Autor: Silva Vidal, Miguel. 
   Recuperar la ilusión     
 
 Diario 16.    23/05/1981.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

23-mayo-81/OÍario16

MIGUEL SILVA VIDAL

Capitán de Ingenieros

Recuperar la ilusión

Frente a quienes hablan de posibles discrepancias en el seno de los cuadros profesionales de las Fuerzas

Armadas, el capitán Silva afirma que viene «observando una coincidencia muy notable en los temas

fundamentales, como el acuerdo prácticamente unánime de que nuestros Ejércitos necesitan un

reforzamiento de la autoridad, una disciplina ^onsciente que nos lleve al más escrupuloso cumplimiento

de la legalidad vigente y de las órdenes de nuestros jefes y la recuperación de la ilusión en nuestra tarea

profesional».

Respecto al reforzamiento de la autoridad y la disciplina no es necesario ningún planteamiento teórico

nuevo, sino que cada uno asuma y ejercite la responsabilidad que le, corresponda con arreglo a lo

dispuesto en la Constitución, en las Reales Ordenanzas y en las demás disposiciones legales.

En cuanto a recuperar la ilusión, me parece que lo mejor sería enlazar con el programa del entonces

ministro de Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, que en septiembre de 1977 nos marcó un

camino a seguir.

Recordemos que por aquellas fechas, superadas las dificultades de la primera fase de la reforma política y

de las primeras elecciones, muchos militares, como tantos otros españoles en sus propios campos de

actuación, nos sentimos llamados a colaborar en la tarea que se nos anunciaba como «... una obra

atractiva, estimulante y capaz de devolver ilusiones y esperanzas a todos los que vestimos el uniforme

militar...».

Tomando el hilo conductor de aquel mensaje hagamos el esfuerzo de recuperar esa ilusión y,

abandonando toda retórica, convirtamos en realidad lo que en el Informe 1/77, al que vengo haciendo

referencia, se señalaba.

Los objetivos

— Determinar definitivamente el objetivo de fuerza incluido en el Plan Estratégico Conjunto,

consecuencia de la política de defensa y su derivada política militar, diseñadas por el Gobierno.

— Considerar los aspectos que guarden relación con la posibilidad en su día, y previo debate

parlamentario, de nuestra integración en la OTAN.

— Conseguir una estructura del Ministerio de Defensa que asegure la máxima eficacia y reduzca

la burocracia; elaborar una ley de Plantillas en el Ejército de Tierra y reconsiderar, si procede, las de

Marina y Aire.

— Impulsar la actualización de doctrinas y reglamentos; potenciar ,1a descentralización en la ejecución

de los planes de instrucción y adiestramiento de las unidades y fomentar el constante quehacer de éstas.

— Actuar en el área de personal sobre la moral y disciplina; sobre lo que afecta a la Seguridad Social

de las Fuerzas Armadas y sobre la enseñanza militar, apoyada en una sólida formación humanística y

social. Conseguir el rejuvenecimiento progresivo y sensible de los cuadros de mando.

- Lograr esa doble corriente informativa que necesariamente debe circular permanentemente a través de

todos los escalones de la línea de mando.

— En el campo de la logística, crear un organismo de alto nivel que tenga como funciones y

responsabilidades las relacionadas con el armamento, material e infraestructura; acometer en el área de

la logística de campaña la racionalización funcional de los servicios y la integración de aquellos

que puedan ser comunes a los tres Ejércitos.

Niveles de exigencia

Dos niveles de exigencia parece oportuno plantear para que se pueda culminar este sugestivo proyecto;

uno, el del desarrolló legal por medio de la promulgación de la oportuna normativa y otro,el del

compromiso compartido por todos los miembros de las Fuerzas Armadas de llevar a nuestra vida diaria el

espíritu de este proceso reformador.

En cuanto al primero, me conformaría con que se cumplieran, en los dos años que quedan antes de las

próximas elecciones, los compromisos adquiridos por el Gobierno y las disposiciones de diversas leyes

aprobadas por las Cortes, que en apretada síntesis voy a citar:

- De la ley 85/78: Desarrollo de la ley de Reales

Ordenanzas para adecuar a los principios generales en ella establecidos las normas de vida de las

unidades militares y el ejercicio de los deberes y derechos individuales.

- Del Informe 1/79: La determinación del Objetivo de Fuerza Conjunto con el que se pretende establecer

cuáles serán nuestras Fuerzas Armadas para la década de los 80.

- Del Informe 1/80:. En desarrollo de la ley Orgánica 6/80, la elaboración de las siguientes leyes: Año

1981.— Ley de la Organización de la Defensa Nacional; ley de la Organización Militar; reforma de la ley

del Servicio Militar y reforma de. la ley de Movilización Nacional. -Primer semestre de 1982.— Ley

por la que se fijan las normas para la enseñanza militar; ley de potenciación de industrias de interés

para la Defensa y ley de participación de la mujer en la Defensa Nacional. Asimismo, en

colaboración con el Ministerio del Interior, el proyecto de ley de Defensa Civil.

— De la ley Orgánica 6/80: El desarrollo del artículo 26 por el que las escalas, régimen de ascensos,

recompensas, sistemas de ingreso y retiro y empleo de los miembros de las Fuerzas Armadas se

regularán por ley.

— De la ley Orgánica 9/80: La redacción de un nuevo Código de Justicia Militar y la presentación

a las Cortes en este año de un proyecto de ley que establezca los principios fundamentales del régimen

disciplinario en los Ejércitos.

— De la proposición de ley Orgánica de Libertades Públicas y Amparo Judicial: Admitida a trámite en

el Senado, la obligación según se señala en una disposición adicional de dictar una ley específica

complementaria de aplicación a los miembros de las Fuerzas e Institutos Armados.

Una de las condiciones para que el sistema democrático se consolide y gane el respeto de todos es que el

poder ejecutivo cumpla sus compromisos, entre ellos el de llevar a buen puerto la ambiciosa tarea

planteada. En esta línea estoy seguro de que todos los militares, eliminando cualquier reticencia que

pudiera persistir, responderíamos a la llamada que, desde planteamientos firmes y claros, se nos hiciera

para conseguir entre todos revitalizar la Institución a la que hemos entregado nuestra vida.

 

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