Autor: Gutiérrez, José Luis. 
   Fuerzas Armadas     
 
 Diario 16.    29/05/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

GRITOS Y SUSURROS

José Luis Gutiérrez

Fuerzas Armadas

SE acerca el Día de las Fuerzas Armadas en Barcelona, con las oficinas del rumor sembrando

tempestades por doquier. Y en medio de todo, Jordi Pujol aguantando el tipo con un estilo y una presencia

encomiables. Genio y figura. Parece que Jordi siente una cierta debilidad por el mundo castrense, como si

añorara sus años de «mili». Acudió a Madrid a la jura de bandera de su hijo, está teniendo un notable

protagonismo en los actos previstos —como el intercambio de banderas con el teniente general Alfaro

Arregui— y hasta ha concedido una interesante entrevista a la publicación militar «Reconquista», en la

que señala, entre otras cosas, que «el homenaje a la bandera, a título personal, lo percibo con un profundo

respeto al símbolo de esta España justa, moderna y progresiva a que todos aspiramos...» Después, Jordi va

a ofrecer una representación de ópera en el mítico Liceo barcelonés.

De todas formas, la Semana de las Fuerzas Armadas de este año en1 Barcelona esté obteniendo un éxito

tan clamoroso que nadie se hubiera imaginado. Cabe felicitar, además de al capitán general Arozarena, a

dos de los principales organizadores, el teniente coronel López de Sepúlveda --que, como consecuencia

del intensísimo trabajo, producido por tan complejo montaje, ha tenido que ser ingresado en un hospital—

y el comandante Gimbernat.

Los organizadores esperan, por otra parte, que en el homenaje a la bandera de mañana, la participación

sea multitudinaria y clamorosa.

El efecto desdramatizador de estos actos es importantísimo, sobre todo cuando el país ha vivido

acontecimientos tan tensos como los de nuestro más reciente pasado. Y en esta misma línea se inscribe la

presencia de Carlos Garaicoechea en Vitoria en el acto de jura de bandera, aunque en algún que otro

sector de su partido torcieron ligeramente el gesto.

Jf^ í otro día, por un error en el uso de un tiempo £~f verbal, aparecido en primera página de DIARIO 16,

algunos parlamentarios montaron en cólera, y hasta pensaron en producir un comunicado contra este

periódico. Concretamente, un diputado del PSOE surcaba los pasillos, entre alaridos y aspavientos, como

una de esas enlutadas plañideras gre-cochipriotas, pidiendo sangre. Y, sin embargo, aparte de que yo no

les pago un sueldo a sus señorías para que se ocupen más del cicero y eltipómetro que de las

proposiciones de ley y de la grave situación que vive el país, deberían saber que eso ocurre en las mejores

familias. Hace poco un conocido periódico repitió dos días el mismo editorial, y asimismo, un respetado

diario madrileño, tituló a toda página una crónica taurina con el recado personal del periodista a un

amigúete. Hubo sonrisas y nadie se rasgó las vestiduras. De modo que relax, señorías, relax...

 

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