Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 El dirigente del PSA anuncia que su partido puede presentarse en Cataluña a las próximas elecciones. 
 Preocupación en los medios políticos catalanes por las declaraciones de Rojas Marcos     
 
 El País.    22/08/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Preocupación en los medios políticos catalanes por las declaraciones de Rojas Marcos

ALFONS QUINTA, Barcelona

Las declaraciones del dirigente del Partido Socialista de Andalucía (PSA) Alejandro Rojas Marcos al

rotativo Diario de Barcelona fueron acogidas con preocupación en los medios políticos catalanes. No

obstante, los dirigentes políticos catalanes optaron por pronunciarse en tono conciliatorio o bien

prefirieron guardar silencio. Rojas Marcos había manifestado, entre otras cosas, que «el catalanismo tiene

dos opciones: o sentarse a la mesa y negociar, pactar con la emigración en Cataluña, o que la emigración

se enfrente al catalanismo y ya está».

El dirigente andalucista dio a entender que su partido se podría presentar a las próximas elecciones en

Cataluña incluso formando un frente con otros emigrados, citando en concreto a gallegos y aragoneses.

Respecto al proyecto de Estatuto de Autonomía para Cataluña, Rojas Marcos declaró al periódico

barcelonés: «En el tema económico nos han vencido, es el triunfo de la mitad no catalana. Y este triunfo

lo van a pagar, lo van a tener que pagar, porque en política estas cosas se pagan.»

Rojas Marcos quiso diferenciar en sus manifestaciones su postura política del «lerrouxismo», afirmando

respecto a dicho calificativo que «eso me lo dicen en todas partes y es la cantilena que se han aprendido

los partidos catalanes para replicar nuestra posición política. El "lerrouxismo" quiere decir otra cosa. Es

una opción política dirigida y patrocinada desde Madrid para evitar el nacionalismo catalán, el

catalanismo. Lo nuestro es una opción nacionalista y además de izquierda, mientras que el "lerrouxismo"

es conservador».

Jordi Pujol, secretario general de Convergencia Democrática de Cataluña, partido que el 15 de junio

presentó en sus listas a un representante oficial del PSA, evitó formular ningún comentario a las

declaraciones de Rojas, limitándose lacónicamente a afirmar:«No comment» La misma frase utilizo el

senador Josep Benet, mientras declinaba todo comentario. Por otro lado, fue imposible ponerse en

contacto con Carlos Sentís, dirigente de la UCD catalana.

Por su parte, Antonio Gutiérrez Díaz, secretario general del PSUC, partido atacado por Rojas en sus

manifestaciones —«El PSC-PSOE y el PSUC no paran de amenazarnos, insultarnos»—, optó por efectuar

declaraciones en tono muy conciliador, refiriéndose repetidamente al «amigo Rojas Marcos». «Creo»,

afirmó Gutiérrez, «que es preciso no exorbitar las declaraciones del amigo Rojas Marcos, que están

hechas en un clima de una cierta agresividad, de una cierta exaltación.» Gutiérrez añadió que las

manifestaciones de Rojas estaban hechas fuera de Cataluña, precisando que «es necesario que hablen los

catalanes procedentes de la emigración, indicando que varios de ellos son ya diputados o alcaldes en

Cataluña.

El dirigente del PSC-PSOE Joan Revenios se expresó en términos muy comparables a los de Gutiérrez:

«Han de ser los propios andaluces que viven en Cataluña», afirmó Reventós, «quienes respondan a estas

declaraciones.» Añadió también que Cataluña siempre se había pronunciado en favor de la autonomía de

Andalucía. «Cuando de autonomía andaluza se trate», dijo, «Barcelona es una ciudad andaluza más.»

Curiosamente, fuentes independentistas catalanas consultadas directamente por EL PAÍS expresaron su

satisfacción por las palabras de Rojas. Las fuentes afirmaron que dichas manifestaciones tenían el valor

de plantear el problema de la emigración en términos que consideraban totalmente incorrectos, pero que,

pese a ello, podía ser un acicate para una reacción catalanista radical. «La mayoría de los argumentos de

Rojas no resisten el más mínimo análisis», afirmaron las fuentes. «Por ejemplo, afirma que el

"lerrouxismo" era conservador, lo cual es cierto, pero omite que su presentación popular era radicalmente

obrerista y anticlerical, es decir, aparentemente izquierdista. De hecho, la similitud entre Lerroux y Rojas

es total. Ambos hablan de liberar a la clase obrera, pero a la hora de la verdad los hechos indican lo

contrario, como sucedió cuando el PSA votó la investidura del actual Gobierno.»

Al margen del aspecto básico, intercomunitario, que sale a la luz con las declaraciones de Rojas —y que-

hasta ahora los líderes políticos catalanes trataban a base de frases huecas—, es de indicar que una posible

presentación del PSA a las próximas elecciones al Parlamento catalán podría tener consecuencias

insospechadas. En efecto, unos pocos diputados obtenidos por el PSA, en detrimento de socialistas y

comunistas, podría servir para que la izquierda perdiese su actual predominio en Cataluña.

 

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