Autor: Hernández del Pozo, Luis. 
   Campaña de desprestigio de la Guardia Civil     
 
 ABC.    11/06/1981.  Página: 4-5. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

Fecha: 11-06-1981 Página 16

OPINIÓN

JUEVES 11-6-81

Cartas al director

Secretos de seguridad

Señor director: En la sección «Cartas a! director» aparece una firmada por e! corresponsal de ese

periódico en Londres, Ignacio Carrión, referente al secreto que sobre fuerzas especíalas existe en

Inglaterra, y como estoy en todo de acuerdo con lo que escribe su corresponsal, me gustaría incluso

ampliarlo un poco. En efecto, se ha escrito todo lo que e! señor Carrión dice y mucho más, pues ´por todos

los medios de comunicación sabemos los españoles (y los que no io son) quienes dirigen nuestras Fuerzas

de Seguridad, con nombres y apellidos, y hace muy pocos días salieron en la. pantalla de televisión en una

rueda de Prensa todos ellos, uno por uno, para mayor facilidad de localización de asesinos o delincuentes

que deseen atentar contra ellos. Sólo queda dscir domicilio particular, número y piso en que viven ellos o

.sus familiares. Como muy bien dice su corresponsal, eso en Inglaterra, nación que nos lleva muchos años

de ventaja en convivencia y democracia, es tabú para todos sus habitantes y sólo un reducido número de

personas saben quienes defienden la seguridad personal y ai Estado. Y claro, así nos va el pelo. Creemos

equivocadamente que todo se puede decir y pregonar y esto no es cierto, sobre todo teniendo en cuenta en

las circunstancias en que los españoles nos estamos desenvolviendo. Bueno, veremos si perdiendo

aprendemos algo. Lo dudo.—Gastón-MARTIN TRAPERO (Madrid).

¿Holocausto... cuál?

Señor director: He leído en su periódico fa noticia de la participación del actor Kirk Douglas en una

asociación «caza-nazis», cuya función es denunciar y recaudar fondos para recuerdo del holocausto

llevado a cabo por los nazis durante !a segunda guerra mundial y evitación de un posible futuro

holocausto que llevaran a cabo nuevos posibles nazis. Es encomiable esta labor. Sin embargo, aquel

holocausto pasó y creo yo que por los muertos sólo se puede hacer recordarlos y rezar. Evitar un posible

futuro holocausto por nuevos nazis es evidentemente importante, pero de momento una hipótesis a

considerar. Pero, ¿y los holocaustos actuales, quién los denuncia y qué asociación reúne fondos contra

ellos? El disidente, soviético Alexander Soljenitsin, en´ su libro «Archipiélago Gulag», denuncia al

mundo situaciones tan demenciales como que los presos que están allí han llegado a comerse a

compañeros muertos.... ¡Estos muertos en vida ahí están! Y, ¿qué asociación clama por los «genocidios

mentales» llevados a cabo, en fin, en toda Rusia en las -«clínicas de depuración» con los disidentes o

disconformes con las teorías comunistas? ¡Son seres´ vivos, actuales y pueden -ser salvados! Participar en

una causa que salve vidas ya amenazadas me parece una causa mejor. Es evidente el total abandono de

estos seres humanos por los que ni desde Naciones Unidas se reclaman sus derechos humanos... Es

importante ocuparse de holocaustos pasados o futuros, pero mucho más de los actuales. Atentamente.—

Pilar Teresa POLO (Madrid).

Campaña de desprestigio de la Guardia Civil

Señor director: Cuando los dos diarios de mayor tradición y acaso de circulación de. España, uno de

Madrid y otro de Barcelona, sobradamente conocidos, al referirse al desfile de las Fuerzas Armadas del

31 de mayo, destacan con grandes titulares las ovaciones que el público barcelonés tributó a lo largo de

todo el recorrido a las distintas Unidades y con especial mención a ¡a Guardia Civil; por el contrario,

otros dos diarios «sensacionalistas»; y. por qué no decirlo, más predispuestos a la censura que al encomio,

en cuanto concierne a este Cuerpo, emplean, ése mismo día la primera plana con titulares desorbitados

para referirse al «caso de Almería». ¿Por qué este contraste? Si los señores directores de ambos diarios

«sensacionalistas» leyeran por curiosidad el texto de la Cartilla del Guardia Civil, código de las virtudes

que deben ser fiel exponente >1e la conducta de todos los integrantes de esta Institución, tengo la

evidencia de que sentirían rubor y hasta proclamarían que esta Cartilla formase parte de «una jornada de

puerta abierta» para que fuera conocida por los alumnos de todos los colegios. A buen recaudo sacarían,

por descontado, mejores enseñanzas morales y de todo orden que con el famoso «libro del Colé», del que

tanta propaganda y defensa se ha hecho por la diputada Cristina Almeida —que, por cierto, según he

leído, se ha desplazado a Almería en representación del Partido Comunista para enterarse a conciencia de

cuanto allí ha acontecido. Vuelvo a insistir: La Guardia Civil no es ni del caso de Almería, por cierto

«subjudice» ni el del 23 de febrero. Eso lo sabe la mayoría del pueblo español, aunque parezcan ignorarlo

los que juegan a ia política y viven de ella. La Guardia Civil es la que cumple sin desmayo iodo cuanto se

enseña y se exige, entre otras disciplinas, en esa Cartilla. ¡Qué pena, que hasta en los medios

gubernamentales, sólo dejándose líevar por falsos rumores y tendenciosas imputaciones, también hayan

endosado, en primera instancia, a ¡a Guardia Civil ei asalto ai Banco Central tie Barcelona llevado a cabo,

como acción terrorista, así como suena, por delincuentes y maleantes! Dice un conocido refrán:

«Calumnia, que algo queda.» Por eso, yo, el más humilde de los que han militado en las filas de la

Guardia Civil por espacio de cuarenta años, rne dirijo, cuando friso cerca .de los ochenta, al excelentísimo

señor director general del Cuerpo para que, sintiendo como propias las insidias que se lanzan contra el

Guardia Civil, dé enérgica réplica a. los detractores por sistema. A los componentes de la Corporación

que hayan delinquido ya se encargará la Justicia. La Guardia Civil seguirá-como siempre con et mismo

lema: el honor, que es, según el primer artículo de su Cartilla, su principal divisa.» Debe conservarle sin

mancha. Una vez perdido no se recobra jamás. Este es, repito, ei texto de su primer artículo.

¿Verdad que no estaría de más ahora, que tan aviesamente se pone en entredicho el buen nombre de la

Guardia Civil, que se .declare «jornada abierta» en los colegios de enseñanza, un día cualquiera, cuanto

antes mejor, para que todos conozcan las obligaciones cívicas y peculiares del guardia cívil. Los maestros

nos ayudarían mucho en este menester. Es muy conveniente que la grey juvenil conozca que el guardia

civil no es siempre el que actúa de «malo» en las películas de la realidad. Dejemos la ficción aparte.—

Agustín HERNÁNDEZ PORTO, capitán de la Guardia Civil, retirado.

 

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