Autor: Urbano, Pilar. 
   El túnel     
 
 ABC.    29/05/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Hilo directo

El túnel

Pedían tres cosas: ia liberación de Tejero, Torres Rojas, Mas y San Martín. Un avión para huir ellos

mismos. Y un plazo de setenta y dos horas. Según el presidente del Gobierno, jugaron a la «simulación»,

«fingiendo un comportamiento militar y haciendo creer que eran guardias civiles», según el cajero del

Banco Central, «simularon» también «ser más de los qué eran, cambiando de vez en cuando de

indumentaria y de situación». Existen fuertes sospechas deque la «simulación» afectaba también a los

objetivos. Y acaso sea «simulado» el fantasmal «Antonio Luis» de Perpignan. ¿Qué querían, realmente,

de !as tres cosas que pidieron? Y aquí se abre la margarita de las muchas hipótesis.

• Hipótesis «liberar a Tejero». Parece decaída. Era de esperar, como ocurrió, que unos militares que

hacen del honor su código de vida, rechacen con energía una libertad de fuga vergonzante, arrancada con

violencia terrorista.

Hipótesis «liberarse a sí mismos». Creo que el propio Rosón |a da por buena, .en principio. Los

secuestradores son «gente que conoce a fondo la técnica del atraco», con densos currí culum de

delincuencia. Podían esperar que el Gobierno, sometido a un acoso tensó y largo, cediese al fin y les

facilitase la fuga aérea para salvar 263 vidas humanas.

Hipótesis «72 horas». A ésta se acogen muchos espabilados analistas def 23-M. Los secuestradores

podían pretender, y aquí brilla su más audaz simulación, acaparar en el asalto no sólo la atención

nacional, sino la concentración de contingentes policiales, para, en ese mismo tiempo, llevar a cabo algún

preparativo de más importancia «fác-tica», en otro lugar de la misma ciudad. Y es erí este punto donde

aparece la historia de| túnel, con su nueva baraja de «posibles»: que el túnel tuviera que llegar hasta la

Diagonal, o muy cerca, para desde allí provocar mañana una explosión... carnicera o tan sólo asustadora.

Para excavarlo necesitaban tiempo, tiempo sin sobresaltos en la «faena». Que el túnel fuese un «zulo»,

refugio subterráneo para hombres, armas y municiones, relacionado o no con la presencia del Rey en la

gran parada militar de "mañana. Que el túnel...

• Pero hay un hecho irreversible: el íú.net está..., y se ha conocido. ¿No es extraño que unos asaltantes

duros en el careo policial* tardos para hablar, contradictorios en sus declaraciones..., hayan soltado la

prenda del inmueble donde nacía el túnel? Se diría que... querían mostrarlo.

• El túnel, sin explosivos, con cinco cubos, cinco rollos de cuerda, cinco pares de zapatillas y cinco

picos..., ya ha cumplido su misión «asustadora» y «crispadura» de un ambiente, y justo en las vísperas del

viaje regio y de la celebración de las Fuerzas Armadas. El túnel ya ha atemorizado. Ahora, la gran

preocupación del Gobierno, del Ejército, de los partidos políticos y del mismísimo presidente de !a

Generalidad es la ausencia, la abstención, el desánimo popular, el miedo que encierra en casa «a verlo en

la tele», ítem más, cuanto que la .barcelonía de asfalto no es ni muy amiga de echarse a las calles ni muy

fervorosa en sus sentimientos militares.

Esta -cita festiva de las FAS en Barcelona-81 responde a un «planning» que en su día trazara Gutiérrez

Mellado. Y es impprtante. Después del 23-F y del 23-M, yo diría que decisiva. Cataluña tiene que saber, y

pronunciarlo con su presencia popular, que sólo en Democracia es posible que tos Ejércitos y la Policía

sean del pueblo.—Pitar-URBANO.

 

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