Día de las Fuerzas Armadas. Así podría actuar el Ejército dentro de protección civil si fuese nacesario.. 
 Operación Rebeco. Objetivo: Salvar Canfranc     
 
 Diario 16.    30/05/1981.  Página: 14-15. Páginas: 2. Párrafos: 29. 

DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS

30-mayo-81 /Diario 16

Así podría actuar el Ejército dentro de la protección civil si fuese necesario

Esto pudo suceder. De hecho, la protección civil ahora en vías de auge en nuestro país, vendrá a coordinar

las acciones en caso de accidente o catástrofe de las Fuerzas Armadas, actuaciones que se vienen

repitiendo desde siempre. Esta vertiente ciudadana de nuestros Ejércitos, poco conocida por la opinión

publica, es la que queremos exponer en estas páginas a través de un supuesto en el que se observa la

participación de organismos civiles y militares de dos países: España y Francia.

La protección civil coordinó la actuación de la Guardia Civil, las COES y la Brigada de Alta Montaña

Una catástrofe ferroviaria movilizó las tropas de la V Región y las Fuerzas Aeromóviles del Ejército

Bartolomé Beltrán

Treinta y uno de julio. . Viernes. Se acaba un caluroso mes y empiezan con agosto unas deseadas

vacaciones para todos los viajeros que salieron de París con destino a Zaragoza. Son las seis de la mañana

de un día abierto a la esperanza incontrolada del nerviosismo matutino de emigrantes que vuelven a casa,

turistas franceses que eligieron España para sus vacaciones, algunos estudiantes pintorescos que pueblan

los trenes en etapas veraniegas.

En pleno cruce de fronteras en un puente recién construido por culminación de unas obras conjuntas entre

los Gobiernos de España y Francia, tuvo lugar el accidente.

Esta vez no fue eí error humano ni la irresponsabilidad, fue la propia naturaleza que no respetó el paso al

fondo de una ladera de más de mil metros de altura del tren Ter que acababa de pisar tierra española.

Con un total de seiscientos cincuenta y tres evacuados (653), es el balance del accidente ocurrido a las

6,05 horas en el kilómetro 37,120 de la vía férrea Tou-louse-Zaragoza, entre las estaciones de .Pau y

Canfranc, cuando ei tren coli-sionó con un alud de rocas cali/as que se estaban despeñando a su paso por

la zona conocida por el nombre de Los Arammes. El choque frontal entre la primera unidad del Ter, que

quedó incrustada y cubierta por las rocas, ocasionó las principales víctimas mientras que los vagones

posteriores permanecían intactos. No obstante, el convoy quedó convertido en un zig-zag de hierros y

materiales diversos que aprisionaban a personas heridas y conmocio-nadas.

El estruendo puso sobre

aviso a una pareja de tráfico de la Guardia Civil, que por iniciativa de su cabo primero volvió sobre el

terreno recorrido con anterioridad para comprobar lo ocurrido.

La comunicación

Mientras, en el lugar de autos el guardia civil Antonio Sánchez y un campesino del lugar únicos

habitantes de aquella terrible soledad ayudaban a salir a ios supervivientes Entre tanto las cadenas de

comunicaciones entre las autoridades responsables comenzaron su curso implacable, el teniente.coronel al

mando de la Comandancia, dispuso antes de salir para el lugar del siniestro, informar al coronel del

Tercio en Zaragoza, además de ponerse a las órdenes del gobernador civil de Huesca, .máxima autoridad

para la coordinación de los esfuerzos de la Defensa y Protección Civil.

A las 6,25 sonaba el teléfono en el palacio de la Moncloa, hasta dos chirriaban a la vez. Era el ministro

del Interior, en el primero quien había sido informado por el director general de Protección Civil, el otro

aparato es contestado por un oficial de seguridad quien debe ponerse a las órdenes del ministro de

Defensa mientras le ruega espere un segundo para pasarle su llamada al presidente.

En el lugar del accidente las cosas se empezaban a encauzar al tiempo que llegaban los primeros efectivos

dispuestos por el jefe de Protección Civil de la provincia, el gobernador civil gue al filo de las 6,30 de la

mañana centraba los hechos con su secretario de Protección Civil, hablaba telefónicamente con el

comandante militar de Jaca, cargo que recaía sobre el oficial general más antiguo de la plaza, el general

jefe de la Brigada de Alta Montaña.

Los hombres de la Brigada, las «boinas verdes» de aquellos lugares fueron los primeros en llegar. El jefe

de Estado Mayor de la Bri-.gada de Alta Montaña, inicia recibiendo órdenes de su general las

disposiciones necesarias para que su tercera sección ¡táctica y operativa en caso de guerra) se convierta en

verdadero centro de movilización de fuerzas, mientras que los recursos logísticos son reclutados por el

jefe de la cuarta sección de Estado Mayor, ambas inician así el movímiento de hombres y disponibilidad

de los recursos.

El general de la Escuela de Alta Montaña y de Operaciones Especiales da las órdenes oportunas para

acudir con sus efectivos al lugar del siniestro. Pronto se incorporan en las cercanías del alud las Unidades

de Instrucción, Ingenieros y las Cías de Cazadores. A la vez, él jefe de Protección Civil de Huesca

circulaba velozmente en su vehículo oficial; eran 90 kilómetros entre Jaca y Huesca que se debían

recorrer con la mayor celeridad. Detrás del convoy militar que formaban unidades del Grupo Logístico

desplazado en Huesca y dependiente del ´Cuartel General de la Brigada de Jaca.

