Afirman rotundamente los socialistas. 
 Los trabajadores tienen más garantías con el Estatuto     
 
 Diario 16.    19/12/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

NACIONAL

Afirman rotundamente los socialistas

los trabajadores tienen más garantios con el Estatuto

Los trabajadores gozarán de mayores garantías laborales con su Estatuto, según afirmaron repetidas veces

los socialistas durante el debate que se reanudó ayer. Un nuevo intento de acuerdo entre el Gobierno y el

PCE no fructificó ayer ante la pretensión de los comunistas de alterar el pacto UGT-CEOE.

Madrid — Frente a las continuas críticas del PCE, el líder socialista Felipe González hizo un llamamiento

a la racionalidad para que no se desvirtúe el verdadero contenido del proyecto de ley del Estatuto de los

Trabajadores.

El secretario general del PSOE mantuvo la tesis de que es una garantía para los trabajadores el hecho de

que el ejercicio del derecho de huelga sea una de las causas de suspensión del contrato.

Explicó que si el contrato no puede quedar en suspenso durante una huelga cuya responsabilidad es del

empresario, éste podrá tener la capacidad de convertir las faltas de los trabajadores en injustificadas,

cerrándose la posibilidad de negociar el dinero que los trabajadores dejarán de percibir durante la huelga.

El ministro de Trabajo intervino brevemente para afirmar que Felipe González había respondido

adecuadamente al PCE. Precisó las críticas que, sin embargo, hizo Felipe González en relación a que el

cierre legal de la empresa sea también causa de extinción de contrato. El líder del PSOE valoró esto como

una manera de introducir subrepticiamente el cierre patronal.

Rafael Calvo Ortega dijo que el cierre legal de la empresa está vigente y hasta que no se regule específi-

camente en una ley, tal como propusieron los socialistas en su día, se contemplará de manera provisional

entre las causas de extinción del contrato.

Críticas de Camacho

Felipe González también salió al paso de las críticas comunistas negando rotundamente que el Estatuto

consagre la flexibilidad de las plantillas. Aseguró que los expedientes de regulación de empleo estará con-

templado a partir de ahora con muchas más garantías.

Esta última precisión la hizo el secretario general del PSOE a raíz de la defensa de una enmienda de

Marcelino Camacho al artículo que regula la extinción del contrato por causas tecnológicas o económicas

y de fuerza mayor.

El líder de CC 00 y diputado del PCE afirmó que este artículo, el 49, es un arma en manos del empresario

para reducir las plantillas y facilitar el despido. Aseguró que son excesivas las facultades de la autoridad

laboral en esta materia, reduciendo la intervención de los sindicatos y que las indemnizaciones en caso de

despido por las citadas causas son insignificantes.

El diputado socialista y dirigentes de UGT Manuel Chávez, se habla opuesto a la enmienda del PCE,

aclarando que este grupo no se oponía a que se contemplen las causas tecnológicas y económicas para

extinguir los contratos, sino que proponía su fórmula particular al no aceptar la del texto de la comisión

producto del acuerdo UGT-CEOE. Afirmó que defendería este texto por ser mejor para los trabajadores

que el propuesto por el PCE.

Disputa sobre el pacto CEOE-UGT

Chávez argumentó que los expedientes de crisis proliferan actualmente, por lo que no se pueden decir que

se introducen con el Estatuto. Tras señalar que son una realidad laboral que desborda a las leyes, dijo que

ahora se establecen las máximas garantías en su tramitación.

El representante del PSOE manifestó que se trata de evitar que haya extinción de contratos por causas

fraudulentas y lo que se hace es acotarlo a determinadas causas, aumentándose los controles para garan-

tizar los intereses de los trabajadores.

Riplicó Marcelino Camacho señalando que los empresarios vienen batallando por legalizar la flexibilidad

de plantilla y si han llegado a un acuerdo con UGT en este tema, «no creemos en ese acuerdo».

Este concepto expuesto por el líder de CC OO motivó un debate en torno al acuerdo suscrito por el sin-

dicato socialista y la mayor organización empresarial del país (CEOE), debate en el que intervinieron los

dos máximos dirigentes de la izquierda.

Felipe González precisó que no tienen por qué ser contradictorios los intereses de los trabajadores con los

intereses generales del país. Añadió que no se negociaría nunca con los empresarios si fuera nocivo para

los trabajadores, «tampoco se puede decir —agregó— que los acuerdos son malos cuando negocia una

central y son buenos cuando negocia otra determinada central sindical».

Tras apelar a la armonía laboral, el secretario general del PSOE advirtió que «no haya interpretaciones

torcidas, porque daremos la respuesta adecuada dentro y fuera de esta Cámara».

Santiago Carrillo intervino a continuación para precisar que el PCE no se opone a los compromisos entre

empresarios y trabajadores. Afirmó que «se abren compuertas» al despido, y tras sañalar que no ponen en

duda la legitimidad de quien quiera negociar. Carrillo dijo: «Hay compromisos y compromisos, y

algunos son desfavorables para los trabajadores.»

Negociación fracasada

Precisamente el debate había estado precedido por el fracaso de negociaciones entre el Gobierno y el

PCE, según declararon ambas partes, en base a los acuerdos UGT-CEOE.

A esa reunión, celebrada por la mañana, habían asistido el ministro de Trabajo, Rafael Calvo Ortega; el

subsecretario, Gerardo Sánchez Arguindey, y el jefe del Gabinete de ministro, Pedro Luis Gomis; por

parte comunista asistieron los diputados Jordi Solé Tura y José Luis Alonso, así como el secretario del

grupo parlamentario, Enrique Curiel.

Los comunistas pretendían modificar el texto para fortalecer los comités de empresa frente a las secciones

sindicales de cara a la negociación de los conve nios colectivos.

Los representantes del Gobierno argumentaron que no estaban autorizados para alterar los acuerdos UGT-

CEOE.

Durante el debate de ayer a los comunistas les fueron aceptadas algunas enmiendas. El Gobierno afirma

que es receptivo a mejorar el texto sin modificar sus aspectos fundamentales, tesis compartida por el

PSOE. Coinciden en tratar de conseguir el aumento del empleo y en fortalecer los sindicatos como

objetivos fundamentales del Estatuto.

Marcelino Camacho se quejó de que se pretenda potenciar el sindicalismo desde arriba y no desde la base.

También reprochó que se trate de aplicar la guillotina parlamentaria reduciendo el tiempo del debate. El

presidente del Congreso, Landelino Lavilla, aclaró que la Junta de Portavoces había acordado reordenar el

debate, para agilizarlo, agrupándose la defensa de enmiendas similares. Se trata de dictaminar hoy la

totalidad del proyecto de ley por lo que ayer la discusión se prolongó hasta medianoche.

Entre las enmiendas aceptadas al PCE destaca la defendida por Eulalia Vin-tró, por la que en caso de

parto, la suspensión del contrato tendrá una duración máxima de catorce semanas a opción de la

interesada. El texto de la comisión establecía ese plazo en seis semanas antes del parto y ocho después del

mismo.

 

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