Autor: M. A. A.. 
 Finalizó la Semana de las Fuerzas Armadas. 
 La apuesta del Rey     
 
 El País.    02/06/1981.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La apuesta del Rey

M.A.A.

Victoria del rey Juan Carlos I. La plaza en la que se cruzan, la ave-ifida Diagonal y-el paseo de Gracia

estrenó el domingo su nuevo nombre, el del rey de todos los españoles. Ese era el reto al que se

enfrentaba al asumir la Jefatura del Estado y a ese propósito decidido respondió su actitud del 23-F y el

programa que ha cumplido en Barcelona, cerrado con la parada militar.

El Rey, motor de la democracia, ha dicho el alcalde Narcís Serra —el líder socialista de mayor fuste en

estos momentos—.Quienes han seguido sus pasos durante estas jornadas barcelonesas obtienen también

muy claras.con-clusiones: el Rey, punto de referencia y factor de estabilización. Su apuesta íntegra es en

favor de una España basada en la soberanía popular. Los sueños de devolvernos a la ;condición de

subditos que disfrutan de monarquías como la alauí no podrán cumplirse, con él.

Si con el Rey no se puede contar para arrebatarle al pueblo sus libertades, los ultras de todo signo y

condición —también ornados a veces con mercedes y títulos del Reino— han tomado abiertamente

partido contra él. Las campañas de intoxicación, especialmente. activas desde el 23-F, tienen entre, sus

objetivos preferentes los cuartos de banderas de las unidades militares.

El homenaje a la bandera del sábado y el desfile del domingo han tenido una respuesta popular de primer

orden en Barcelona. Y además marcada por la espontaneidad. Las gentes han acudido a la Diagonal,

muchos con sus hijos más pequeños de la mano o en brazos, sin ningún encuadra-meinto beligerante ni

vociferante, sin gesticulaciones partidistas, como un acto ciudadano. Imposible tergiversarlo,´pero desde

las publicaciones ultras se hará, incluso con brillantez. . Al mando del desfile, el mayor qué han visto las

calles de la Ciudad Condal —13.163. hombres, .1.138 vehículos y 524 animales—, el capitán general de

Cataluña, Ricardo Arozárena; juntóla él, al frente de las distintas agrupaciones, otros cinco generales, 84

jefes, 579 oficia) ;sy 1.004 suboficiales. Los corresponsales del New York Times y del Financial Times,

James Markham y Robert Graham, presentes en las tribunas, comentaban que, por su despliegue de

hombres, la parada del domingo era probablemente la segunda en importancia, después de la tradicional

de la plaza Roja de Moscú.

Entre las unidades de intervención inmediata llamó la atención el Tercio de. Armada, que exhibió también

vehículos blindados anfibios, los mismos que participaron-la víspera-en el ejercicio de desembarco en la

playa de la Barceloneta. La naturaleza del despliegue dé unidades en la IV Región Militar, que carece

de.earrps, hizo que acudieran al desfile los de la División Brúñete de Madrid. Novedades, -de

uniformidad que han sido destacadas en.el color verde OTAN de los soldados de la división Urgel

número 4. También llamó la atención del público la unidad de artillería a lomo, montada sobre los míticos

mulos.

Más que un homenaje del pueblo a sus Fuerzas Armadas, la semana celebrada en Barcelona —según

comentaba un alto responsable de la oficina de Prensa de Defensa— ha sido un homenaje al pueblo de sus

Fuerzas Armadas. Se han cuidado los detalles hasta en la música. Las bandas militares han sido pródigas

en la interpretación de sardanas., incluida la Santa Espina, y otra música folklórica catalana. Y la

respuesta popular llegó sin cris-paciones, sin encuadramientos vociferantes, con naturalidad. Había que

romper la falsa identidad de la imagen castrense con los bigotes feróches de Tejero, Otros son los

profesionales rigurosos, preparados, leales a la Constitución, respetuosos con la soberanía nacional,

guardianes de las libertades, obedientes a sus mandos, encarnados el domingo por el Rey, bajo cuya

tribuna desfilaron en señal de acatamiento. Así, sí. Desde esta am-bientación, la vocación militar será

rescatada del secuestro que intentan los ultras.

 

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