Autor: Maribona, Carlos. 
 Nacional: Informe. 
 El Estatuto de los trabajadores no convence a nadie     
 
 ABC.    30/09/1979.  Página: 12-13. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

ABC. DOMINGO, 30 DE SEPTIEMBRE DE 1979. PAG. 1¿

[ nacional: informe)

El Estatuto de los Trabajadores no convence a nadie

Desde posturas diferentes, empresarios y centrales sindicales critican un proyecto de ley que no beneficia

a ninguno

El proyecto de ley del Estatuto de los Trabajadores, pendiente en estos días de su estudio por la ponencia

correspondiente de la Comisión de Trabajo del Congreso de los Diputados, ha sido desde su publicación

motivo de fuertes polémicas y objeto de toda cióse de críticas, procedentes tanto del sector empresarial

como del de las centrales sindicales.

Nuestro redactor Carlos Maribona analiza en este informe la postura de cada una de las partes y los

puntos más discutidos del jjroyecfo.

CUANDO el Gobiemo, en e! Consejo de Ministros celebrado e! día 1 de junio, aprobaba ei

proyecto de ley sobre Estatuto ¿e los Trabajadores y jo remitía a las Cortés pretendía no sólo cumplir

un mandato constitucional, sino establecer un nuevo marco de relaciones laborales que sea. en

palabras del ministro de Trabajo, «realista, equilibrado y moderno», en el marco de la legislación

europea.

Pero el optimismo mostrado por e| señor Calvo-Ortega, que incluso expresó su convicción de que el

Estatuto supondré un incremento del empleo, no se ha visto espaldéele ni pai les empresarios ni por los

trabajadores. Nincuíis de ´as dc-s partes íia aceptado el proyecto gubernamental y ambas coinciden,

aunque por muy diveros motivos. en mostrar su rechazo. Las fuerzas sociales y económicas no fueron

consultadas antes de aprobar e! proyecto, -porque eslo hubiera supuesto poner en juego la responsabilidad

asumida por el Gobierno en orden a desarrollar el marco de relaciones laborales».

UNIDOS CONTRA EL GOBIERNO

Así, pues, el Estatuto de los Trabajadores, que, en palabras del profesor Juan Antonia Sagardoy, trata de

llevar a nivel de iey e! equilibrio entre los derechos y deberes Individuales y colectivos de trabajadores y

empresarios, se ha convertido en un motivo de polémica que por primera vez ha unido a obreros y

empresarios frer>te al Gobierno, aunque sus posturas crilicís sean to-talmen-te opuestas.

E! proyecto se publicó en e! «Boletín Oficial del Congreso de ios Diputados» el pasado 4 de julio y

consta de 105 artículos, agrupados en cuatro títulos, cuyo solo enunciado permite valoral el alcance de !a

futura disposición. Son estos títulos los siguientes: relación individual del trabajo, derechos de

representación colectiva y de reunión de los trabajadores en la empresa, negociación y convenios

colectivos de trabaja y, por último, confjictos colectivos de trabajo. Además ee recogen seis disposiciones

adicionales, cinco finales y otras seis transitorias.

Pero tan amplio articulado, del que han quedado excluidas obligatoriamente la regulación de la huelga y

la acción sindical en la empresa por la necesidad de su desarrollo a través cíe una ley orgánica. presenta,

COTIO ha señalado e! Círculo de Empresarios, una profunda ambigüedad. Cada parte, según sus propios

intereses, pueda hacer su interpretación de! tex´D. Asi se explicar ras diferentes posaras adoptadas par

empresarios 1

Trabajadores en s.us orilleas al proyecto

Las protsslas /ñas fuertes p´ccedan del campo ¿e tas centrales sindicales, corr una unanimidad casi tota! en

los punios de disconformidad, que se resuman en el rechazo tota´ da¡ Estatuto y en la amenaza de huelgas

generales y movilizaciones populares. Sólo UGT ha adoptado una actitud negociadora, reflejada en el

pacto firmado con la CEOE, y ha decidido relegar cualquier tipo de acción popular hasta cubrir el ciclo de

negociaciones y hasta que las Cortes discutan el Estatuto.

Esta actitud del sindicato socialista, que, na obstante, considera «inasumible» el texto del proyecto, ha

provocado severas criticas por parte de Comisiones Obreras, que se niega a negociar.

«ESTATUTO DEL EMPRESARIO»

Son muchos los pantos que las centrales rechazan, pera pueden destacarse el cierre patronal, y él tope

excesivamente alto en la edad de jubilación, como e!em«ntos de lo que los sindisalDs ca!if:can ús -

"estatuto del empresario". Todos coir.cidén en solicitar un nuevo Estatuto, en el «que se reflejen los in-

tereses de las trabajadores».

Comisiones Obreras acusó al Gobierno de pactar e¡ Estatuto con la CEOE e ¡.ncluso Nicolás Sartorios,

miembro del Secretariado de CCOO, afirmó que «había un acuerdo por el que los empresarios se

opondrían al proyecto para hacer ver qje no existía una negociación previa».

