— que veían cómo algo anormal el retraso en el conocimiento de resultados, Santiago Carrillo dice: «Creo que hasta mañana no habrá datos fiables. La gente no está acostumbrada a funcionar en mesas. Hubo, ai parecer, largas colas, tras el retraso ya del escrutinio, ante los Juzgados. Se sabe que en algunas zonas han sustraído papeletas de los partidos de izquierda. Se dice que en algunas zonas el censo se ha falsificado. Concretamente, hay votantes que se abstuvieron en el referéndum y que no estaban en los censos electorales ayer.» Alguien pregunta por los senadores del Rey: «Los senadores del Rey —dice Carrillo— son todos de derechas.

Unos más y otros menos. Claro que no esperábamos que los nombraran del P. C. E. Este número de senadores que se reserva la Corona pueden ser una compensación a una parte de la clase política por los sacrificios que esa clase política ha tenido que hacer. Además así se influirá, frenándola, a cualquier inclinación a la izquierda de las Cortes.»

—¿Que pasa con las elecciones municipales? —pregunta un periodista.

—Hay que hacer elecciones municipales. Los municipios caciquiles están ya en contradicción con la ascensión de la izquierda.

—¿Pedirá e! P, C E., como ha pedido el P. S. O. E., ¡a dimisión de ¡os alcaldes?

—Lo ideal sería hacer elecciones para no, sustituir una de docracia por otra de-docracia.

Entra Tamarnes y Santiago Carrillo deja la sala para atender a López Raimundo, que está ai teléfono desde Barcelona. Tamames, muy jovial, se lamenta de que Ruiz-Giménez no salga diputado. «Aunque tampoco sé si voy a salir yo>. Y sobre ei retraso en los escrutinios dice: «En la restauración eran más rápidos.´

P. S. P.

«Cuanto antes lleguemos a las elecciones generales, mejor», comentó está madrugada el profesor Tierno Galván, presidente del Partido Socialista Popular, cuando sólo se conocían los resultados del ocho por ciento dé los votos. El señor "Tierno Calvan se mostró en todo -momento, muy satisfe-,choNdel resultado de los comicios y reiteró su confianza en que el P¿ S. P. se convierta en el cuarto partido político español.

Insistió en la necesidad de mantener la línea de honradez que mantiene el partido y agregó: «Si hubiéramos dispuesto del dinero de otros partidos, ahora estaríamos entre los dos primeros. Pero e! P. S. P, no recibe ayudas de nadie.» A titulo de ejemplo «y sin afán de critica», e! profesor Tierno Galván comentó e! detalle significativo üe que Alianza Popular hubiese gastado en enviar cartas con propaganda electoral más que el total invertido en publicidad por el Partido Socialista Popular.

Tierno Galván se mostró en todo momento conciliador y conforme qon los resultados que se iban conociendo. Rechazó 1« posibilidad de un «pucherazo» global, aunque puedan producirse algunos fraudes en mesas o colegios concretos. Incluso disculpó el retraso con que se lleva eJ escrutinio de los votos, atribulóle, según ei prestigioso líder socialista, a dificultades en el cómputo de los votos y a la falta de experiencia en estás tareas.

El resultado de las elecciones consolida al P. S. P., prosiguió su presidente, pero nc facilita la unión socialista. Dicha unidad aparece dificultada pof los compromisos contraídos por los otros partidos socialistas con el exterior. Sin embargo; el profesor Tierno Galván sí ve una posibilidad de que se forme una coalición parlamentaria socialista encaminada a defender los planteamientos comunes.

Acerca ae ias nuevas uones que salen de estas elecciones, insistió que deben tener un carácter provisional y coástituyente y que hay que pensar en unas nuevas elecciones generales, «aunque no para mañana mismo». Acerca de las elecciones municipales, se inclinó por demorarlas unos seis meses.

«EJ P. S. P. —dijo también Tierno Galván— estaría dispuesto a participar en un Gobierno de salvación nacional, en el que estuvieran representados todos los partidos mayoritarios. Pero no considera oportuno participar en un Gobierno de otro tipo al lado de los patidos mayoritarios porque eso situaría al Partido

Socialista Popular en condiciones de inferioridad. Para el profesor lo lógico es que el nuevo Gobierno surj-a o bien a través déla fórmula de Gobierno de salvación nacional o de una coalición entre los dos partidos mayoritarios. «Las elecciones —repitió— han estado bien;»

Por último, comento m lista de los senadores nombrados por el Rey: «La lista —dijo— no responde a la realidad sociológica dei país. Ahora bien, habrá que esperar a conocer la composición completa del Senado para saber el significado exacto que van a tener estos nombramientos.»

Acerca del nombramiento de un nuevo presidente de las Cortes, concluyó que en su opinión debe de tratarse de un «presidente provisional».

10

16 de junio de 1977 PUEBLO

 

< Volver