El Estatuto del Trabajador obliga a negociar     
 
 Diario 16.    22/12/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

£1 Estatuto del Trabajador obliga a negociar

Madrid - El Estatuto del. Trabajador aprobado el jueves por el Parlamento obliga al empresario a

negociar, a diferencia del Estatuto vigente hasta ahora, ya que suprime la figura del laudo arbitral, que

resolvía las situaciones en las que las partes no llegaban a un acuerdo, o simplemente no deseaban

dialogar.

El nuevo Estatuto presenta, además, numerosas novedades con respecto a la legislación vigente, y muchos

de estos cambios representan ventajas para los trabajadores.

Así, se potencia la formación profesional y cultural, y se protege al menor, al disponer que el ingreso en

el mundo del trabajo no se efectúe hasta los dieciséis años, es decir, más tarde de lo que ahora se hace, y

que ningún trabajador pus-da hacer horas extraordinarias hasta que no haya cumplido los dieciocho años.

La jornada máxima queda reducida en una o dos horas semanales, según se trate de jornada partida o

continuada, en tanto que se reduce el número de horas extraordinarias, y se incrementa su remuneración

en un 25 por 100 como mínimo.

La licencia con sueldo por matrimonio pasa de diez a quince días naturales, y las vacaciones, de veintiún

a veintitrés días naturales, o hasta un mes, como mínimo, para los menores de dieciocho años y los

mayores de sesenta.

Él derecho de excedencia voluntaria se ha ampliado, puesto que ahora es exigióle desde que el trabajador

cumple un año de antigüedad en la empresa, en tanto que antes se requerían dos. Además, se otorga la

posibilidad de excedencia para los trabajadores que desempeñan c argos sindicales, con reserva del puesto

de trabajo, si las funciones que desempeñan son de ámbito provincial o superior.

El derecho a la excedencia puede adaptarse a las situaciones concretas de los trabajadores, ya que el

Estatuto permite su extensión a otros supuestos acordados en convenio colectivo.

Extinción del contrato

El Estatuto refuerza considerablemente las garantías de los trabajadores frente a la extinción del contrato

laboral por causas objetivas, ya que, el empresario no podrá alegar como causa extintiva la ineptitud

existente durante el periodo de prueba ya superado.

Por otra parte, se ofrece la posibilidad de cursos de reconversión, en los supuestos de inadaptación a los

cambios técnicos, con abono del salario durante el curso. La inasistencia al trabajo no opera

automáticamente, sino que es preciso que opere un absentismo superior al 5 por 100 del total de la

plantilla.

En cuanto a la extinción del contrato de trabajo por causas tecnológicas o económicas, como son los

expedientes de regulación de empleo, se han mejorado notablemente las garantías de veracidad del

procedimiento, de la estabilidad de los puestos de trabajo y de la participación de los trabajadores. La

regulación no puede decretarse sin que se abra un periodo previo de consultas importantes garantías para

la conservación del patrimonio de Ja empresa mientras se tramita el expediente.

Una novedad importante, en esté sentido, es que, cuando la extinción vaya a afectar a más del 50 por 100

de los trabajadores, hay una información obligada por parte del empresario a los trabajadores y a la

autoridad competente sobre la venta de bienes de la empresa que no constituyan un tráfico normal de la

misma.

En el supuesto de venta judicial de la empresa, hay continuidad de las relaciones laborales. Las

indemnizaciones por despido se han incrementado de quince días de salario, en total, a veinte días por

año, como mínimo. Y existe una intervención de un censor jurado de cuentas sobre los datos aportados

por la empresa.

En el supuesto de despido disciplinario, se han reducido las causas a seis circunstancias, de las once que

anteriormente existían, y se ha establecido la garantía de percibo de los salarios de tramitación a cargo del

Estado, a partir de los sesenta días de tramitación del pleito.

Comités de empresa

Los comités de empresa no estarán presididos por el empresario, como lo estaban los antiguos jurados. La

nueva reglamentación sanciona de manera evidente la independencia del comité, que adquiere un carácter

verdaderamente representativo de Jos intereses de los trabajadores en la empresa.

Sus funciones han quedado potenciadas de manera rotunda, y sus funciones ampliadas, puesto que no sólo

tiene el derecho, obligado para el empresario, de recibir información sobre la marcha de la empresa, sino

que debe informar, con carácter previo a la ejecución, en todas las decisiones importantes de la empresa,

como son el sistema de primas, reducción de jornada, organización del trabajo, fusión de la empresa,

etcétera.

En el marco de la reglamentación anterior, el jurado de empresa únicamente recibía información o

era consultado en estos mismos supuestos.

También se ha otorgado al comité la impártante competencia, que antes no tenía, de conocer los modelos

de contrato de trabajo y los finiquitos, con la consiguiente garantía que esto representa para los

trabajadores.

Negociación colectiva

Se ha ampliado a 75 el número máximo de miembros del comité en la empresa de más de mil traba-

jadores, que antes era sólo de cuarenta y ocho.

Asimismo, ss otorga autonomía a los miembros del comité para que las horas pagadas de actividad

sindical puedan concentrarse en algunos de ellos, y a las partes, para que puedan pactar por convenio

colectivo la constitución y funcionamiento de comités intercentro.

La reforma ha sido radical por lo que se refiere a la negociación colectiva, puesto que se ha eliminado

todo intervencionismo, para elevar la contratación colectiva, amplia de contenido y libre de

funcionamiento, a la categoría de principio rector del sistema de relaciones laborales.

CNT rechaza el Estatuto

El comité regional de Cataluña de CNT ha hecho público un comunicado en el que rechaza y denuncia el

Estatuto del Trabajador, a la vez que anuncia que no reconocerá ningún pacto o convenio hecho sin

participación de los trabajadores. La CNT se ratifica y reafirma en sus metidos tradicionales, como son el

boicot y la acción directa.

 

< Volver