EL PACTO CEOE-UGT

Pero el aspecto más importante del debate sobre el Estatuto ha sido, sin duda, el pacto suscrito entre la

Confederación Española de Organizaciones Empresariales y la Unión General de Trabajadores, tras una

serie de conversaciones mantenidas entre la orgarnizaclón empresarial y ei síndica´o socialista. Esle

acuerdo ha supuesto un paso muy importante en ta aproximación de las relaciones laborales en España y

permite una mayor autonomía de las partes en detrimento de la intervención del Gobierno. Entre !c-s

puntos básicos del acuerdo figuran el reconocimiento de las secciones sindicales en empresas con más de

250 trabajadores con capacidad negociadora colectiva en la empresa; modificación para el Seguro de

Desempleo, evitando !os fraudes; reconocimiento del principio de negociación articulada en ¡os

convenios colectivos, y otros varios.

Con argumentas distintos a los de las centrales sindicales, las diversas organizaciones empresariales han

mostrado su rechazo hacía el proyecto de Estatuto elaborado por el Gobierne de UCD. Asi, la

Confederación Española de ,´a Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), considera que e! texto no es el

idóneo para el tipo de relaciones qje demanda fa sociedad. «Eí Estatuto no empeora l¿s cosas, pero

estamos en una chjación

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en la qua no mejoraría» sería temerario.» CEPYME destaca la falta de seguridad jurídica y la ausencia de

la palabra producüvi-dad, mientras se enumeran medidas que disminuirán aquélla.

LAS INDEMNIZACIONES MAS ALTAS DE EUROPA

Tampoco la CEOE se muestra muy conforma con e! proyecto, que, según la Confederación, aborda temas

coincideníes con otros, como la huelga, que exigen leyes orgánicas para su oesarroíio, io que obíiga a

conocer los criterios con que el Gobierno abordará dichas leyes.

También- denuncia la CEOE que no se ha roto con los principios paternalistas e intervencionistas

anteriores, y asi, por ejemplo, las indemnizaciones por despido siguen siendo de las más alias de Europa y

no se fa-cilüa la acomodación de p¡aryt¡llas a las necesidades coyuntüralss. Con esíc —dice— &s seguirá

forzando a ¡as empresas a utilizar la suspensión de pagos como única solución a la irracional rigidez de

persona! que s« pretende seguir imponiendo. Tampoco está conforma la organización empresarial con la

falta de liberalización de! marco normativo que rige las relaciones laborales, lo que imposibilita ¡a

capacidad de maniobra de las empresas.

Efectivamente, e! proyecto reguia en exceso e! mercado de! trabajo, privándolo de una flexibilidad que

fortrsntase empleo y productividad. A este respecto, el letrado de jas Cortes José Fernando Merino

Merchán, experto en temas de Trabajo, afirmaba reciefít&menie que es imprescindible un marco de

relaciortes ¡adórales absolutamente liberalizado y con una gradúa! flexJbüización y son necesarias

también una serie de medidas que permitan al empresario adoptar decisiones qu« redunden en un mayor

rendimiento, teniendo en cuenta los intereses generales,

UN PUNTO DE COINCIDENCIA

Para los empresarios ef Estauto no es más que un refrito de la legislación vigente sobre «! tema, sin

modificaciones considerables, y en este punto coinciden plenamente con la otra parte, las centrales

sindicales, que no sólo manifiestan que e! proyecto se basa en la actual normativa labora´ refundida, sino

que añaden que las pocas modificaciones que registra «la empeoran sensiblemente».

Pocos son los demás puntos en que empresarios y trabajadores coinciden, porqus, como ha declarado e!

presidente de la Confederación Empresarial Indeperidiente de Madrid, José Antonio Segurado, es

imposible obtener una ¡política de consenso en el tema de las relaciones faborafes con las centrales

sindicales y los partidos de izquierda, «ya que éstos delienden un tipo de sociedad distinto y, por tanto,

actúan siempre en coherencia con este objetiva final. No queda más remedio que hacer un marco de rela-

ciones laborales moderno, progresivo, europeo y conseguir su aprobación democrática por la mayoría

parlamentaria, aunque se gane por un solo voto».

Ef´ Gobierno ha intentado eíaborar una ley qus facilitase ei desarrollo de las relaciones entre empresarios

y trabajadores y lo único que ha conseguido han sido, hasta el momento, críticas de todps los sectores.

Para las centrales sindica´es el Estatuto favorece * tos empresarios —¡nckiso consideran ai Gobierno

como un empresario más—, es Imperfecto en su normativa y no recoge fas necesidades y Jas aspiraciones

del trabajador. Para los empresarios, no se solucionan problemas, se crea una inseguridad jurídica en

algunos puntos y se imposibilita Ja maniobrabilidad de las empresas con una normativa excesivamente

rígida.. Como consecuencia, no invierten y no se crean nuevos puestos da trabajo.

E! malestar es común. Ahora sólo queda esperar que las enmiendas que el proyectó reciba en las Cortes io

transformen en e! Estatuto que todos esperan, capaz de recuperar la confianza empresarial, única forma de

iniciar la recuperación económica.—Carlos MARiBONA.

 

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