Autor: Fernández-Rúa Plasencia, José María . 
 Rejuvenecimiento de las FAS (I). 
 El Ejército no hubiera permitido un proyecto perjudicial para la institución     
 
 ABC.    19/09/1981.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

MARTES 19-5-81

NACIONAL

Tteftivenecimiento de las FAS (I)

El Ejército no hubiera permitido un proyecto perjudicial para la institución

MADRID (José María Fernández-Rúa). «Si queremos rejuvenecer las Fuerzas Armadas; mejorarlas y

hacerlas eficientes, esto costará dinero, .aunque se trata de que la relación coste-eficacia sea aceptable

para la nación. Además, hay que dejar bien claro que si el texto hubiera sido dañino el Ejército se hubiera

echado encima del ministro de Defensa.» En estos términos se expresaron varios portavoces del

Ministerio de Defensa en la reunión restringida con periodistas, que celebraron ayer tarde, para explicar el

alcance del proyecto de ley de creación de la Reserva Activa y fijación de las edades de retiro para el

personal militar profesional, aprobado por el Pleno del Congreso de los Diputados la pasada semana.

Este texto —que aún tiene que ser dictaminado por el Senado y ser publicado en el «B.O.E.» para su

aprobación definitiva—, junto con los proyectos de Clasificación de mandos y ascensos en régimen

ordinario para los militares de carrera del Ejército de Tierra y el de Reorganización de las Escalas

Especial y Básica, también de Tierra, configuran el rejuvenecimiento de las Fuerzas Armadas españolas.

Uno de los puntos más controvertidos por ciertos sectores es el que contempla el articuló cuarto del

proyecto, ley de Reserva Activa. Dice, entre otras cosas, que «por decisión del ministro de Defensa,

previo informe del Consejo Superior correspondiente, o de éste, previo informe de la Junta de

Clasificación, en los términos que el ministro le delegue», se producirá el pase a la situación de Reserva

Activa.

Este artículo está complementado —según se explicó ayer, por el artículo séptimo del texto, en su

apartado .primero: «El pase a la situación de Reserva Activa al que se refiere el apartado d) del artículo

cuarto será de aplicación en aquellos casos en que exista insuficiencia de facultades psicofísicas o

profesionales, y en los términos y con las garantías que se determinan en las normas de desarrollo de esta

ley.»

En este puntó, los portavoces autorizados del Ministerio de Defensa anunciaron que el

titular de esta cartera «no puede actuar arbitrariamente», como se ha dicho en algún periódico.

EL GENERAL ARAMENDI PARTICIPO EN LA REDACCIÓN

La muerte del general Aramendi —subrayó uno de los portavoces de Defensa— fue un accidente y lo será

así mientras no haya constancia del hecho contrario. «No hubo testigos presenciales ni hay papeles

escritos. En definitiva —añadió—, no hay constancia de que pudiera ser otra la causa de su muerte.» El

general Aramendi había participado en la elaboración del borrador de este texto, dentro de la Comisión

Interejércitos de Personal (CIPER). La citada Comisión recogió los trabajos que de forma individual se

habían iniciado años antes en cada uno de los Ejércitos.

«íbamos a llegar al envejecimiento total en el Ejército español», continuaron explicando los portavoces de

Defensa. Los trabajos comenzaron en los años cincuenta. Luego se reanudaron en 1962 para,

posteriormente, en el bienio 1967-77 estudiarse los modelos de carrera por profesores de la Escuela de

Estado Mayor.

En otro momento de la reunión, se dijo que el conjunto de los tres proyectos de ley mencionados al inicio

de esta infirmación, anteproyectos y borradores, responde a la idea genérica de que cada puesto esté

ocupado por el hombre adecuado durante el tiempo necesario, lo que puede llevar consigo ese

rejuvenecimiento de las Fuerzas Armadas «que es una consecuencia y nunca un fin en sí mismo»,

matizaron.

Explicaron igualmente que esta idea hace necesaria la ruptura con el sistema rígido de ascensos por

riguroso escalafón, la racionalización en la adjudicación de destinos y la apertura de posibilidades de

promoción, entre otras cosas. El Ministerio dé Defensa busca una solución en la que, sin perder de vista el

objetivo, se compagine la necesidad de que la institución militar siga siendo eficaz y no se cause a sus

componentes graves daños en sus legítimas aspiraciones, tanto en los aspectos morales como en los

profesionales.

COSTE ECONÓMICO

Después de una pormenorizada exposición, por parte de uno de los portavoces, sobre la elaboración de los

numerosos borradores realizados antes de que el texto de la Reserva Activa fuese remitida por el

Gobierno al Parlamento, se afirmó que «no nos ha iluminado, ni lo más mínimo, la ley de Azaña».

En torno a la progresividad en la adopción de las edades de pase a la Reserva Activa,

en el proyecto de ley figura un plazo de tran-sitoriedad máximo de seis años, para pasar desde las actuales

edades de retiro o cese en la actividad plena, en el caso de las Armas, a las de pase a la Reserva Activa.

La creación de esta situación de Reserva Activa tiene, como es lógico, una repercusión presupuestaria que

los portavoces de Defensa calificaron de tolerable. El aumento del gasto en el Ministerio de Defensa

queda en parte compensado con la minoración que se produce en clases pasivas, al retrasarse las edades

de retiro. En los cinco primeros años el aumento del gasto es inferior al dos por ciento de los gastos de

personal. En el momento máximo, dentro de diez o doce años, a contar desde el momento en que entre en

vigor |a ley, supondrá un coste equivalente al dos por ciento de los gastos del personal del Ministerio de

Defensa.

CLASIFICACIÓN DE MANDOS Y ASCENSOS

De otro lado, y referente a los proyectos de ley de Clasificación de mandos y de.ascensos y

Reorganización de las Escalas Especial y Básica del Ejército de Tierra —en el primero de ellos la

Ponencia de la Comisión de Defensa del Congreso ya tiene redactado el informe correspondiente, y sobre

el segundo se reunirá en esta semana-—, hay que señalar que tras ellos se remitirán al Parlamento otros

dos proyectos —relativo a la Escala de Complemento y sobre Suboficiales del Ejército del Aire—, a los

qué seguirán otros hasta que se haya completado una revisión de todos los aspectos relativos al personal

de las Fuerzas Armadas.

En el proyecto de Clasificación de mandos y ascensos del Ejército de Tierra se crea la Junta de

Clasificación de Mandos como órgano de trabajo del Consejo Superior del Ejército. Este modelo existe ya

en la Armada y eri.el Ejército del Aire.

 

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