Al frente del convoy, su teniente coronel, que antes de salir dispuso las unidades a emplear con el jefe de

Estado Mayor de la Brigada. Detrás, tres compañías, una de Intendencia, otra de Automóviles y otra de

Sanidad.

El rescate

Las 7,30 de la mañana, el Rey se interesaba momentos antes por el terrible suceso en conversación con el

presidente - del. Gobierno. En esos mismos instantes una Cía de la Guardia Civil, unidades del

Regimiento Galicia 64, tanto el batallón de Jaca como el que tuvo que recorrer 18 kilómetros desde

Sabiñánigo, se encontraban a pie de tren rescatando heridos y cargando ambulancias de los viajeros que

más accesibles se encontraban al rescate. El teniente médico del Regimiento Galicia practicaba las

primeras inmovilizaciones y ponía a los traumatizados en condiciones de evacuación.

El jefe local de Protección Civil de Jaca recibía en mitad de la explanada, dantesca de lamentos y heridos,

al gobernador civilde Huesca, que tomaba en ese instante el mando de las operaciones. En Jaca se

recibían los primeros accidentados, las ambulancias paraban en la puerta de la Clínica Militar de Jaca,

donde un capitán médico cirujano y el médico de plaza ponían en condiciones a los heridos, que seguían

para Huesca con el propósito de llegar cuanto antes a la Residencia de la Seguridad Social. Algunos

debían permanecer ingresados en la pequeña clínica castrense.

Una sección de transmisiones del Grupo Logístico enlazaba con los primeros helicópteros, tres unidades

aparecieron en la explanada, rápidamente cargaron sus seis camillas con la disposición del oficial médico

que dirigía sus acciones en el puesto de carga de ambulancias. Allí con revisiones rápidas de torniquetes,

apositos y fracturas, se descartaban los moribundos para que los que se a evacuaban llegaran rápidamente

a la clínica militar de Jaca, que actuaba como Equipo Quirúrgico Avanzado. Otros proseguían hacia la

residencia de la Seguridad Social de Huesca. Pero a ninguno le faltaba su ficha de evacuación, tan

importante en estos casos.

Los primeros helicópteros medios que levantaron el vuelo hacia-el.helipuerto del Hospital Militar de

Zaragoza, lo hicieron sobre las 10,20 horas. En Zaragoza los Equipos-Médico-Quirúrgicos del Hospital

Militar estaban avisados, aunque no era preciso, la cadena SER y Radio Nacional de España

interrumpieron sus programas para que los equipos móviles narraran los hechos. En esta ocasión un

informador en cada uno de los centros de evacuación relataba los acontecimientos que servían como

prueba de los movimientos que se producían al escalón siguiente. La cadena de eva-.cuación e

informativa se superponía indivisiblemente.

Cooperación

El embajador de Francia en Madrid, enterado por Radio Nacional, se puso en contacto con el palacio de la

Moncloa. Conocida la situación y las víctimas franco-españolas en zona fronteriza, pudo informar al

propio presidente de la República, Frangois Mitterrand, quien deseaba conocer el alcance de los hechos.

Automáticamente, el prefecto de zona estaba al tanto de la situación al otro lado de la frontera y

coordinaba las acciones de Defensa Civil para que la infraestructura..^ los recursos fuera bien utilizada a

nivel local donde el prefecto local (jefe de Protección Civil) recibía órdenes respecto a los planes y

medidas que el secretario general del prefecto de zona le dictaba.

La zona del Sudoeste, con sede en Burdeos, daba autorización a la Región de Defensa, con sede en Tou-

louse, para que efectivos de la Onciéme División Parchutistes y de la Escuela Paracaidista con base en

Pau pudieran acudir a la zona de Los Arañones.

El Plan ORSEC francés se puso en marcha de inmediato, una especie de Organización dé Socorros. • De

todos los qué...primero se incorporaron al rescate fueron los de Enlace-Transmisiones, Socorro-

Salvamento . y Atenciones-Sanitarias.

En esta ocasión ´se puso en marcha lo que en conversaciones diplomáticas se firmó como un tratado

intrascendente} el Tratado de Ayuda Mutua a Ambos lados de la frontera en materia de ¡Protección Civil.

Los presidentes de ambos países concluían en conversación telefónica los resultados del siniestro.

Son las 7,00 horas del día 1 de agosto, Radio Nacional conecta con el lugar del suceso, Quedan los

equipos técnicos del Ejército y de la Renfe que buscan en un mar de hierros y hojalatas el resto de algún

superviviente. Un retén sanitario y la catástrofe se apunta en las páginas negras de la historia.

Hoy, 31 de julio de 1982, el Rey de España y Frangóis Mitterrand descubren al unísono una lápida que

recuerda el día en que nuestros pueblos se unieron por el dolor y el sufrimiento del «Accidente de Los

Arañones».

Así, simplemente, el Ejército cumple desde su normalidad cotidiana el ejercicio permanente de voluntad

incondicional con su pueblo, del que es parte indisoluble.

 

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